viernes, 28 de noviembre de 2014

Saludo de nuestra brigadista a la charla que se realizará en Escobar por parte del Comité Solidaridad Kurdistán

Compañeras y compañeros, les envió mis saludos en momentos en que están realizando nuevas actividades de apoyo al pueblo del Kurdistán.

Hace dos días tuve la oportunidad de estar en uno de los actos y festejos por el aniversario de la fundación del PKK -Partido de los Trabajadores Kurdos- en la ciudad de Cinar, muy cerca de Rojava, desde donde puedo ver sus colinas y montañas.

Los festejos populares fueron una demostración de la enorme inserción que tiene esta organización que cumplió 36 años y a quien el gobierno turco y el de los Estados Unidos, señalan como terrorista.

Con más de 50 mil combatientes destinados al área de los cantones en defensa de la revolución, la tradición de 5000 años de lucha del pueblo kurdo ha sido recogida como legado histórico por esta militancia, en su mayoría mujeres.

Desde que se fundó este partido, 40 mil kurdas y kurdos han muerto en manos de la represión del Estado turco, decenas de miles pasaron por sus cárceles y en la actualidad permanecen detenidos/as más de 10 mil, la mayoría cumpliendo largas condenas por terrorismo.

Otros millones se han visto obligados al exilio… Sin embargo su lucha permanece inquebrantable. Las últimas noticias de Kobani indican que las Unidades de Autodefensa populares y de mujeres, están consolidando las posiciones recuperadas ante el retroceso de las bandas del ISIS.

Ya se habla de la necesidad de iniciar una ofensiva para expulsar a estos mercenarios fascistas de los territorios de Shengal, donde realizaron una masacre de miles,  secuestraron a más de 2000 mujeres y niñas como esclavas sexuales y provocaron el éxodo de la mayoría de sus 300 mil habitantes de la etnia Jazidies.

Mi labor ha sido, por ahora, colaborar en algunos de los campos de refugiados donde viven estas personas. Quiero comentarles, además, que me ha causado una gran impresión la convocatoria por el 25 de noviembre, realizada por el día de lucha contra la violencia a las mujeres. 

Las crónicas informan que millones de mujeres marcharon este día, todas bajo los estandartes con las caras de las hermanas Mirabal y las mártires del PKK. En la zona donde estoy las mujeres se movilizaron hacia la frontera con Siria para apoyar a sus hermanas de Rojava, a las Kobani.   

Camaradas: ¡Nada más urgente, justo y necesario que apoyar esta revolución! La relación de fuerzas está de nuestro lado, mientras los intentos de contrarrevolución, chocan con la resistencia de las masas, nuevos contingentes irrumpen en el ascenso de las luchas obreras y populares.

En las entrañas del imperialismo las protestas contra la impunidad de sus crímenes racistas, desafían al gendarme del mundo, a sus principales instituciones y al presidente Obama.

México es un polvorín y en todos y cada unos de los focos de la revolución existen las condiciones para superar la crisis de dirección revolucionaria. Tengamos confianza en el porvenir, ya que más temprano que tarde la unidad de los y las revolucionarias/os hará realidad el programa de la IV Internacional. ¡Es la hora de la revolución, es la hora del Trotskismo!

Con saludos revolucionarios, Claudia García, 28 de noviembre 2014, desde el norte de Kurdistán


lunes, 27 de octubre de 2014

Luego de la masacre de Iguala... ¡México arde y ya nada será igual!

La matanza y desaparición de estudiantes en Iguala -estado de Guerrero- encendió la mecha que puede hacer explotar un polvorín: una movilización de masas que recorre México y apunta al gobierno de Peña Nieto y el régimen de partidos que sembró el terror -con métodos fascistas- durante años al servicio del saqueo de las multinacionales yankis.

El 26 de septiembre policías municipales y paramilitares interceptaron a estudiantes de la combativa Escuela Normal de Ayotzinapa, quienes iban a escrachar un acto convocado por el alcalde. Seis estudiantes fueron asesinados a balazos y quemados vivos, 17 resultaron heridos y 43 aún permanecen desaparecidos.

Desde entonces las acciones de protesta se extendieron reclamando la aparición con vida y el juicio y castigo: Manifestaciones multitudinarias de familiares, estudiantes, docentes, organizaciones políticas, sociales, campesinas y de derechos humanos pidiendo la renuncia del gobernador Aguirre Rivero -del PRD- y la detención del alcalde Abarca Velásquez, prófugo junto a su esposa y el jefe de policía.

Las demostraciones de indignación, como la quema del Palacio de Gobierno de Guerrero, los cortes de rutas, huelgas de estudiantes y docentes, tomas de edificios públicos, bancos y sucursales de Mac Donalds están paralizando al gobierno del PRI encabezado por Peña Nieto.

Este agente directo del imperialismo es el responsable del “milagro mejicano”, un pacto para concretar -entre otras cuestiones- la privatización de la petrolera estatal Pemex, el despojo de las tierras de los campesinos e indígenas y la liquidación de la educación pública estatal.

La recolonización imperialista

La primera revolución social del siglo XX -conducida por Emiliano Zapata y Pancho Villa- se produjo en México, conquistando derechos políticos y económicos para los campesinos y trabajadores, como la reforma agraria, la jornada de 8 horas, la libertad de culto, la educación pública laica y gratuita, el salario mínimo y la nacionalización de los recursos naturales.

Más de cien años después la situación de las masas es similar a la que padecían antes de 1910 sus antepasados: un país devastado, hundido en la miseria y el desempleo con la riqueza concentrada en manos de burgueses asociados a las bandas criminales para controlar la industria y el transporte de las drogas.

El proceso de recolonización de México, país convertido desde los 80 en paraíso de la mano de obra barata y las maquilas- pegó un salto a partir del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte -NAFTA- en 1994.

La aniquilación de la industria nativa y las conquistas del movimiento obrero y el campesinado, sumado al avance de los agro negocios que arruinó a los pequeños y medianos productores, contribuyó al crecimiento de un inédito ejército de desocupados.

A estas masas empobrecidas no les quedó otra que tratar de cruzar la frontera del norte para escapar de la miseria. Según cifras de 2012 el 64% de la población hispana de los EE.UU. está conformada por 33,7 millones de mexicanos que pasaron a engrosar la fuerza de trabajo explotada del imperio. Más de 4 millones provienen de Guerrero y viven en California.

Una guerra falsa y el narco estado genocida

La denominada “guerra contra el narcotráfico” -iniciada en 2006 por el presidente conservador Felipe Calderón del PAN- que en realidad fue para aplastar la resistencia y profundizar el saqueo, causó un verdadero genocidio con más de 130 mil muertos y una cifra de entre 100 y 200.000 mil desaparecidos.

El terrorismo de estado aplicado por el régimen de partidos burgueses -PRI, PRD y PAN- contra la clase obrera, estudiantes, pueblos originarios y campesinos impuso el imperio del narco estado al servicio de las empresas y bancos yankis, las mismas compañías que lavan dinero de las ventas de drogas en el mercado estadounidense, el principal consumidor de estupefacientes del mundo.

