lunes, 1 de febrero de 2016

Carta abierta en apoyo a los académicos detenidos en Turquía


El 11 de enero de 2016, el grupo “Académicos por la Paz” – una iniciativa sostenida desde el año 2013 por profesores e investigadores universitarios en su mayoría turcos y kurdos -  firmaron una declaración titulada “No seremos parte de este crimen“ (*) mediante la cual solicitan al gobierno el cese de las hostilidades contra la población kurda de su país.

Dicho texto fue firmado en un comienzo por 1128 docentes de 89 universidades de Turquía y contó con la adhesión internacional de personalidades del campo intelectual entre los que se encuentran David Harvey, Noam Chomsky, Etienne Balibar, Erik Swyngedouw, Judith Butler, entre muchos otros.

Desde su publicación, estos académicos han sido objeto de una campaña de persecución y violencia sin precedentes por parte del Estado turco. En discursos recientes, el presidente Recep Tayyip Erdogan los ha denunciado públicamente, dando instrucciones precisas para que sean investigados y para que sobre ellos recaiga “todo el peso de la ley por ‘traición’ al Estado”.

Esto se tradujo en el inicio de causas judiciales en contra de los firmantes originales, bajo los cargos de “hacer propaganda terrorista” e “insultar a la nación turca, al Estado de la República de Turquía, la Gran Asamblea Nacional, al Gobierno de la República y a los órganos judiciales del Estado”(art. 301 del Código Penal de dicha nación)

No se sabe aún el número exacto de profesores universitarios detenidos. Hasta el momento se conocen los casos de 22 detenciones, que de declararlos culpables podrían enfrentarse a penas que van entre 1 a 5 años de prisión. La legitimidad de estos arrestos ya ha sido cuestionada por prominentes legistas que describen estas decisiones como “extra-legales“.

La exposición pública de los firmantes en la prensa y redes sociales por partidarios del gobierno, ha generado fundados temores de represalias por parte de los ultra-nacionalistas que han declarado que “harán correr su sangre”.

Estos mismos grupos se encargan de marcar con una ‘X’ roja las puertas de los despachos o departamentos donde hay profesores firmantes del manifiesto (una marca que se suele asociar con una amenaza directa de muerte), por lo que algunos profesores han dejado de concurrir a sus trabajos.  Muchos de ellos también han debido abandonar sus hogares debido a las amenazas y se enfrentan a procedimientos disciplinarios y despidos de sus instituciones de origen.

Estos actos injustos se están desarrollando en un contexto de sistemática violencia estatal contra la población kurda – sólo en el mes de diciembre último, más de 100 kurdos murieron como resultado de las operaciones militares llevadas a cabo por el Estado turco.

Desde agosto de 2015 han sido 52 los toques de queda impuestos a más de un millón de habitantes en el sureste de Turquía. En tal contexto, la supresión de la libertad académica constituye otra muestra del profundo autoritarismo del Estado turco que incluye no sólo este tipo de ataques, sino también el encarcelamiento y la muerte de periodistas, abogados y activistas.

En este contexto, la búsqueda de una solución justa, el respeto irrestricto a los Derechos Humanos  y la libertad de expresión en todas sus formas, es el requisito inalienable para alcanzar una paz duradera y la única garantía para una coexistencia pacífica en todo el territorio.

Por todo esto,

Los abajo firmantes, académicos/as de diferentes universidades, artistas, científicos, representantes de organizaciones sociales, políticas, culturales y de Derechos Humanos, profesionales de Argentina, manifestamos nuestra profunda solidaridad con los más de 2000 académicos e investigadores que se han declarado en contra de las atroces operaciones militares que el Estado turco está llevando adelante contra la población kurda en el Sudeste de Turquía, por entender que el reclamo corresponde a un legítimo y desesperado pedido de paz frente a los efectos devastadores e irreparables que genera la profundización de este conflicto, devenido en una declaración de guerra total contra su propio pueblo.

Hacemos un llamado a las autoridades de Turquía en pos de que se arbitren todos los medios necesarios para la inmediata libertad de los profesores encarcelados, motivados por nuestro compromiso con la defensa irrestricta del respeto de los principios de la libertad académica y la libertad de expresión. Reafirmamos nuestro apoyo al llamamiento por la Paz realizada por los académicos firmantes, y exhortamos al Gobierno turco al cese de las hostilidades contra la población kurda.

Realizamos esta adhesión basados en una cuestión estrictamente humanitaria, y solicitamos la intervención inmediata de todos los Organismos Internacionales competentes, como garantes del cumplimiento por parte del Gobierno de  Turquía, encabezado por su mandatario Recep Tayyip Erdogan, de las leyes y los Tratados Internacionales vigentes suscriptos por ese país,  en los cuales debe sustentarse todo Estado de derecho que efectivamente vele por  la seguridad y la vida de todos sus ciudadanos.

Declaración  original:

(*) Manifiesto por la Paz, Turquía. Enero 2016

COMO ACADÉMICOS E INVESTIGADORAS/ES DE ESTE PAÍS
¡NO SEREMOS PARTE DE ESTE CRIMEN!

El estado turco ha condenado al hambre a sus ciudadanos en Sur, Silvan, Nusaybin, Cizre, Silopi y otras muchas ciudades y barrios en las provincias kurdas, a través de los toques de queda, que han durado semanas. Ha atacado estos lugares con equipamiento y armamento pesado que normalmente se moviliza sólo en tiempos de guerra.

Como resultado, el derecho a la vida, la libertad y la seguridad, basados en la prohibición de la tortura y los malos tratos, establecidos en la Constitución y en todas las Convenciones Internacionales, han sido violados.

Esta masacre deliberada y planeada es una violación seria de las propias leyes turcas y Tratados Internacionales de los que Turquía también forma parte. Estas acciones constituyen un serio incumplimiento de la ley internacional.

Exigimos que el estado cese esta masacre deliberada y ponga fin a la deportación de kurdas/os y otros pueblos en la región. También exigimos que el estado levante el toque de queda, castigue a aquellos responsables de las violaciones de derechos humanos, y compense a todos aquellos ciudadanos que han sufrido daños materiales y psicológicos. Por esta razón pedimos que se permita el  acceso a veedores nacionales e internacionales en la región y que se les permita monitorizar e informar sobre los incidentes.

Exigimos que el gobierno garantice las condiciones para las negociaciones y elabore una hoja de ruta que lleve hacia una paz duradera que incluya las peticiones del movimiento político kurdo. Pedimos la inclusión en estas negociaciones de observadores independientes de distintos sectores de la sociedad. También declaramos nuestra disponibilidad para participar como tales. Nos oponemos a cualquier tipo de represión de la oposición.

Nosotras/os, como académicos e investigadoras/es trabajando sobre y/o en Turquía, declaramos que no formaremos parte de esta masacre manteniendo silencio y exigimos el final inmediato de la violencia perpetrada por el Estado. Continuaremos abogando por la paz con partidos políticos, el parlamento y la opinión pública internacional hasta que nuestras demandas sean cumplidas.