El verdadero “milagro mejicano” lo están protagonizando las masas que ganaron las calles para derrotar el accionar impune de las bandas del ejército, la policía y los paramilitares; un proceso de carácter democrático que si se profundiza alentará la incorporación a la lucha y radicalización e bastos sectores obreros y campesinos.

La bronca del pueblo creció cuando se conoció la existencia de una nueva fosa común -en los últimos años se descubrieron más de 400-, provocando un enorme repudio nacional e internacional que atemoriza a los imperialistas, preocupándolo por la suerte de sus socios, los administradores de la semicolonia.

No es para menos, ya que las llamas de la lucha de clases que están ardiendo en su patio trasero pueden extenderse a su propio suelo, habitado por millones de mexicanos y conmovido por el estallido social y las movilizaciones de apoyo a los negros de Ferguson, la huelga nacional de los trabajadores/as de comidas rápidas, las luchas de los autopartistas, las manifestaciones a favor del pueblo Palestino y cientos de acciones reivindicativas de los hermanos y hermanas de clase de México que enfrentan al mismo enemigo.


miércoles, 1 de octubre de 2014

La derrota sionista en la Franja de Gaza y la defensa de la ciudad de Kobani, dos acontecimientos fundamentales de la situación mundial

Las mujeres kurdas al frente de la lucha contra el fundamentalismo del Estado Islámico.
Apenas comenzaron los ataques sionistas contra la Franja de Gaza desde nuestro partido afirmábamos -en soledad- que se estaban gestando las condiciones para un gran triunfo palestino, debido al heroísmo de su pueblo y la movilización internacional inédita que llenó las calles de las ciudades más importantes del mundo.

La derrota israelí le dio un impulso a la lucha de los negros de Ferguson, los trabajadores que paralizaron las cadenas de comidas rápidas y la autopartista Lear de EEUU, los portuarios de Oakland que bloquearon otro buque sionista, el pueblo de Yemen que está insurreccionándose, los escoceses, ucranianos  y catalanes que reclaman su independencia, etc.

En este marco, uno de los combates obreros y populares más significativos  está desarrollándose en la frontera que divide a Siria de Turquía, donde los kurdos de la región de Rojava -norte de Siria- están librando una fenomenal batalla contra los mercenarios del Estado Islámico, defendiendo la ciudad de Kobani, uno de los bastiones de la “revolución silenciosa”.

Es que al calor de la rebelión siria contra Bashar Al Assad la región kurda -que está ubicada en el norte de Siria y se extiende hacia Turquía, Irak e Irán- prácticamente se independizó, imponiendo un gobierno cantonal, combativas milicias de jóvenes y mujeres y un parlamento en el que están representados las distintas etnias y partidos políticos.

Este ejemplo de convivencia y participación democrática atenta -objetivamente- contra las dictaduras de la región, comenzando por las de Bashar y su vecino Erdogan, e incita a la rebelión de millones de kurdos de Turquía, donde habita la mayoría de este pueblo sin estado, que viene enfrentando la represión del actual gobierno y los anteriores desde hace años.

Por esa razón ningún misil yanky o inglés ha sido utilizado para proteger a los guerrilleros que defienden Kobani, el ejército de Bashar Al Assad brilla por su ausencia en la región y decenas de tanques turcos se concentraron en la frontera, no para enfrentar al ISIS sino para evitar que los kurdos de su país pasen las vallas para combatir junto a sus hermanos del norte de Siria.

No obstante, a pesar de este poderoso pacto contrarrevolucionario -cuyo objetivo es aplastar a los heroicos combatientes kurdos- estos continúan resistiendo. Mientras tanto en varias ciudades, como Londres, Ankara y Bilbao están organizándose movilizaciones solidarias impulsadas por distintas personalidades y partidos políticos de izquierda.

Desde Convergencia convocamos a la izquierda y al conjunto de las organizaciones democráticas a realizar este tipo de movilizaciones de apoyo a los kurdos, que debe ir de la mano de la lucha por el retiro de los aviones imperialistas, que no están en la región para apoyar a los pueblos oprimidos sino para profundizar su dominio y alianzas con los sectores más reaccionarios.



lunes, 29 de septiembre de 2014

Fuera imperialistas y el ejército contrarrevolucionario del ISIS de Medio Oriente. ¡Solidaridad con los kurdos del norte de Siria que están defendiendo sus territorios!

Miles de kurdos de Turquía tratando de pasar por las fronteras hacia el Norte Sirio para pelear junto a sus hermanos y hermanas de la localidad de Kobani, que están luchando contra la ofensiva del ejército contrarrevolucionario del Estado Islámico, financiado por Turquía, el Mossad, la CIA y Arabia Saudita.

Los imperialistas yankys han puesto en marcha una gran coalición de países para bombardear Irak y Siria con el supuesto objetivo de “detener a los terroristas del Estado Islámico o ISIS”.

Esto es una gran mentira, ya que las bandas armadas sunitas que están arrasando localidades y decapitando “infieles” en esos países fueron organizadas por la CIA, los servicios secretos de Israel y el gobierno turco, uno de los pilares de la OTAN.

Por esa razón no es casualidad que más de dos mil oficiales del ejército de Turquía estén comandando la ofensiva del ISIS y que estos mercenarios nunca hayan apuntado sus armas en contra del estado sionista de Israel, Arabia Saudita, Jordania y otros lacayos del imperialismo. 

Lo que pretende Obama es ponerle un “freno” a los combatientes islámicos y -mientras tanto- aprovecharlos para justificar su intervención en territorios dentro de los cuales sus tropas vienen de ser derrotadas, para mantener el control de una región estratégica desde el punto de vista político y económico.

Mientras tanto el gobierno turco de Erdogán -su socio principal en la zona- continúa abriéndoles las fronteras a los mercenarios del ISIS. ¡Tal es así que los heridos de este ejército -financiado por Arabia Saudita y Qatar- son curados en los hospitales de Turquía!

Erdogan y Obama desean que los contrarrevolucionarios del Estado Islámico cumplan con el “trabajo sucio”, aplastando la resistencia de los kurdos del norte de Siria, que están protagonizando un proceso revolucionario a través de sus heroicas milicias de jóvenes y mujeres. 

Ambos presidentes están aterrados de que en este marco, el conjunto de la nación Kurda -más de 30 millones de personas que habitan en Irán, Irak, Siria y Turquía- siga el ejemplo de los kurdos de Siria, saliendo a pelear ofensivamente por su independencia y su propio estado.

Desde Convergencia Socialista -por un Partido de Trabajadores- repudiamos los bombardeos imperialistas en Irak y el Norte de Siria y los ataques del ISIS, solidarizándonos con los combatientes kurdos que están defendiendo la ciudad de Kobani, uno de los bastiones del Kurdistán sirio.