Para adherir a esta declaración, por favor escriba su nombre y afiliación institucional a:
correodekurdistan@gmail.com

PRIMERAS FIRMAS

Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz y presidente, Fundación Servicio Paz y Justicia /  Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo – Línea Fundadora /  Beverly Keene, Coordinadora Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina e integrante, Cátedra Cultura de Paz y Derechos Humanos, UBA-Cs.Soc. / Alejandra Oberti, Profesora e Investigadora de la Facultad de Ciencias Sociales - (UBA) /  Carlos Federico Carnevale, Periodista, Universidad Nacional de La Plata (UNLP) – Argentina /  Santiago Stavale,  Lic. Sociología- Universidad Nacional de La Plata (UNLP) Argentina / Cecilia M. Pascual, Centro de Estudios Culturales Urbanos - Universidad Nac. de Rosario – UNR - CONICET – Argentina /  Viviana Serafini, Docente Facultad de Bellas Artes Universidad Nacional de La Plata (UNLP)- Argentina /  María Asunción Iglesias, Profesora en Historia - Dirección General de Cultura y Educación - Pcia. Buenos Aires /  Florencia Rodríguez, Coordinadora Técnica Carrera de Sociología - Universidad de Buenos Aires (UBA) /  Isidoro Harispe, Asociacion Civil El puente arte y cultura – La Plata  / Maisa Mora Ribeiro, Docente Facultad de Bellas Artes Universidad Nacional de La Plata (UNLP) – Argentina /  Marianela Constantino, Profesora en comunicación audiovisual - Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina /  Marina Féliz, Profesora adjunta - Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina /  Victoria Pont, Docente Escuela Media del Estado de la República Argentina
Nadia Soledad Lozano, Cineasta, actriz - Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina /  Florencia Correia, Periodista independiente - La Plata, Argentina /  Amalia Beatriz Escobar, Profesora de arte/escenógrafa - Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina /  Herman Schiller, Periodista, Argentina /  Marcelo Frondizi, Secretario del Interior de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) /  Anibal Balmaceda, Sec General de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) - Echeverria-Ezeiza /  Roberto Baradel, Secretario Internacional de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) /  Enrique Mario Fukman, Asociación Ex-Detenidos Desaparecidos – Argentina /  Carlos Lordkipanidse, Asociación Ex-Detenidos Desaparecidos - Argentina /  Alejandrina Barry, Centro de Profesionales por los Derechos Humanos - Argentina  /  María del Carmen Verdu, Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI)  /  Alicia Navarro Palacios , Sec. Derechos Humanos- ADEMYS (Asociación Docente) - Argentina /  Cristian Castillo, Diputado Provincia de Buenos Aires PTS-FIT /  Patricio del Corro, Legislador CABA, PTS-FIT / Gabriel Solano, Legislador CABA /  Luis Laguna, Partido Comunista Argentino / Nathalia Benavides, Profesora de Artes Plásticas - Escenógrafa - Universidad Nacional de la Plata (UNLP) - Argentina / Marina Semper, Arquitecta - Universidad Nacional de la Plata (UNLP) - Argentina /  Indiana Romina Piazzese, Facultad de Periodismo y Comunicación Social - Universidad Nacional de la Plata (UNLP) / Santiago Guerrini, Arquitecto - Universidad Nacional de la Plata (UNLP) /Fernando Fantova, músico, La Plata / Horacio González, Sociólogo - Universidad Nacional de la Plata (UNLP) - Argentina / Augusto Martinelli, Abogado - Universidad Nacional de la Plata (UNLP) / Carlos Castagno, Abogado - Universidad Nacional de la Plata (UNLP) - Argentina / Edgar de Santo, Profesor Titular - Facultad de Bellas Artes (UNLP) - CONICET - Argentina  /  Verónica Scolessi, Trabajadora de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) - Argentina / María Eugenia Viñes, Facultad de Bellas Artes Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina / Aldana Ucero, Facultad de Trabajo Social -  Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina /  Fara Serrano, Facultad de Humanidades - Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina / Natalia Suárez, Docente - Universidad Nacional de La Plata (UNLP) - Argentina


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martes, 26 de enero de 2016

A un año de la liberación de Kobane, redoblemos las tareas de solidaridad con el heroico pueblo kurdo

Nuestros compañeros de la CRI en Kobane el 26 de marzo de 2015. Al fondo, la colina de Mishtenur.

Hoy, hace exactamente un año que la ciudad de Kobanê fue totalmente reconquistada luego de un asedio salvaje por parte de las bandas del Estado Islámico, que comenzó el 5 de octubre de 2014.
Ese día la comandante de las Yekîneyên Parastinê Yên Jinê -Unidades de Defensa de Mujeres, YPJ- Arîn Mîrkan, se inmoló tratando de defender su posición en la colina de Mishtenur, que finalmente terminó ocupada por ISIS.  
El 25 de enero de 2015 las tropas de vanguardia de las YPJ expulsaban los últimos reductos del Estado Islámico de la colina. Horas después se declaraba liberada la ciudad por parte de las milicias kurdas.

Durante el día de ayer se reunieron miles en el lugar en donde cayó Mîrkan, para celebrar el primer aniversario de la liberación.  El papel principal de la conmemoración ha sido para las milicianas de las YPJ que llevaron el peso de la lucha cuando todo parecía perdido en Kobanê.
Según el relato del sitio vasco newrozeuskalkurduelkartea.wordpress “grandes y pequeños bailaban cogidos por los brazos la danza tradicional kurda (govend) en la plaza del Newroz (año nuevo).”
“La comandante de las YPJ, Rehîme Kobanê ha sido la principal oradora y también han intervenido representantes de las YPG, de la auto administración democrática del cantón autónomo de Kobanê y del Movimiento de la Sociedad Democrática (Tev-Dem).”
“El acto ha sido vigilado por las Asayish (fuerzas de seguridad) ante un posible ataque de los islamistas. En la ciudad, donde ayer llovía, se han colgado banderas tricolores de Kurdistán sirio y las triangulares de las dos milicias, la amarilla de YPG y la verde de YPJ.”
Desde Convergencia Socialista saludamos el festejo, apostando por otros triunfos estratégicos del pueblo kurdo en su lucha contra el Estado Islámico, el estado turco, todos los regímenes dictatoriales de la región y el imperialismo.
Lo hacemos recordando la participación internacionalista de nuestra compañera María Álvarez, que colaboró con tareas sanitarias en el hospital de Kobane en plena batalla contra ISIS y de nuestros camaradas de la Corriente Revolucionaria Internacional -Juan, Matheus y Raí- que estuvieron en Kobane luego de su liberación.
Hacemos un llamado a todas las organizaciones y personalidades de izquierda, democráticas y antiimperialistas a sumarse al Comité Kurdistán para redoblar las tareas de apoyo al heroico pueblo kurdo que está combatiendo en Rojava -norte de Siria-, Bakur -sudeste de Turquía- y en las regiones kurdas de Irán e Iraq.

jueves, 21 de enero de 2016

Ocho años después de Lehman Brothers: retrocede el capitalismo y avanza la revolución

Las mujeres kurdas, vanguardia del proceso revolucionario en Medio Oriente.