Los kurdos y todos los pueblos de Medio Oriente triunfarán si toman el ejemplo de los palestinos de la Franja de Gaza, que derrotaron a un enemigo enormemente superior -desde el punto de vista técnico militar- apelando a la movilización de las pueblos hermanos de todo el mundo.  

viernes, 12 de septiembre de 2014

Todo el apoyo al pueblo kurdo que lucha contra el Estado Islámico y los regímenes de Turkía, Irán, Irak y Siria

Guerrilleras kurdas del norte de Siria con su bandera nacional. Las mujeres a la vanguardia de la lucha.

Por la Autodeterminación del pueblo kurdo

El pueblo kurdo es el mayor del mundo sin su propio estado, cerca de 30 millones de kurdos repartidos en Turquía, Irak, Siria e Irán. Esta nación fue siempre oprimida por los imperialismos otomano, inglés, alemán y yanqui, como así también por las burguesías del Medio Oriente y Turquía, que siempre se opusieron a la existencia de un estado kurdo.

Para colmo de males, los más de 15 millones de kurdos que viven en Turquía, 6 millones en Irak, 4,5 millones en Irán y 1,5 en Siria han sido traicionados por sus conducciones políticas, que negociaron con EE.UU. y el gobierno de Turquía la instalación de una región “autónoma”, cuya capital es Erbil, a cambio de defender los intereses imperiales y de boicotear la lucha por su autodeterminación.

Fue así que después de la caída de Saddam Hussein, el imperialismo norteamericano y sus aliados burgueses chiitas, apoyados por el régimen de Irán, les cedieron una autonomía parcial en el norte de Irak -con capital en la ciudad de Erbil- que está a cargo del presidente Barzani, quien cuenta con una milicia, los peshmergas, para defender sus alianzas con los monopolios, que saquean los recursos de esa región riquísima en petróleo y gas.

La retirada de los yankis de Irak y la tremenda debacle del ejército de ese país pusieron a los kurdos frente a un desafío impensado, el de combatir el avance de las tropas del Estado Islámico, ya que los peshmergas son los únicos militares de la región en condiciones de enfrentar a las milicias islamitas sunnitas, integradas por muchos de los ex generales de Sadam Hussein.

Los kurdos de las localidades del norte de Siria constituyen los destacamentos de vanguardia de este proceso, ya que están peleando al mismo tiempo contra dos enemigos poderosos: el ejército de Bashar Al Asad y los islamitas reaccionarios del Estado Islámico y Al Qaeda, liberando varias ciudades que controlan de un gobierno autónomo y milicias de la juventud y las mujeres.

El ejemplo del triunfo de los gazatíes y los kurdos de Siria, junto con la necesidad de enfrentar la invasión del Estado Islámico pueden llegar a provocar una situación de ascenso revolucionario de los trabajadores y el pueblo kurdo, una dinámica, que en la medida en que se profundice cuestionará el poder de Barzami y de sus aliados imperialistas, ya que el pueblo kurdo es uno de los más combativos del mundo.

Los revolucionarios nos solidarizamos con el derecho de los pobladores del Kurdistán a defenderse de las milicias islámicas y, al mismo tiempo, los llamamos a seguir el ejemplo de sus pares de la Franja de Gaza, combatiendo consecuentemente contra las burguesías enemigas que los están oprimiendo, de manera de avanzar hacia la imposición de su propio Estado Libre y Soberano, que para ir hasta el final debería tener un carácter obrero y socialista. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

La derrota sionista y el paro nacional del 28 de agosto

La derrota del cuarto ejército más poderoso del mundo en la Franja de Gaza constituye un antes y un después en la actual situación mundial, que influirá positivamente en las próximas batallas obreras y populares.

La resistencia palestina triunfó gracias a un proceso de solidaridad internacional inédito que le pegó un durísimo golpe al principal sostén del sionismo, EE.UU., debilitando de esa manera a los gobiernos -como el de Cristina- que aplican planes de ajuste al servicio de los dueños del mundo.

El proceso de guerras e insurrecciones que comenzó con la “Primavera Árabe” dio un salto de calidad en Medio Oriente, impactando de lleno en varios países fundamentales de allí y del Norte del África, como Libia, Egipto, Irak, Irán, Siria y Turquía.

La retirada deshonrosa del sionismo conmovió a otra nacionalidad combativa -el pueblo kurdo- que como el palestino fue expulsado de sus tierras por los ganadores de la Primera Guerra Mundial, luego de repartirse los pedazos del viejo imperio Otomano.

La lucha de las masas del Kurdistán amenaza con desestabilizar cualitativamente la región, ya que esta nación oprimida abarca territorios de cuatro países muy importantes para los intereses imperialistas: Turquía -que es miembro pleno de la OTAN-, Irak, Irán y Siria.

Lo que allí acontece tiene réplicas en Estados Unidos, como la rebelión de los negros de Ferguson, la lucha en más de cien ciudades de los trabajadores de las cadenas de “comidas rápidas” o las movilizaciones por el pueblo palestino con carteles que dicen que “Ferguson y Gaza son una sola lucha”.

Argentina en sintonía con el resto del mundo

El continente latinoamericano y nuestro país no son ajenos a este profundo cambio en la relación de fuerzas, por eso no hay manera de entender lo que paso y pasará después del Paro Nacional sin encuadrarlo dentro de ese marco, que empuja grandes luchas y revoluciones.

A pesar de los colectivos que funcionaron a pleno, las presiones patronales, el miedo a perder el trabajo y los descuentos, millones protagonizaron el paro más importante de los tres que enfrentaron a Cristina.

Las fábricas, las calles y las escuelas se vaciaron prácticamente de trabajadores, que cumplieron la jornada de lucha sin darles un gramo de confianza a Moyano, Michelli y Barrionuevo, cuyas figuras salieron debilitadas debido al protagonismo de la izquierda en los piquetes. 

La política de división sindical le jugó en contra a muchas empresas, ya que el paro de los gastronómicos o del transporte de cargas que las abastece, las forzó a cerrar sus plantas, la mayoría encuadradas en la CGT oficialista de Caló y compañía.

La paralización del Parque Industrial de Pilar -el más grande del país, con cerca de 200 empresas- mediante piquetes de obreros de la Interfabril y militantes de izquierda que bloquearon los tres accesos al mismo, expresó una tendencia creciente a la radicalización de las luchas y la vanguardia.

Esta realidad debe ser aprovechada por la izquierda revolucionaria promoviendo la realización de plenarios de luchadores -como el multitudinario Encuentro Sindical Combativo que se realizó meses atrás en Atlanta- con el propósito de construir la nueva dirección obrera, combativa y democrática, que reclaman las circunstancias.


martes, 2 de septiembre de 2014

Debate con el Partido Obrero acerca de la destrucción del Estado de Israel

La mesa de debate en Ingeniero Maschwitz, integrada por Rafael Santos del PO y Juan Carlos Beica de CPT.


El sábado pasado nuestro compañero Juan Carlos Beica participó en un debate sobre Palestina en la localidad de Ingeniero Maschwitz, organizada por el Suteba Escobar, PO, Lista Roja docente, CPT y otros sectores, junto a Angel Kohan y un alto dirigente del Partido Obrero, Rafael Santos.