A ocho años del estallido del crack financiero, la crisis capitalista se ha profundizado debido a la incapacidad de los estados imperialistas de recuperar los miles de millones que invirtieron para evitar el colapso de las instituciones bancarias.
Cuando los jefes del imperio pusieron en marcha su oneroso plan de “Salvataje”, apostaron a recobrar lo invertido -y ganar mucho más- mediante un incremento cualitativo de la productividad obrera y la profundización de la recolonización planetaria.
Este intento les fracasó, ya que no lograron frenar las luchas de los trabajadores y los pueblos en los países más emblemáticos y, mucho menos, en la región más convulsionada de la Tierra, el lugar en el que se debaten a muerte la Revolución y la Contrarrevolución: Medio Oriente.
En ese marco, la “Primavera Árabe” no solo no se detuvo, sino que se transformó en un poderoso proceso revolucionario que después de explotar en el Norte de Siria o Rojava avanzó, para instalarse y radicalizarse, en la segunda potencia militar de la OTAN, Turquía.  
Los jóvenes kurdos de ese país están siguiendo el camino de sus pares de Rojava, construyendo asambleas populares que resuelven la “autonomía” con respecto al estado turco y las YPS, Brigadas de Autodefensa Civiles que defienden el régimen de la democracia directa.
Los integrantes del Frente Contrarrevolucionario enfrentan este proceso revolucionario, que tiene su centro en Medio Oriente, inmersos en una gran recesión mundial y cada vez más divididos, porque el achicamiento de la “torta” los empuja a pelearse duramente entre sí.
Por esa razón, mientras un sector del imperialismo planificó junto al estado turco, Israel e ISIS el aplastamiento militar de los kurdos de Rojava, el otro -liderado por Obama- intenta aprovechar el avance de las YPG para pegarles a sus competidores regionales.
En ese marco se están delineando dos bandos: El del presidente yanqui,  que pactando con Irán se ha puesto al frente del sector que -tibia e inconsecuentemente- pelea contra ISIS, junto a Putin, el presidente sirio Bashar Al Assad y algunos países europeos, como Italia.
En el otro pelotón, que cuenta con el apoyo “bajo cuerda” de sectores del Partido Republicano y el sionismo, se ubica la coalición sunita liderada por Arabia Saudita, dentro de la cual están Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Sudán, Turquía, Bareihn, Pakistán y otros. 
El arma más poderosa de esta alianza conducida por reyes, jeques y emires es el petróleo. Por esto, su principal productor, Arabia, ha decidido inundar al mundo de crudo, provocando una caída del precio del barril, que de haber llegado a más de cien dólares llegó a cerca de los 20.
El objetivo de Arabia es golpear a su principal competidor en la región -Irán- y quebrarle el espinazo al autoabastecimiento petrolero estadounidenses, que fue alcanzado gracias al uso del “fracking”, que es la misma técnica que se aplica en Vaca Muerta y otros emprendimientos.
Con la caída del precio los árabes están logrando esto último, para lo cual cuentan el apoyo de una parte del Partido Republicano, que está relacionado a la producción “convencional” o apuesta a la disminución de los precios para empujar la reactivación de otras industrias, como la armamentística.
No es casual que el ex candidato presidencial y uno de los personajes involucrados en la organización de Al Qaeda y el Estado Islámico -el senador de Arizona John McCain- haya declarado que “la disminución de los precios árabes favorece a los Estados Unidos…”.
Caída de las bolsas y retroceso de la economía china
El retroceso anual de más del 50% de los precios del petróleo empujó el derrumbe de las bolsas: Wall Street acaba de caer 3,4%, las europeas más de 4% y el Merval argentino, 4% con derrumbe del 6% en las acciones de YPF, la empresa más grande del país que cotiza afuera.
El “baño” de petróleo y la recesión mundial que han provocado esta caída de las acciones y los bonos también golpeó a China, que después de crecer al 11% anual este año lo hará al 6,4% -y el próximo a menos- dejando de ser la locomotora del crecimiento planetario.
Frente a todo esto la Reserva Federal de los Estados Unidos aumentó sus tasas, de manera de captar capitales y fortalecer al dólar. Esta política, a su vez intensifica la caída de los precios de las materias primas, como la soja y el petróleo, que están en franca disminución.
Argentina sufrirá más que nadie estas políticas, ya que al empobrecimiento de los precios de la soja se les sumarán la falta de inversiones en petroleras o megamineras y la crisis de sus principales mercados externos -China y Brasil- dos de los países más afectados por la recesión.
La recesión mundial viene acompañada por una tendencia a la baja en los precios de los principales productos básicos. El petróleo no es una excepción: el precio se derrumbó de 137 a 35 dólares por barril entre junio y diciembre de 2008.
El precio promedió unos 61 dólares por barril en 2009. El cártel de productores administró la oferta y la tendencia al alza se recuperó, alcanzando un promedio de 107 dólares por barril entre 2011 y 2013, aunque una fuerte volatilidad marcó el mercado mundial de crudo.
Las pérdidas por la caída inicial causada por la recesión y la volatilidad abrieron las puertas a una guerra de precios. Por eso la OPEP está inyectando unos 30 millones de barriles de petróleo al mercado mundial, el equivalente a la tercera parte del consumo mundial de crudo.
Guerra contra el fracking
El mercado está saturado y el precio del crudo ha caído de 115 dólares/barril en junio de este año a unos 27 dólares/barril, tendencia que continúa desarrollándose. Es evidente que Riyadh, que es la capital de Arabia, se ha embarcado en una guerra de precios sin cuartel.
Para acabar con el Fracking, los jerarcas de ese país deben mantener precios inferiores al nivel de costo de producción de los yanquis durante un tiempo suficientemente largo (la producción no es rentable cuando los precios son inferiores al costo de extracción y comercialización).
Para tener una idea del nivel de precios necesario para quebrar la industria del fracking es importante contar con datos sobre costos de producción unitarios en los campos más representativos de la industria estadounidense.
A un precio de 70 dólares/barril, 90 ciento de los campos en EE.UU. podrían seguir operando. Pero las cosas cambian cuando los precios llegan a los 60 dólares: alrededor de 40 por ciento de la producción por medio de fractura hidráulica en Estados Unidos se torna no competitiva.
Uno de los más grandes productores está en Dakota del Norte, donde el complejo Bakken produjo el año pasado unos 300 mil barriles diarios, convirtiéndose en la estrella del fracking. Pero ahora sus costos de producción rebasan los 60 dólares y está al borde del colapso.
Para ganar semejante guerra de precios no sólo se necesita una estructuras de costos eficientes que permita deprimir los precios sin perder, también es necesario contar con reservas y fuertes aliados imperialistas.  Arabia Saudita tiene todas estas cosas.
El costo de producción de su Arabian Light es notablemente inferior al West Texas y al Brent International, las dos referencias más importantes en el mercado mundial. Con estas “espaldas” Riyadh logró que este año el número de solicitudes para abrir nuevos pozos de fracking haya caído más del 40 por ciento.
Hay que considerar que muchos productores yanquis se han endeudado enormemente para iniciar sus operaciones, por lo tanto que esas cargas financieras comenzarán a pesarles, especialmente luego de los cambios en la política monetaria anunciados para el año que viene.
El fin de la burbuja del shale
Obama muchas veces dijo que su país contaba “con reservas suficientes de gas natural y petróleo” -vinculado a los yacimientos de fracking- “para suministrar energía durante 100 años”, construyendo una realidad virtual que no se condijo que lo que terminó sucediendo.
David Hughes, un clásico de la industria pesada y miembro de Post Carbon Institute, refutó las proyecciones del gobierno indicando que  un “riguroso análisis de las reservas existentes, conducía a una proyección de 25 años, en vez de los 100 prometidos por el presidente.”
En este caso se desarrolló algo parecido a lo que aconteció con la industria de la construcción, donde se “infló” la burbuja inmobiliaria para hacer grandes negocios. Otra estudiosa, Deborah Rogers, explicó esto afirmando que las reservas “shale” estaban “infladas” hasta un 400/500%.
David Hughes analizó los datos de 65.000 pozos de 31 cuencas de gas en todo Estados Unidos, concluyendo que los pozos experimentan tasas muy acentuadas de agotamiento, requiriendo por tanto un ritmo frenético de perforación para compensar dichos descensos.