La charla fue muy buena, ya que sirvió para que los compañeros y compañeras presentes tomaran conciencia acerca de la necesidad de apoyar decididamente al pueblo palestino que lucha contra un régimen muy parecido al nazi fascista.

En ese sentido, Kohan -ex sionista que milita para la causa palestina- Santos y Beica coincidieron en muchos aspectos, aportando elementos históricos y actuales relacionados al surgimiento y desarrollo del sionismo y la heroica resistencia palestina.

Durante el debate el camarada del Partido Obrero insistió, casi unilateralmente, acerca de la necesidad de tener una política destinada a ganar al conjunto del pueblo judío de Israel para la construcción de un Estado Laico junto a los palestinos.

Estamos de acuerdo en levantar consignas que ayuden a conseguir el apoyo de la mayor cantidad de judíos de Israel, pero no a defender políticas que otorguen los mismos derechos a los oprimidos que a los opresores, que es lo que se desprende de los argumentos del PO.

Es que para este partido el sionismo es sólo una “partido político que históricamente fue marginal dentro del pueblo judío”; y que -circunstancialmente- ha ganado el apoyo de la mayoría en Israel. Por lo tanto, una situación que podría cambiarse mediante una “pelea política” constante y consecuente.

Sin embargo el Estado de Israel no es un conjunto de instituciones temporalmente dirigidas por una conducción política fascista, como sucedió en Alemania o Italia, sino una construcción artificial contrarrevolucionaria que fue impuesta mediante la expulsión de cientos de miles de personas de su patria.

¡Partiendo de esa realidad nosotros impulsamos solamente la autodeterminación de quienes fueron obligados a abandonar sus tierras, no de quienes las ocuparon violentamente!

No habrá manera de garantizar la construcción de un Estado Palestino, Laico, Democrático, No Racista y Socialista sin comenzar por Destruir el Estado Fascista Sionista de Israel; convocando a los judíos que están dispuestos a encarar esa tarea y enfrentando a quienes la combatan.

Las diferencias con el Partido Obrero son muy claras; por eso no es ninguna casualidad que durante todo el tiempo que duró la agresión militar del ejército israelí en la Franja de Gaza sus dirigentes no hayan planteado esta consigna democrática elemental, sin la cual no habrá paz ni justicia social en Medio Oriente.      

martes, 19 de agosto de 2014

Nestora y Mirelles, símbolos de la lucha contra las narco mafias. Reproducimos texto editado por el Partido Obrero Socialista de México.


El gobierno federal cumplió sus amenazas al detener y encarcelar a José Manuel Mireles  y a 80 de sus compañeros autodefensas. Lo hizo justo cuando se aprestaban a tomar el puerto de Lázaro Cárdenas, bastión de los delincuentes del cartel de los Caballeros Templarios y eje estratégico para la exportación del hierro y otros minerales  que el crimen organizado se roba, desde hace años y con total impunidad, para venderlos a China.
 
El robo de minerales ocurre a través del despojo a las comunidades de los estados de Michoacán, Jalisco y Colima y le dio ganancias mal habidas a los templarios del orden de 1000 millones de dólares en cinco años.
 
No es casualidad que el “comisionado”  Alfredo Castillo, procónsul de Peña Nieto en Michoacán, les marcara el alto a Mireles y a sus compañeros: ¡Justamente cuando las Autodefensas Michoacanas estaban por asestarle un golpe de muerte al imperio económico templario, la burguesía mexicana puso el grito en el cielo!
 
Algunas de las mentes más lúcidas de México han denunciado  la “sociedad de ayuda mutua” que  establecen, de manera natural,  el crimen organizado y la burguesía mexicana: la narcoviolencia le sirve al capitalismo por que despeja el camino a las transnacionales mineras al aterrorizar a la población, obligándola a desplazarse y a abandonar los territorios apetecidos, ricos en mineral.  
 
Al mismo tiempo,  con el manído cuento del “combate al narcotráfico” el Estado de los capitalistas  justifica la militarización del territorio nacional que tanto  atemoriza al pueblo para  que se ejerza, sin ningún miramiento, la represión más brutal en  contra de los pueblos indígenas, contra el EZLN, en contra de los trabajadores, los maestros de la CNTE, los pobres y sus líderes. 
 
¡El crimen organizado y el gobierno de México son familia! ¡Son una sola y la misma cosa! Además, la inseguridad y el dominio de los delincuentes continúan en vastas regiones del país, donde las autoridades son incompetentes para enfrentar a los criminales o son sus cómplices.  
 
Apenas el 30 de junio el diario Reforma consideró como su noticia más importante la formación en Tlalnepantla (prácticamente dentro de la ciudad de México), de un grupo de autodefensa que cuenta con el apoyo de más de 600 vecinos.  
 
La organización armada de la población continúa y el apresamiento de Mireles, el mantenimiento en prisión de la comandante de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, Nestora Salgado, y de otros autodefensas y comunitarios es la respuesta del gobierno para detener la acción independiente del pueblo.
 
El gobierno de Peña Nieto aborrece a las Policías Comunitarias de los Pueblos Indígenas y  Autodefensas que han surgido en la mayor parte del territorio nacional. Ya pronto no le alcanzarán las mazmorras para encerrar a los hombres y mujeres valientes y dignos que se atreven a enfrentar la ignominia y los abusos de un narcogobierno vendepatrias. 
 
 
Ayer Nestora Salgado y sus compañeros de la  Policía Comunitaria del Estado de Guerrero fueron encarcelados. Hoy están en la cárcel José Manuel Mireles Valverde y sus compañeros Autodefensas de Michoacán.
 
 
Es deber de todos defender a estos mexicanos y mexicanas rebeldes y nobles. No debemos permitir que el gobierno siga ensañándose en contra del pueblo y sus líderes. Es por ello que convocamos a unificarnos por la libertad inmediata e incondicional de José Manuel Mireles, Nestora Salgado y todos sus compañeros presos políticos.
 

miércoles, 13 de agosto de 2014

El Sionismo, una larga historia contrarrevolucionaria

Los judíos no son una raza, sino descendientes de un “pueblo clase” que fue creciendo y desarrollándose en sociedades previas al capitalismo alrededor de actividades comerciales, como los fenicios y los lombardos. La religión les dio una gran cohesión social.  

Con la llegada del capitalismo los sectores más poderosos -como Rothschild o Hirsh- se acomodaron rápidamente dentro de la burguesía imperialista, mientras que los sectores más plebeyos se incorporaron al proletariado y la pequeña burguesía baja europea y de otros países.  

Allí comenzó una pelea por el liderazgo de los sectores populares entre la izquierda revolucionaria -que les ofrecía una perspectiva socialista- y el sionismo que les proponía “huir del peligro subversivo” y las masacres perpetradas por los antisemitas, emigrando a las tierras bíblicas.  

Según el sionismo constituían un “pueblo sin territorio” que debía marchar hacia un “territorio sin pueblo”. Inglaterra se hizo cargo ofreciéndoles la colonización de Palestina, a través de la declaración del ministro de relaciones exteriores Balfour en 1917.  