Aproximadamente unos 7.200 nuevos pozos de shale-gas deben ser perforados cada año a razón de más de 42 mil millones de dólares solo para mantener los niveles actuales de producción, cuando ¡El valor de la producción total de gas en 2012 fue de 32 mil millones!
Cabe destacar que los yacimientos de shale-gas que hoy producen el 80% del gas natural yanqui alcanzaron su meseta de producción en 2011, estando todos en franco declive, mientras que la del petróleo alcanzará su pico en 2017 y se agotará hacia 2025.
El lobby empresarial relacionado al fracking siempre conoció estas cifras. Sin embargo las ocultó con el propósito de mantener e incrementar los negocios y embaucar a sectores del empresariado e inversores, muchos de los cuales ya comenzaron a abandonar el sector.
Pero también el gobierno de los Estados Unidos ha utilizado estas proyecciones infladas para posicionarse -de manera irreal- como la potencia “líder” del campo energético, tratando de “correr con la vaina” a sus principales competidores -proveedores- como Rusia o Arabia Saudí.
Por esa razón diferentes analistas internacionales relacionan la política yanqui hacia Medio Oriente con el interés de sus líderes de incrementar la competitividad de su producción en términos relativos, manteniendo altos los precios del gas y el petróleo.
La realidad le jugó una mala pasada a los Estados Unidos porque sus competidores más importantes no se dejaron “correr con la vaina” y decidieron aprovecharse de la debilidad imperialista para desatar una tremenda y devastadora guerra mundial de precios.
Esta guerra está provocando la explosión de la “burbuja” del fracking, con un efecto similar al que se produjo cuando reventó la “burbuja” inmobiliaria tras la crisis internacional de 2008, dejando a las instituciones financieras sepultadas bajo montañas de créditos incobrables.
Halliburton y el fracking
El 'fracking' consiste en la inyección en el subsuelo de grandes volúmenes de agua para poder liberar el gas subterráneo. Esta técnica, que podría multiplicar por seis las reservas mundiales de crudo, ha provocado las airadas reacciones en los países centrales como Estados Unidos.
Por esa razón Obama se vio obligado a instituir la ley Hinchey, que restringe algunos de los “privilegios” que disfrutaron las empresas de fracking durante la Administración Bush, aprovechando las ventajas que habían sido introducidas por vicepresidente Dick Chenney.
Cuando Chenney consiguió la aprobación varias reglamentaciones pro fracking, esa industria quedó en condiciones de acceder a los recursos acuíferos, pasando por encima del marco legal que históricamente los protegía, mediante la “Safe Drinking Water Act” dictada por Nixon.
Dick Chenney, con su “Energy Bill” de 2005, eximió a las compañías de cumplir con ciertas restricciones, como las actas “Clean Air Act” o ”Clean Water Act”. También hubo exenciones, para la adquisición de reservas de suelo para la actividad exploratoria y extractiva.
Así, durante la segunda Administración Bush, se produjo un despliegue de infraestructura extractiva de fracking -desordenado, voraz y especulativo- permitiéndose operaciones de extracción en suelo público que produjo la contaminación de subcuencas hidrológicas. 
Las compañías favorecidas fueron Cabot Oil&Gas, Williams, Encana y Chesapeake. Sin embargo la más beneficiada fue la multinacional Halliburton. Esto no fue ninguna casualidad, ya que Dick Chenney había trabajado allí como su CEO, cargo equivalente al ejecutivo principal.
Chenney creó el “Energy Task Force”, un grupo de trabajo que organizó hasta un total de 40 reuniones con los agentes del lobby industrial y energético del fracking, y solo una vez con afectados y protectores de los recursos naturales y la salud pública.
El lobby aportó una cifra de unos 100 millones de dólares, claves para la aprobación del “Energy Policiy Act” de 2005, con Chenney de Vicepresidente. Esto se conoció como el “vacío Halliburton”, vació legal sobre la “Safety Drinking Water Act” de la Administración Nixon.
La “Energy Policiy Act” consentía la inyección de componentes químicos tóxicos en zonas de acumulación de recursos hídricos, muchos de ellos aguas para abastecimiento. Cualquier alegación, información contraria, reclamación, fue anulada por la Administración Bush.
Halliburton creó el sistema Perm Stim Fracturing Service, un fluido de fracturación que anunciaron, de manera mentirosa, como “el más eficiente y limpio en el proceso de fractura “. Este líquido, cuya fórmula es secreta, es un polímero natural de residuo no insoluble.
Halliburton, Monsanto, recolonización y saqueo…
Halliburton está detrás de las empresas del fracking, actuando como lo hace Monsanto entre los productores de soja, ya que esta compañía domina a los productores mediante la provisión exclusiva de tecnología de punta, lo que las termina haciendo dependientes del monopolio.
Cuando explicábamos que el cambio de gobierno argentio expresaba disputas entre distintas facciones burguesas, también decíamos que existía un hilo de continuidad, como la permanencia del agente de Monsanto Lino Barañao al frente del Ministerio de Ciencia.
Otro de los personajes que tienen que ver con esta continuidad que trasciende el signo de los gobiernos es el actual presidente de la YPF “nacional  y popular, Miguel Galuccio, quien no por casualidad viene de desempeñarse como alto funcionario de Halliburton Internacional.
La confirmación de Galuccio y Lino Barañao está íntimamente ligada a la política macrista de profundización del Plan de Saqueo de los Recursos mediante la utilización de las técnicas más devastadoras, como la minería a cielo abierto, los transgénicos, los agrotóxicos y el fracking.
La crisis le pegó un golpe al gobierno, liquidando cualquier posibilidad de hacer “diferencia” a través de estas explotaciones, debido a la caída de los precios de las materias primas y por la enorme inversión que necesitaría para sostener emprendimientos como Vaca Muerta.  
La guerra de precios que se está desarrollando en Medio Oriente, sumada al aumento geométrico de los costos del fracking, la recesión mundial y la debacle de los principales mercados de granos, conduce irremediablemente a nuestro país a una situación gravísima. 
La Guerra de Siria y el gasoducto chiita
Íntimamente relacionada a la “guerra de precios” existe otra guerra más violenta, la que está teniendo lugar en Siria e Irak -con la utilización de todo tipo de armas y explosivos- y que ahora se está trasladando hacia Turquía, Irán, Bareihn, Yemen y otros países de Medio Oriente.
Es que junto a la intención imperialista de acabar con la Primavera Árabe existe una enorme disputa de intereses relacionados al transporte del gas y del petróleo mediante gasoductos, oleoductos y puertos de embarque hacia Europa, que es el principal mercado de la región.
Esta guerra involucra a productores -Rusia, Irán, Irak, Arabia, Qatar, Kuwait, Emiratos, Bareihn, etc.-, monopolios imperialistas que negocian y lucran con estos y estados dentro de los cuales se encuentran los territorios por los que deberían pasar los gasoductos y los oleoductos.
Un acuerdo de 2011 -de 10.000 millones de dólares- entre Siria, Irán e Irak preveía la puesta en funcionamiento de un oleoducto –del campo de South Pars- que va desde el puerto iraní de Assalouyeh hacia Damasco, la capital del Líbano, a través de Irak.
Las autoridades iraníes han dicho que planean extender el gasoducto hacia el Mediterráneo para suministrar gas a Europa, en competencia con Qatar -uno de los principales aliados de Arabia Saudita- el mayor exportador mundial de GNL.
La Revista Global Research sugirió que la negativa de Assad en 2009 de permitirle a Qatar la construcción de un gasoducto que pase por Siria hacia Turquía y la Unión Europea, “encendió la escala completa de asalto de Arabia Saudí y Qatar contra el poder de Assad”.
La conclusión del Pacto Cinco Más Uno entre Estados Unidos e Irán, que tuvo lugar estos días, potenciará estas disputas y esta guerra por los precios y los gasoductos, ya que desde ahora Irán contará con la posibilidad de vender su petróleo a países que lo venían bloqueando.
La reanudación de ventas de gas y petróleo por parte de Irán hacia distintos mercados -gracias a la finalización del bloqueo y las sanciones que pesaban sobre ese país- inundará todavía más al mundo de crudo, agudizando la competencia militar entre los bloques sunita y el chiita.
Al Qaeda, ISIS y la “chequera” yihadista
El conservadurismo religioso de Al Qaeda o el Estado Islámico, que consideran a otros musulmanes como infieles y hacen de la guerra santa como un principio de fe, se basa en la interpretación del islam que los saudíes ha exportado desde hace décadas: el wahabismo.

Mohammed bin Abd-al-Wahab fue un religioso del siglo XVIII, que en su intento de reformar el islam sobre una base puritana vio en la austeridad y el conservadurismo de los beduinos del desierto árabe la encarnación del “verdadero islam”.
Para este predicador, las tradiciones populares, que incluían peregrinaciones a santuarios o lugares considerados sagrados, como las tumbas de Mahoma y sus descendientes, eran prueba del pecado de idolatría en que caían la mayoría de los musulmanes.
Los emires que crearon el reino de Arabia Saudí hace tres siglos se valieron del dogma de Al Wahab para alcanzar la hegemonía sobre el resto de las tribus beduinas de la península. Lo mismo hicieron los reyes que construyeron el imperio petrolero de los últimos años.
Más que el fanatismo de sus fieles, la fuerza del wahabismo está directamente relacionada a las tremendas riquezas que descansan debajo de sus pies. Siendo el mayor exportador de crudo del mundo, Arabia Saudí, disfruta de una fuente casi inagotable de divisas.
Junto con el control de los dos lugares sagrados -La Meca y Medina-  los saudíes poseen una enorme influencia sobre el resto del mundo islámico. Algo que se acentuó con la crisis petrolera de 1973 que disparó los precios del petróleo, y en 1978 con la guerra en Afganistán.
Los muyahidines “los que hacen la yihad”, pavimentaron con su victoria frente a la Unión Soviética el camino afgano para la expansión mundial del islam wahabí. El plan, concebido por Estados Unidos, parecía sencillo: con el apoyo de la Cia, estos milicianos fundamentalistas crearían un muro musulmán de contención al poder rojo y delos otros enemigos yanquis.
Uno de estos milicianos destacados durante esos años por su capacidad para recolectar fondos para los muyahidines entre la elite saudí, de la que era originario, se llamaba Osama Bin Laden.
En la devastación que siguió a la guerra florecieron las madrazas, escuelas islamistas financiadas con petrodólares saudíes, donde los huérfanos del conflicto se formaron en la interpretación religiosa conservadora y extremista seguida por sus generosos protectores.
A partir de la década de 1970, las madrazas se expandieron de la mano de sus principales aliados, los yanquis y el sionismo, que utilizaban a los “talibanes” -estudiantes-  para masacrar a sus rivales, tercerizando sus combates en defensa de lo peor del sistema capitalista.
La actual “guerra” por los precios, el transporte y la distribución del petróleo y sus derivados ha cambiado, en un sentido, la ubicación de una buena parte de estos mujaidines, que en vez de pelear junto a “Rambo” y los marines yanquis acabaron enfrentándolos en Irak e Irán.
Este enfrentamiento, al menos con un sector del imperialismo, ya que el de John McCain y el sionismo pareciera estar detrás de ISIS, significó un salto en de calidad en las contradicciones del imperio, que no cuenta con un mando único para “estabilizar” Medio Oriente.
Kurdistán, centro de las contradicciones y la revolución
Todas estas contradicciones y luchas entre los de arriba con el propósito de mantener e incrementar sus tasa de ganancia tienen su centro más explosivo en la región conformada por el Kurdistán del Norte -Sudeste de Turquía- y el Kurdistán del Sur: Rojava y el norte de Irak.
Allí, donde Revolución y Contrarrevolución se enfrentan de la manera más brutal, la situación Revolucionaria Mundial pegó un salto de calidad, debido al traslado del proceso de Rojava a territorio turco, donde los kurdos están construyendo su autonomía, asambleas y milicias populares.
Este proceso, que empuja el ascenso de las masas en Yemen, Palestina, Bareihn e Irán, tiene al frente a un partido -el PKK- que a pesar de que no levanta un programa consecuentemente revolucionario, ha dado lugar al surgimiento de una multitudinaria vanguardia de jóvenes y mujeres muy radicalizados/as que se han puesto al frente de la lucha.
En la medida en que Erdogan continúe atacando violentamente a los kurdos sin darles prácticamente ninguna posibilidad de negociación, el proceso objetivo empujará a muchos de estos jóvenes a radicalizarse, acercándose objetivamente al programa de los revolucionarios socialistas y los trotskistas.
Los partidos trotskistas tienen que prestar atención a este proceso, solidarizándose con las heroicas masas kurdas y jugándose a empalmar con sus sectores más consecuentes, ya que esa confluencia puede ayudar a gestar la construcción de la dirección revolucionaria que ameritan las actuales circunstancias.