Cuando finalizó la Primera Guerra los imperialistas se repartieron las posesiones de los derrotados –alemanes, austríacos y turcos- dejando a Palestina en manos de Inglaterra, que promovió la emigración de colonos judíos para usarlos como fuerza de choque, empleados y gerentes de sus empresas. 

Los sionistas organizaron las bandas fascistas Haganá, Stern e Irgun y la central obrera racista Histadrut para combatir a los palestinos, derrotándolos luego de la huelga general de 1936 -que duró seis meses- y un largo proceso de luchas que culminó en 1939. 

Cuando finalizó la Segunda Guerra y EE.UU. se transformó en dueño del mundo los sionistas se aliaron con los yanquis y estos -junto a los rusos- les garantizaron la partición de Palestina el 14 de mayo de 1948. Los árabes denominan al 15 de mayo como Nakba o “catástrofe”. 

Limpieza étnica y fascismo 

Con la Nakba se profundizó la expulsión de los palestinos, que en 1949 eran más de un millón viviendo en campos de refugiados de los países árabes. Para consumar esta política, denominada de “transferencia”, las bandas judías asesinaron a miles. 

Además usaron dos leyes, la de “propiedades de las personas ausentes” y la del “retorno”. Con la primera confiscaron los bienes de los que huían debido a las persecuciones y con la otra hicieron “retornar” a miles de judíos que nunca vivieron en Palestina para hacerse cargo de las posesiones de los “ausentes”.   

Esta política es como la que proponía uno de los ideólogos del colonialismo británico -Cecil Rhodes- quien decía que la “mejor manera de solucionar los problemas de los pobres era llevándolos a África para explotar a los nativos y ocupar sus tierras”. 

La OLP y los acuerdos de Oslo

Luego de la derrota de 1939 el pueblo palestino continuó resistiendo y en 1964 puso en pie la Organización para la Liberación de Palestina, una coalición de movimientos considerada por la Liga Árabe como la “representante legítima del pueblo palestino”.  

Su programa planteaba la destrucción del Estado de Israel con la “lucha armada”, el retorno de los refugiados y la autodeterminación de los palestinos, adoptando después la idea de fundar un estado propio laico, democrático y no racista en territorios que van desde el Río Jordán hasta el Mar Mediterráneo.  

En 1993 su líder Yasser Arafat traicionó este programa aceptando al estado sionista a cambio de que este reconociera a su organización; iniciando así los Acuerdos de Oslo que terminaron beneficiando a Israel, que se quedó a cargo de los asuntos exteriores, la defensa nacional, las fronteras y la seguridad de Cisjordania y la Franja de Gaza. 

En Oslo se consensuó la creación de un autogobierno -la Autoridad Nacional Palestina- transfiriéndole algunos poderes y controles sobre Cisjordania y Gaza, como la educación, cultura, salud, bienestar social y el turismo. 

La traición de Arafat y el proceso de corrupción de la OLP manejando la Autoridad Palestina, facilitaron el avance de los grupos islamitas como Hamas, que ganó las elecciones en la Franja de Gaza.  

Intifadas y nueva derrota del ejército israelí

La primera Intifada fue el levantamiento de 1987 en Franja de Gaza y Cisjordania que empujó a los dirigentes de la OLP a negociar los acuerdos de Oslo. La segunda, que comenzó en 2000 fue un largo proceso que culminó con la derrota del ejército sionista en 2006 en Líbano, por parte de Hesbollah.

Ocho años después el heroísmo del pueblo de la Franja de Gaza desató un nuevo levantamiento en Cisjordania, que conmocionó a millones de personas de todo el mundo que ganaron las calles para repudiar a los sionistas en las principales capitales del mundo. 

La retirada del ejército israelí, que según los propios analistas judíos significa una “derrota” porque no pudieron conseguir sus principales objetivos -acabar con las milicias y amedrentar a los palestinos- se logró gracias a una combinación explosiva entre la resistencia armada de los gazatíes y las poderosas movilizaciones mundiales.
 
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domingo, 10 de agosto de 2014

¿Por qué el régimen iraní no apoya a Hamas y las milicias de la Franja de Gaza?

 
 
Según lo expresa el periódico iraní Tehran Times “Empresas de Austria, China, Alemania, Italia y Japón están negociando la posibilidad de invertir en distintas zonas de libre comercio propuestas por el gobierno de Irán”.

Los jerarcas de ese país han salido a ofrecerles a los monopolios imperialistas grandes incentivos, como 20 años de excepciones impositivas o la posibilidad de contar con todo tipo de prerrogativas a nivel aduanero. (Datos obtenidos de la Cámara de Comercio Iraní).  

Según esta misma cámara el “acontecimiento más significativo de estos últimos meses ha sido la gran afluencia de capital externo gracias al progreso de la macroeconomía y de las negociaciones nucleares con los 5 miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, principalmente EE.UU.”.

El acuerdo -que acabó con el bloqueo comercial de años- se firmó a cambio del compromiso iraní de “portarse bien”. Por esa razón Hesbollah, que responde a los designios del gobierno persa, no tiró un solo tiro en contra del ejército sionista mientras duraron los enfrentamientos en la Franja de Gaza.

Las declaraciones del comandante de la Guardia Revolucionaria del lunes 4 de agosto -varias semanas después de comenzados los ataques- son una bofetada a los mártires gazatíes: ¡El general Mohammad Ali Jafari aseguró estar listo para apoyar la resistencia palestina!

El mérito de las milicias palestinas es tremendo si se considera que además de luchar contra el cuarto ejército del mundo, EE.UU. y el gobierno egipcio que les cerró las fronteras, fueron boicoteadas por quienes dicen ser aliados, como el gobierno de Irán.  

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jueves, 7 de agosto de 2014

Jornada internacional de repudio a los crímenes del Estado de Israel el sábado 9 de agosto.

El horror no se puede describir con palabras en Gaza bajo la invasión, los bombardeos y el continuo asedio del ejército fascista de Israel. Se han agotado los suministros médicos, casi no hay agua potable y escasean los alimentos.

La cifra de muertos asciende a 1.813 personas asesinadas (398 niños, 207 mujeres, 74 ancianos) además de 9.370 personas heridas (2.744 niños y niñas, 1750 mujeres, 343 ancianos). Casi todas las víctimas eran civiles indefensos.

Los hospitales, ambulancias y personal médico han sido atacados y bombardeados mientras llevaban a cabo su trabajo. Se ha asesinado a médicos, enfermeros y personal sanitario mientras atendían a los heridos. La aviación israelita bombardeó escuelas y dependencias de las Naciones Unidas donde sólo había niños y mujeres refugiados, masacrándolos.

Esta es la tercera masacre que padece el pueblo de Gaza en seis años. Y cuando no se los masacra, están bajo asedio permanente, en un gigantesco campo de concentración impuesto por el estado fascista de Israel, donde viven, hambreados y hacinados casi dos millones de personas.

Se mata a tiros a los pescadores si se alejan más allá del límite de 3 kilómetros impuesto ilegalmente por Israel. Se dispara a los agricultores cuando recogen sus cosechas en una zona limítrofe impuesta unilateralmente por Israel. Desde 2006 Gaza se ha convertido en la mayor prisión al aire libre, el campo de concentración más grande e ignominioso de la historia moderna.

Ahora, a pesar del alto al fuego, no se permite el ingreso de medicinas, alimentos ni agua potable a la sitiada población. Israel masacra palestinos mientras las naciones "civilizadas" miran para otro lado, mientras la ONU se limita a emitir tibias declaraciones de rechazo y a calificar como "guerra" lo que no es otra cosa que una masacre.

Son cómplices de los genocidas, son sirvientes de los fascistas de Israel, de sus medios de prensa poderosos y de sus banqueros. Pero los pueblos del mundo salen a las calles a repudiar a los asesinos y a sus cómplices. Los israelitas ya no engañan a nadie. Hoy el nombre de "Israel" está asociado a la barbarie, al crimen atroz, a la tortura y al saqueo. Y así será recordado.

Nos sumamos a ésta JORNADA INTERNACIONAL DE REPUDIO A ISRAEL Sumamos nuestra voz indignada a la de millones de hombres y mujeres libres y demócratas en todo el mundo que señalan a los fascistas israelitas como genocidas y que exigen el fin de la salvaje agresión al pueblo palestino.

¡Exigimos al gobierno de Cristina Fernández la inmediata ruptura de relaciones con Israel! ¡Exigimos el cese de cualquier acuerdo comercial con los asesinos! Exigimos Tribunales Internacionales que juzguen a éstos nuevos nazis!¡Exigimos que se acabe este crimen sin precedentes contra toda la humanidad, cometido con la complicidad y el apoyo de nuestros propios gobiernos! ¡Exigimos el fin del bloqueo y la ocupación!

FEDERACION ARGENTINO-PALESTINA, ASAMBLEAS DEL PUEBLO, CONVERGENCIA POR UN PARTIDO DE LOS TRABAJADORES, OLP (Organización Libres del Pueblo), CLNS (Convocatoria por la liberación Nacional y Social), MONAFE, MOVIMIENTO LA VOLUNTAD, ASAMBLEA DE SAN TELMO.

El sábado realizaremos una radio abierta desde las 17 horas en adelante en Callao y Corrientes, CABA
 

 

martes, 5 de agosto de 2014

Palestina, una causa que debe ser de todos los trabajadores y el pueblo

Los trabajadores y el pueblo debemos preocuparnos y luchar contra el Plan de Ajuste y Saqueo de Cristina, que se intensificará luego de las negociaciones con los fondos buitres, ya que de allí surgirá un mayor endeudamiento y -como siempre- estas deudas las terminaremos pagando los de abajo con hambre, sudor y lágrimas.

¡Cómo no preocuparnos si de esto, que está pasando en las oficinas de un juez de New York en los Estados Unidos, dependen nuestros salarios, nuestros puestos de trabajo, nuestras conquistas laborales e incluso la propia preservación del medio ambiente…

Desde la CPT decimos que también debemos involucrarnos con otro drama que sucede a tantos miles de kilómetros -pero en Medio Oriente-, la masacre que están perpetrando contra los palestinos de la Franja de Gaza. ¡Un pueblo que resiste heroicamente a pesar de la tremenda desigualdad militar con el ejército de Israel, el cuarto más poderoso del mundo!

 ¡Cómo no involucrarnos y no explotar de bronca viendo y sintiendo que cientos de mujeres, niños, ancianos y hombres palestinos están siendo masacrados por la maquinaria militar del Estado Sionista, armado hasta los dientes por el imperialismo yanqui y europeo!

¡Cómo no exigirles a todos los que dicen que están luchando por nuestros intereses obreros y populares -como los dirigentes sindicales, barriales y estudiantiles- que hagan algo para ayudar al pueblo heroico y mártir de la Palestina!

Ellos y ellas, como todas las personalidades y organizaciones de derechos humanos, democráticas y de izquierda tienen que coordinar esfuerzos para poner ayudar a que esta causa justa triunfe.

Mientras dure la contienda -ojalá que pocos días- debemos transformarnos en Patriotas de la Patria Palestina, de la victoria de sus milicianos y de su pueblo, ya que triunfan ganaremos todos los que enfrentamos las injusticias de este sistema capitalista y debilitaremos a nuestros enemigos en común: los imperialistas, que son los verdaderos dueños del mundo.

Existen condiciones excepcionales para que ganen los palestinos: ¡Cómo no haberlas con un pueblo que combate con tanto heroísmo en esa “ratonera” que es la Franja de Gaza; cómo no haberlas si son millones los/as que han salido a solidarizarse en todo el mundo!

Hoy nada es más importante que esto, nada puede ser más significativo que la unidad a favor del pueblo palestino que reclaman las estas circunstancias. Hoy nada justifica las mezquindades y la división de quienes dicen estar de este lado de la trinchera.

¡Si no nos unimos y coordinamos para aportar nuestra parte en esta guerra, los pibes y las pibas de la Franja de Gaza lo pagarán aún más caro y los fascistas de Israel se darán el gusto de cantar -como ya lo están haciendo, pero con mucha más fuerza- que "no hay escuelas porque ya no hay chicos en la Franja de Gaza!

¡En nuestras manos está el futuro de cientos de miles de chicos y chicas de ese rincón del mundo, un futuro que para ser venturoso depende de la derrota del fascismo, que si logra una victoria luego irá por otros pueblos, como el nuestro!

miércoles, 23 de julio de 2014

Todos a la cancillería para exigir la ruptura de relaciones con el estado fascista sionista de Israel

 
El ejército fascista de Israel está lanzando una salvaje ofensiva militar sobre la Franja de Gaza, asesinando a decenas de niños, ancianos y mujeres de ese territorio de apenas 360 kilómetros cuadrados y más de 1,8 millones de habitantes. /  La excusa es similar a la que esgrimieron durante 2008 y 2012 cuando acribillaron a más de 1600 palestinos.

Las milicias palestinas están defendiéndose heroicamente y lanzando cohetes, que al lado del poder bélico de Israel se asemejan a la honda que usó David para pelear contra Goliat. /  ¡Nos ubicamos en la trinchera del pueblo agredido, que tiene todo el derecho a pelear por sus territorios ancestrales, ocupados por la burguesía sionista para construir un estado artificial al servicio de sus negocios y los del imperialismo yanky!

Este enclave, similar al de los ingleses en Malvinas, tiene además el objetivo de atacar a los pueblos que luchan por su liberación. ¡Los verdaderos terroristas están en las oficinas del Estado de Israel y de la Casa Blanca…! /  Sin depositar confianza en las organizaciones políticas que gobiernan los territorios palestinos -Hamas, Hesbolah, Al Fatah, etc.- llamamos a movilizar el viernes 25 a la Cancillería para exigir la inmediata ruptura de relaciones con el estado sionista de Israel.