domingo, 17 de enero de 2016

Jornada solidaria con el pueblo kurdo contra la represión del estado turco, viernes 22 a las 18 horas

El presidente turco Erdogan masacra a los kurdos en Turquía mientras apoya y organiza al Estado Islámico.
EL PUEBLO KURDO ENFRENTA UN NUEVO INTENTO DE GENOCIDIO

Con la excusa de “combatir al terrorismo”, las Fuerzas Armadas del presidente turco Recep Tayyip Erdogan, están atacando las ciudades de población mayoritariamente kurda, ubicadas en el sudeste de Turquía.

Cientos de hombres, mujeres, jóvenes y niños fueron asesinados en los últimos meses ante la vergonzosa y preocupante complicidad de la comunidad internacional.

Los toques de queda sostenidos que rigen en decenas de localidades de esa región, agravan aún más la situación, recreando un escenario propicio  para el encarcelamiento, la tortura y la muerte de sus ciudadanos.

El estado turco ha declarado la guerra total al pueblo kurdo, apelando a la utilización de fuego de morteros, artillería y  de francotiradores distribuidos estratégicamente en los barrios.

La destrucción total de sus viviendas, ha impulsado a miles de familias a un desplazamiento forzoso, debiendo migrar hacia otras ciudades.

Desde las últimas elecciones del pasado 1 de noviembre -en las cuales Erdogan vio frustradas sus aspiraciones de obtener la mayoría parlamentaria-  al menos 20 co-alcaldes/as del DBP (Partido de las Regiones Democráticas), han sido encarcelados y reemplazados en sus funciones por administradores nombrados por el gobierno central.

Días atrás, la aparición de los cuerpos de 12  jóvenes fusilados en el distrito de Van (Wan) y de 3 tres reconocidas mujeres activistas kurdas en Silopi (al cumplirse 3 años de los  asesinatos de Sakine Cansız, Fidan Dogan y Leyla Soylemez, perpetrados por los servicios de inteligencia turcos en París), dan cuenta del grave estado de situación en el que se encuentra esa región y el enorme peligro que corren sus habitantes.

A pesar de este nuevo intento de genocidio, el pueblo continúa resistiendo los ataques sistemáticos del gobierno y su partido (AKP).

Las declaraciones de autonomía democrática surgidas de las asambleas vecinales, el levantamiento de barricadas en las calles para impedir el acceso de las fuerzas policiales y la formación de grupos de autodefensa, integradas mayoritariamente por jóvenes, son sólo una muestra de la enorme capacidad de resistencia del pueblo kurdo.

Frente a esta situación desesperante, los representantes de todas las organizaciones del Kurdistán Norte (Turquía) han coincidido en la necesidad de hacer un LLAMAMIENTO URGENTE A LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL DE LOS PUEBLOS, instando a llevar a cabo todas las acciones necesarias para detener esta masacre.

En este sentido, debemos exigir a todos los gobiernos del mundo que se asuman democráticos, el fin del silencio y un firme repudio a las políticas criminales de Erdogan, debiendo quedar claramente expuesto que su retórica anti-terrorista no es más que una pantalla para ocultar su estrecha y comprobada vinculación con grupos como Daesh (autoproclamado Estado Islámico o ISIS) y para justificar la eliminación de todos aquellos que luchan en contra de la opresión y por alcanzar la paz definitiva.

Las  organizaciones integrantes del Comité de Solidaridad con Kurdistán / América Latina (región Argentina) convocamos a todos los ciudadanos, organizaciones políticas y de Derechos Humanos a solidarizarse con la causa kurda, difundiendo esta información para romper el silencio y  forzar el cese inmediato de esta masacre.

El viernes 22 de enero, a las 18 horas, nos encontraremos en Callao y Corrientes (CABA) con el objetivo de difundir estos hechos y desde allí nos trasladaremos hasta el Obelisco, para dar cierre a la actividades  mediante un acto con todos/as los/as presentes que decidan acompañarnos.

Comité de Solidaridad con Kurdistán / América Latina, región Argentina

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miércoles, 13 de enero de 2016

Medio Oriente: un salto de calidad en la crisis en las alturas imperiales

Guerrillero kurdo en Kobane, una ciudad emblemática, ya que las milicias kurdas derrotaron a ISIS

Luego de concluir una recorrida por Arabia Saudita, el presidente Erdogan declaró la necesidad de avanzar hacia un acuerdo estratégico con Israel, ya que ambos países “se necesitan”.
A pesar de que volvió a pedirle a Israel disculpas y compensaciones para las familias de las víctimas del Mavi Marvara -crucero solidario con Palestina atacado en 2010 por las tropas judías, que mataron a 10 tripulantes- jerarquizó la necesidad del restablecimiento de relaciones.
Ya existen indicios de avances en las conversaciones bilaterales. Por ejemplo Israel habría aceptado el paso de mercaderías y materiales desde Turquía hacia la Franja de Gaza, donde tiene influencia Hamas, una organización ligada a los “Hermanos Musulmanes” de Egipto y al regimen turco.
En ese contexto Erdogan dijo que la alianza militar conformada por los países musulmanes con base en Arabia Saudita no era una “iniciativa sectaria” ni ponía en riesgo los intereses israelítas.
Más de 30 países, entre ellos Turquía, organizaron este pacto militar para “enfrentar al terrorismo”, que no es ISIS sino los grupos que disputan su influencia en la region y los que están relacionados al regimen iraní, como los houtis de Yemen, Hezbollah del Líbano o la milicias chiitas que defienden a Bashar.  
No es casual que esta decisión se haya tomado durante los mismos días en que los árabes ejecutaron a 47 presos políticos, entre ellos varios “terroristas” ligados a la competencia de ISIS -Al Qaeda- y un prominente clérigo chiita, Nimr Baqr Al-Nimr.
El Sheikh Nimr era un dirigente opositor de la región petrolera de Al-Awamiyah, una provincia del este de Arabia en la que estallaron grandes movilizaciones en el marco de la “Primavera Árabe”.
La muerte de Nimr produjo nuevas marchas de protesta en esa provincia, Bareihn, Yemen, Líbano, Iraq e Irán, donde una turba atacó y quemó la embajada árabe.
Todo esto tensó las cuerdas entre los dos grandes bloques que disputan el control de Medio Oriente: el que lideran Turquía, Arabia e Israel -apoyado por un sector de los republicanos- y los suscriptores del “Pacto 5+1”, o sea Obama, Putin, Irán, Bashar y compañía.
En ese marco, el Líder Supremo de Irán -Ayatollah Ali Khamenei- declaró que Arabia enfrentará la “venganza divina”, reivindicando al clérigo ajusticiado por “haberse puesto a la cabeza de las críticas contra el régimen antidemocrático”.  
El ministro de Asuntos Internacionales iraní condenó el crimen, caracterizándolo como una “profundización de la imprudencia y la irresponsabilidad” por parte del gobierno árabe, diciendo que “pagarán un alto precio por semejante decisión…”
En respuesta el gobierno de Arabia condenó la quema de su embajada en Teheran, argumentando que demostraba la “complacencia y el apoyo que el gobierno de Irán le brinda al terrorismo”.
El vocero de la diplomacia saudí, Mansou al-Qufari, defendió las ejecuciones y denunció al régimen de los ayatollas por promover el “fanatismo más sectario” y ser “cómplices de todos los crímenes aberrantes.”
Kurdistán en el centro de la escena
Los voceros más encumbrados del gobierno del KDP -Kurdistan Democratic Party liderado por el clan Barzani- aprovecharon esto para declarar que la alianza de 34 países liderada por Arabia y Turquía “apoya la construcción de un Estado Kurdo en el noroeste de Irak”.
Es que el presidente de la región “autónoma” kurda de Irak, Massoud Barzani, viene de realizar una “exitosa” visita por Arabia, donde recibió aplausos de sus funcionarios, quienes le habrían dicho que “apoyan la posibilidad del establecimiento de un estado kurdo”.  
El ex vocero del Rey de Arabia, Anwar Eshqi, le dio sustento a estas especulaciones, explicando además que “esta política sería apoyada por los principales candidatos republicanos de los Estados Unidos”.
Otras fuentes indicaban al mismo tiempo que los demócratas y Obama promoverían la creación de otra región autónoma en el Norte de Siria, sosteniendo a la fracción kurda opositora a Barzani, o sea el PYD y sus milicias, YPG/YPJ.
De llevarse a cabo, esto último constituiría una v provocación contra el estado turco, que ve a la extensión de la influencia de los kurdos “ligados al PKK” en el norte de Siria como una gran amenaza.
Es que las aldeas y ciudades de Rojava están muy próximas a las localidades kurdas del sur de Turquía o Bakur, cuya población está enfrentando al ejército de Erdogan, organizando asambleas y milicias populares.
La situación del sudeste turco se parece cada vez más a lo que acontece en el norte de Siria, no solo por la declaración de la “autonomía”, sino porque los kurdos acaban de fundar las YPS  (Yekîneyên Parastina Sivîl, YPS) o Unidades de Defensa Civil.
Estos grupos de “autodefensa”, similares a las YPG/YPJ, constituyen la vanguardia de la lucha contra el ejército turco, protegiendo las asambleas populares del Kurdistán Norte. 
La izquierda latinoamericana y mundial no puede estar ajena a esta realidad; debe ubicarse en el campo militar de la vanguardia que lucha contra los planes del imperialismo y las burguesías reaccionarias de Medio Oriente: el pueblo kurdo.
Desde ese lugar debe dar pelea contra las ilusiones nacionalistas burguesas o democratistas de las masas, que son alentadas por sus direcciones reformistas, proponiendo la lucha por una verdadera democratización de la región.
Esta perspectiva comenzará a plasmarse luego de la expulsión del imperialismo, la derrota revolucionaria de las bandas contrarrevolucionarias, como ISIS y Al Qaeda, la de todos los gobiernos burgueses -Erdogan, Bashar, Barzani, Netanyhau, Rohuani, etc.- y la construcción de una Federación de Estados Socialistas de Medio Oriente.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Todo el apoyo a la heroica resistencia siria, kurda y palestina