Vamos a acompañar a las organizaciones palestinas, que tuvieron el valor de repudiar las declaraciones del gobierno nacional -igualando los crímenes sionistas con la resistencia palestina- y exigen el retiro del embajador argentino de Israel y otras medidas progresistas como la ruptura de los tratados comerciales entre ambos países. / Vamos por eso y para exigirle al gobierno que rompan todas las relaciones diplomáticas y económicas con el sionismo.

Fuera las manos del Sionismo de Franja de Gaza /  viva la lucha palestina / ruptura de relaciones y boicot al estado de Israel  /  destrucción del estado fascista y creación de un estado palestino laico, democrático y no racista   

Todos a la Cancillería el viernes 25 a partir de las 15.30 hs, Santa Fe y Esmeralda

Reportaje a Vitor Rittmann, secretario general del sindicato de correos de Porto Alegre, invitado a la conferencia de Convergencia por un Partido de Trabajadores

Reportaje a Vitor Rittmann, Secretario General del SINTECT, sindicato de trabajadores del correo de Río Grande do Sul y militante del MRS, Movimiento Revolucionario Socialista de Brasil.

¿La derrota de Brasil influyó en el estado de ánimo de las masas?
 
El futbol en nuestro país, como en la Argentina, juega un papel importante entre los trabajadores y el pueblo pobre. No solo porque todos juegan a este deporte, sino porque además el “espectáculo” futbolístico sirve como herramienta de contención de la bronca y las luchas. Sin embargo este campeonato no movió a las multitudes con tanta pasión como había ocurrido años atrás en otros mundiales, donde todo el mundo se conmovía frente a cada uno de los partidos en los que jugaba Brasil.

Más allá de que la mayoría “torce” -hincha- por el equipo nacional, hay por un lado mucho escepticismo y por el otro odio por los fastuosos gastos que se realizaron en obras que no servirán para cambiar la vida de la gente más humilde. En ese sentido la derrota humillante frente a Alemania amplificó esta situación, alentando a los trabajadores y el pueblo a seguir peleando y cuestionando las políticas del gobierno.  

¿Hay continuidad entre las luchas de junio/julio de 2013 y las actuales? 

Las movilizaciones multitudinarias de esa época, que comenzaron por la cuestión del transporte detrás de la consigna “Passe Livre” abarcaron después otras reivindicaciones, como mayor presupuesto para educación, contra la criminalización de las protestas y otras demandas específicas de los distintos gremios, como salarios y mejores condiciones de trabajo.

Aunque las luchas de 2014 no son tan masivas como las de 2013, desde nuestro punto de vista están adquiriendo un carácter mucho más progresivo porque involucran la mayoría a trabajadores organizados en sus sindicatos. Esto plantea la perspectiva de poner a la burocracia contra la pared e imponer una huelga general superior a los paros del año pasado. 

¿En este contexto cómo se ubican los partidos de izquierda?   

Es importante decir que las jornadas de junio/junio tuvieron, en los hechos, un carácter “espontáneo” que encontró desprevenida a la mayor parte de las organizaciones de izquierda, las que terminaron sumándose al proceso cuando este ya había ocupado las calles. Este año los partidos más importantes, como el PSTu y el PSol están más volcados a la agenda electoral de régimen que al impulso de las luchas, ya que las elecciones presidenciales se realizarán en el mes de Octubre.

El PSTu, que dirige la CONLUTAS -central obrera minoritaria- y más de cien sindicatos en todo el país, rechazó en la última reunión de coordinación nacional de este organismo la consigna de la Huelga General

Las organizaciones que estuvimos más metidas en estos procesos hemos crecido dentro de la vanguardia obrera y popular. Nuestro partido, que viene de una fusión con sectores que rompieron con el PSTu y PSol, logró estructurarse varias provincias del país. 

¿Cúal es la política del MRS para la actual situación?  

Nuestro partido impulsa con todo las luchas parciales reivindicativas y, desde ese lugar plantea la necesidad de construir la Huelga General para derrotar el Plan de Dilma, ya que más allá de la política de los “pelegos governistas” -burócratas oficialistas- que dirigen la mayoría de los sindicatos existe, debido a la cantidad y radicalización de las luchas, una tendencia a la unificación y centralización de las mismas.
 
El MRS pretende ser un factor conciente de esa tendencia. Un ejemplo fue la huelga de los Rodoviarios -colectiveros- de Río de Janeiro, que pararon contra la decisión de su sindicato, provocando así la huelga de otros rodoviarios en otros estados. Esta huelga aconteció antes del paro de los metroviarios -trabajadores del subte- que amenazó con parar el servicio durante el campeonato de futbol.

¿Cómo ven ustedes la situación internacional?

Estamos convencidos, igual que ustedes, que existen condiciones excepcionales para la revolución y los revolucionarios debido a la crisis brutal que golpea al sistema capitalista, las grandes luchas que recorren el mundo y la debilidad de las burocracias que ya no pueden contener al movimiento de masas como antes.
 
En ese contexto desde el MRS hemos tratado de tomar contacto con otros procesos viajando a Egipto, Europa y Túnez y, fundamentalmente, construyendo aquí en el Cono Sur latinoamericano la Corriente Revolucionaria Internacional junto a los compañeros que de CS primero y del CCUR después. Más allá de las debilidades que hemos tenido en relación a esta construcción, hemos viajado a la conferencia de unificación del CCUR para reafirmar esta política que surge de la necesidad de la clase trabajadora que para derrotar al sistema capitalista debe pelear de manera internacional. 
 

jueves, 5 de junio de 2014

Disculpa Neymar...

 
Estos meses vienen atosigándonos con noticias acerca del mundial o relacionadas con el mundillo futbolístico/mediático que rodea a este gran negocio capitalista. Desde los grandes “problemas” que ocasionaría la no convocatoria de Carlitos Tevez hasta el escándalo provocado por Julio Grondona, que se quedó dormido en la presentación de la selección, pasando por estupideces mayúsculas como las peripecias de Wanda Nara con su novio futbolista.

Este tipo de “noticias”, sumadas al chovinismo desenfrenado de los monopolios internacionales, que están editando todas sus propagandas “argentinizándose”, son maniobras dirigidas hacia los trabajadores para que quiten su atención de los problemas provocados por el ajuste.

Pero también, una cortina de humo para ocultar el ataque furibundo que están sufriendo las masas brasileras de manos de Dilma Roussef, quien -como Cristina- está yendo con los “tapones de punta” contra los salarios, las conquistas y el nivel de vida de los trabajadores y el pueblo.

Desde el año pasado en que estallaron grandes luchas en Brasil por el “pase libre” en el trasporte público de pasajeros, está desarrollándose un enorme proceso de luchas que cuestionan el “modelo” ajustador y saqueador del gobierno brasilero, que privilegió la financiación de estadios gigantescos y los negocios de los empresarios de la construcción, en vez de resolver los terribles problemas de salud, educación o el acceso a la tierra y la vivienda.

El desalojo de favelas enteras, dejando en la calle a miles de pobladores, de manera de presentarles a los turistas las más bellas postales, está causando una gran indignación. A tal punto que en un país “futbolero” por excelencia ya existen millones de personas que se oponen a la realización del campeonato.