El pueblo kurdo de Diyarbakir enfrentando a la policía y el ejército de Erdogan

Las fuerzas represivas del presidente Erdogan continúan atacando a decenas de ciudades y aldeas en el sudeste de Turquía, cuya población es mayoritariamente kurda, asesinando a hombres, mujeres y niños con la excusa de “combatir al terrorismo”.  
Las barriadas populares de Sur en Diyarbakir, Silopi, Cizre, Mardin o Nusaybin son algunos de los lugares en donde rige el estado de sitio, impuesto por el gobierno para amedrentar a las masas kurdas que luchan por sus derechos y masacrar a su vanguardia.
Mientras tanto, las potencias occidentales -embarcadas en una supuesta guerra contra ISIS- Israel, Egipto, el zar Putin, los jeques de los países del Golfo y los ayatollahs “antiimperialistas” de Irán miran para otro lado, dejando actuar al jefe del Estado Islámico el carnicero Erdogan.
Aunque se pelean entre sí, todos coinciden en aplastar al heroico pueblo kurdo, que viene de derrotar a los mercenarios del Estado Islámico en Kobane y Tal Abyad, consolidando el gobierno de los cantones de Rojava.
Por eso, no es casualidad que el islamita Erdogan acabe de anunciar que “Israel es el gran amigo de Turquía” y que las tropas de ISIS no hayan disparado todavía contra sus pares del ejército sionista, de cuyas entrañas proviene su jefe máximo, el “Califa” Abu Bakr al Baghdadi.
Las contradicciones en el interior del Frente Contrarrevolucionario -integrado por el imperialismo, Arabia Saudita, Israel, Turquía, Siria, Iraq y los países del Golfo- son enormes, a tal punto que existe una guerra en la cual todos combaten contra todos.
Sin embargo su instinto contrarrevolucionario prevalece, razón por la cual todos apuntan sus cañones contra las masas insurreccionadas kurdas, palestinas y sirias, apoyando o dejando actuar a crigenocidas de la talla de Bashar Al Assad, Erdogan y Netanyhau.
Los revolucionarios debemos solidarizarnos de manera activa con los pueblos que combaten a estas dictaduras, ubicándonos en la trinchera de los kurdos, palestinos y sirios que luchan contra sus respectivos gobiernos y las bandas contrarrevolucionarias, como ISIS o Al Qaeda.
Desde ese lugar, que es de principios, tenemos que proponer la única salida de fondo para Medio Oriente: la Federación libre de Estados Obreros y Socialistas, que garantice la paz, expropie a los capitalistas y se transforme en un faro que ilumine a las masas de todo el mundo.

jueves, 10 de diciembre de 2015

El PTS, los kurdos y la guerra en Siria e Irak, una política abstencionista que favorece a los enemigos de la revolución

En una nota aparecida en el periódico del PTS, Izquierda Diario número 611 del 26N, Josefina Martínez se pregunta ¿Quién es quién en la guerra de Siria?, explicando muy superficialmente la ubicación de los distintos bandos en pugna.

De esa manera, la periodista del PTS nos informa acerca del posicionamiento general del estado turco, Rusia, Francia, Estados Unidos, Bashar Al Assad -presidente sirio-, ISIS, Irán, Arabia Saudí y la “oposición siria”.

Sin decir nada distinto de lo suele leerse en los diarios europeos o Medio Oriente, Josefina tampoco habla acerca de la relación de fuerzas entre las clases en esa región tan convulsionada del planeta, ni mucho menos del pueblo kurdo, que está jugando un papel destacadísimo.

Recién en otra nota, escrita por Diego Dalai, nos podemos enterar de que para el PTS la existencia de ISIS es el producto de la derrota de la Primavera Árabe.

“La brutal represión estatal, empujada por el imperialismo, sumada a la impotencia política del islamismo burgués moderado como la Hermandad Musulmana de Egipto, fueron el principal alimento de EI.” ¡Los compañeros caracterizan la situación al revés de la realidad!

El Estado Islámico no es el producto de la contrarrevolución impuesta por la supuesta derrota de la Primavera Árabe, sino la construcción y el impulso por parte del imperialismo, el sionismo, Turquía, Qatar y otras burguesías árabes de una fuerza de carácter fascista que tiene el objetivo de enfrentar y aplastar el proceso revolucionario, que más allá de sus contradicciones continúa abierto.

Por eso, no es casual que el primer gran objetivo de ISIS haya sido acabar con la resistencia kurda, tomando la ciudad emblemática de Kobane, donde las milicias de esa nacionalidad le pegaron una paliza tremenda, haciéndolo retroceder y cambiando cualitativamente el curso de los acontecimientos.

Gracias a este triunfo, las asambleas populares, como las que comenzaron a desarrollarse en Qamishlo, Kobane, Tal Abyad y otras localidades de Rojava en el norte de Siria, se trasladaron a las ciudades kurdas de Turquía, donde el movimiento de masas está protagonizando una rebelión contra las fuerzas represivas de ese país, la segunda fuerza de la OTAN.

Tan avanzado es el proceso, que el pueblo kurdo, que se movilizó masivamente para sostener la lucha por Kobane, viene de echar a patadas el ejército turco en Silvan, una barriada de Diyarbakir en el sudeste turco.

Coherentemente con su posicionamiento, el PTS propone, en otra nota, una política defensiva: organizar un “Gran movimiento Antiguerra” en Francia para enfrentar el “giro reaccionario” que “tiene su expresión en un aumento de las operaciones imperialistas de Francia particularmente en Siria, pero también en el conjunto de Medio Oriente y África”.

La organización hermana del PTS en Francia, la CCR -Corriente Comunista Revolucionaria- llama a luchar “contra el estado de Sitio y en solidaridad con los refugiados”.

Estamos totalmente a favor de impulsar acciones contras las medidas represivas del estado francés y de otros estados, que aprovechándose de los atentados, están tratando de limitar las libertades democráticas.

También apoyamos las políticas que sirvan para ayudar a los refugiados. Sin embargo, lo más importante pasa por apoyar a los millones que se quedaron en Siria e Irak a combatir contra el Estado Islámico, las burguesías nativas y los imperialistas.

En ese sentido y más allá de sus límites y contradicciones, el destacamento que más consecuentemente lucha contra las bandas del Estado Islámico y su principal mentor, el estado turco -Segunda potencia de la OTAN- es el pueblo kurdo, representado por sus milicias de autodefensa, las YPG/YPJ.

No tenemos ninguna confianza en las conducciones políticas de estas guerrillas multitudinarias, ya que el PKK, el HDP y otras organizaciones que las conducen tienen una orientación que no apunta hacia la Revolución Socialista sino hacia la conciliación de clases.

No obstante esto, los trabajadores y el pueblo kurdos, con sus mujeres a la cabeza, están motorizando un proceso revolucionario que va más allá de sus conducciones y se expresa en las asambleas y milicias populares, que desde Rojava están apuntando al corazón del bastión imperialista más importante de Medio Oriente luego de Israel: Turquía.

La posición del PTS no solo es equivocada, sino que objetivamente favorece a quienes están jugados a aplastar el proceso revolucionario, que tiene sus réplicas no solo en Turquía sino en la heroica resistencia de pueblo yemenita contra la invasión de la coalición liderada por Arabia Saudí y en la nueva Intifada que está gestándose en las entrañas del monstruo sionista.

El PTS se niega a disputar la dirección de las masas kurdas

El 8 de diciembre los compañeros de Izquierda Diario publicaron una nota bastante extensa acerca del pueblo kurdo, explicando el proceso de formación y desarrollo ideológico del PKK, Partido de los Trabajadores del Kurdistán.

En esta, junto con explicar algunos detalles de la historia de este partido, dicen que “Los sucesos en Rojava, la parte occidental de Kurdistán en Siria, tuvieron importante influencia en el rumbo político del PKK.”

“El PYD, la organización hermana del PKK, formó estructuras autónomas durante la guerra civil en Siria. Pero luego se sumó a una alianza liderada por los EEUU, porque supuestamente permite combatir al Estado Islámico “eficazmente”.

“La lucha de Rojava fue un hito histórico para el movimiento kurdo y logró un gran reconocimiento a nivel internacional. Pero el compromiso con Estados Unidos crea propensiones pro-imperialistas entre los kurdos, porque no se denuncia el rol del imperialismo en este conflicto.”

“Aunque existen aspectos muy progresivos en Rojava y sus elementos de autogestión, el movimiento sigue manteniendo el principio de la defensa de la propiedad privada de los medios de producción. En Rojava está protegido legalmente este aspecto.”

Más adelante, como remate, Izquierda Diario plantea que: “El marxismo tiene como principio la defensa del derecho a la autodeterminación de un pueblo, el kurdo en este caso, contra el Estado turco, aunque el movimiento esté bajo liderazgo pequeñoburgués (o también burgués).”

“El estalinismo y el centrismo transformaron este principio en un modelo en el cual la clase trabajadora desiste de su lucha por ejercer la hegemonía en el movimiento, y se somete a las fuerzas pequeño burguesas.”

“Sin embargo, el axioma fundamental de defender el derecho a la autodeterminación de las naciones oprimidas no implica que los marxistas revolucionarios se subordinen a los otros jugadores políticos en este proceso.”

“El chauvinismo de la izquierda de hoy en día consiste en no considerar los reclamos de la clase trabajadora kurda, al mismo tiempo que descartan la posibilidad de un proceso de revolución permanente en Kurdistán.”

“En la historia del pueblo kurdo existen varias insurrecciones heroicas y la lucha del PKK posiblemente es una de las más importantes. Aun así, la tragedia del pueblo kurdo se explica en parte por la política conciliadora de sus direcciones, que contienen las energías de los trabajadores y las masas para poder negociar “pacíficamente” con el Estado turco. Intentan presionar para que éste se transforme en un Estado burgués “democrático”.

Los compañeros del PTS caracterizan a la dirección política del pueblo kurdo -el PKK- pero sin arriesgarse a plantear una sola línea referida a la política que sería necesario levantar para disputar la consciencia de los/as millones de kurdos y kurdas de Turquía, Irak, Siria e Irán que se movilizan por sus derechos.

Desde Convergencia Socialista tenemos críticas muy parecidas, ya que también somos marxistas-trotskistas-leninistas. Sin embargo no nos quedamos en la propaganda de estas, sino que intervenimos mediante una orientación que comienza por el apoyo sin condicionamientos a la lucha por la liberación del Kurdistán.

Desde esa ubicación, que implica el reconocimiento de esta trascendental pelea -que tiene un carácter progresista más allá de su conducción- hacemos todas las críticas y proponemos una salida obrera y socialista.

Nuestros compañeros y compañeras, incluso aquellos/as que viajaron a Kurdistán para solidarizarse con sus combates contra ISIS, nunca dejaron de denunciar las políticas conciliadoras del PKK, el HDP, el PYD y compañía.

El PTS directamente se abstuvo de participar en la batalla por Kobane y otros hitos de la lucha del pueblo kurdo, como la reciente “Intifada” de Silvan dentro de Turquía, donde miles de vecinos y vecinas de esa localidad acaban de echar a patadas al ejército turco de la ciudad.

El PTS se abstuvo y abstiene de participar en un proceso que significó la puesta en pie de organismos de autodeterminación, como las asambleas populares de Qamishlo y otras ciudades, que están siendo protegidas por milicias construidas por sus propios vecinos.

Es que el PTS tiene una visión idealista de las revoluciones, creyendo que solo existirán cuando desde el principio sean conducidas por revolucionarios cuartainternacionalistas o militantes de su partido.

La realidad es que siempre las revoluciones comienzan con conducciones que no pretenden llevar hasta el final la lucha obrera y popular mediante la imposición del Socialismo Internacionalista, sino conciliar con la burguesía y el propio imperialismo.

Así sucedió en Rusia del 17 y en todos los procesos que desembocaron o no en la toma de poder por parte de la clase trabajadora. Los bolcheviques no le “hicieron asco” a esta contradicción, todo lo contrario: intervinieron desde el inicio proponiendo sus consignas y planteos, jugándose a ganar a las masas para su estrategia.

En Medio Oriente está desarrollándose un fenómeno de luchas muy progresivo -desde nuestro punto de vista, de carácter revolucionario- que tiene como uno de sus destacamentos de vanguardia a los kurdos y las kurdas.
Lamentablemente el PTS, que tiene recursos y militantes suficientes como para intervenir de manera directa en este proceso, lo mira desde lejos sin hacer lo que le corresponde a un partido revolucionario: ¡Disputar la dirección del movimiento de masas!

El propagandismo del PTS, lejos de combatir a los enemigos de la revolución les da una mano fenomenal, ya que les deja el terreno libre para que contaminen la conciencia de millones con sus políticas de conciliación de clases o de sumisión total a las direcciones jihadistas.

Sin embargo, como se ha mostrado una y otra vez en la historia de los últimos 50 años, no es posible reformarlo, la única solución es luchar por construir algo completamente diferente sobre sus ruinas.