Ese contexto está empujando a la poderosa clase obrera y a la juventud a ponerse en pie de guerra contra el ostentoso despliegue de negocios, droga y prostitución: huelgas del transporte, las fuerzas de seguridad y la docencia que van de la mano de movilizaciones organizadas detrás de la consigna “No va a haber Mundial” -Não vai ter Copa- y por más inversión en salud, educación y transporte público.

El plan de Recolonización, que Dilma pretendía profundizar durante el mundial, está estallando en manos de sus promotores, como lo expresa una canción compuesta por Edu Krieger: “Estoy cansado de ver a nuestro pueblo consumiéndose poco a poco en los programas de la televisión. Mientras la FIFA se preocupa con patrones somos guiados por ladrones que juegan sucio para ganar. Disculpa Neymar, pero en esta Copa no hincho por ustedes".

El imperialismo yanky y europeo junto a Putin contra la revolución ucraniana

 
En 2013, cuando el ex presidente Yanukóvich decidió rechazar un tratado de ingreso a la Unión Europea, explotaron enormes movilizaciones con epicentro en Kiev, capital de Ucrania. Luego de meses de enfrentamientos cayó su gobierno y asumió Alexander Turchínov del partido nazi-fascista Patria.

Días atrás Turchínov fue reemplazado por el ganador de las elecciones, el multimillonario Petró Poroshenko, quien apenas tomó el cargo planteó la necesidad de “acabar con la guerra en las regiones insurgentes de Donetsk y Lugansk”.

Para este multimillonario, dueño de una fábrica de chocolate, la “guerra” significa la liquidación de los procesos de lucha y autodeterminación que se están desarrollando en las provincias del este, ya que constituyen la vanguardia de un proceso revolucionario que recorre al conjunto del país.

Poroshenko pretende de esa manera continuar la política de su antecesor, que envió tropas para recuperar esos territorios, independizados mediante referéndums, y armó bandas fascistas para acabar con las luchas obreras de allí y del resto de Ucrania.
 
Cuenta para eso con el ejército y los fascistas, pero también con el apoyo del presidente ruso Putin, quien luego de anexar Crimea -sede de una poderosa flota-, decidió retirarse de la contienda y pactar con EE.UU., las potencias europeas y el régimen de Kiev.

Fue así que en una reunión realizada el 17 de Abril en Ginebra la diplomacia rusa, estadounidense, europea y ucraniana declaró la clara intención de “desarmar a los grupos ilegales”, o sea a las milicias antifascistas y a los trabajadores en lucha.

Todos están jugados a aplastar la ola de huelgas de los mineros y metalúrgicos del este que reclaman aumentos salariales, exigen armas para combatir a los nazis y se han declarado enemigos de los burgueses y oligarcas “pro-occidentales” y "pro-rusos”.

Este proceso es tan avanzado, que varios intendentes de algunos distritos de las regiones autonomizadas de Donetsk y Lugansk han resuelto expropiar a los capitalistas, apoyándose para eso en las asambleas populares y los milicianos.

Una poderosa rebelión contra el ajuste

En relación con todo esto, el sociólogo y teórico marxista ruso Borís Kagarlitski escribió: “El principal desencadenante de la revuelta no fue la simpatía pro-rusa de la población local, o la declarada intención de los gobernantes de Kiev de revocar la ley que había dado al ruso el estatuto de “lengua regional”.

“La gota que causó que se desbordase el vaso fue el grave empeoramiento de la crisis económica… Tras firmar el acuerdo con el FMI las autoridades decretaron grandes subidas en el precio del gas y las medicinas y la explosión social se hizo inevitable.”

“En el oeste y en la capital esta indignación se frenó durante un tiempo con el uso de la retórica nacionalista y la propaganda antirrusa, pero cuando se aplicó a los habitantes del este tuvo el efecto contrario. Al intentar apagar el fuego las autoridades lanzaron petróleo a las llamas.”

“No es un secreto que las masas rebeldes del sudeste han contado con el apoyo de Moscú… Sin embargo los funcionarios del Kremlin no disfrutan con la idea de recibir como nuevos súbditos a personas rebeldes que está organizadas, a menudo armadas y que han adquirido el hábito de la lucha activa por sus derechos.”

Por esa razón el acuerdo que los representantes de Putin firmaron con los imperialistas y el gobierno de Kiev expresa taxativamente que: “Todas las organizaciones armadas ilegales deben ser desarmadas; todos los edificios ocupados ilegalmente deben ser devueltos a sus legítimos propietarios; y todas las calles, plazas y otros lugares públicos ocupados en todas las ciudades de Ucrania deben ser despejados.”

Si los burgueses de un lado y del otro se unificaron para acabar con lo revolución, los revolucionarios deberíamos unirnos para impulsarla, apoyando a los destacamentos más avanzados de ese país: los trabajadores organizados y armados de las repúblicas separatistas.

viernes, 21 de febrero de 2014

UCRANIA: Fuera Yanukovich… Ni Unión Europea ni sumisión a Putin



Escrito por I.Razin y R. León / Fuente: Liga Internacional de los Trabajadores (Lit/CI) 13 de febrero de 2014

Las inmensas movilizaciones populares en Ucrania, iniciadas a finales de noviembre pasado, han conquistado sus primeras victorias parciales. El pasado 28 de enero, la Rada Suprema (parlamento) se reunió de forma urgente para derogar las draconianas leyes represivas que ese mismo órgano, a pedido del presidente Víctor Yanukóvich, del derechista Partido de las Regiones (PR) y con apoyo parlamentario del Partido Comunista, había aprobado menos de dos semanas antes con el objetivo de coartar las protestas.

Al mismo tiempo, el primer ministro Mykola Azarov anunció su dimisión, hecho que desencadenó la caída de todo el gabinete. Si bien desde hace más de dos meses la situación está marcada por una extrema inestabilidad política, a partir de la acción de cientos de miles de personas que, con temperaturas de 23 grados bajo cero, han tomado las principales calles de Kiev y de aproximadamente diez mil que acampan en la Maidán, principal plaza de la capital y actual centro neurálgico de las protestas contra el gobierno de Yanukóvich, la aprobación de aquellas leyes represivas radicalizó aún más las protestas y abrió un nuevo momento en el conflicto.

El saldo de la brutal represión policial es de al menos cinco muertos, además de cientos de heridos y presos políticos. Los manifestantes han bloqueado rutas principales y dieron inicio a una ola de ocupaciones de ministerios y edificios públicos en 14 de las 25 provincias del país, comenzando un proceso de aproximación de las manifestaciones al este del país, en el cual se dieron protestas y enfrentamientos en Zaporoyie (este) y Dniepropetrovsk (centro-este).

Vale mencionar que, en Ucrania, existen marcadas diferencias culturales, históricas y políticas entre el oeste y el este del país. La región este es más industrial, ruso hablante y en donde Yanukóvich tiene su mayor base de apoyo social, en comparación con la región occidental, más rural, de habla ucraniana y con mayores conexiones culturales con Europa. Este inicio de “nacionalización” de las protestas comienza a generar una situación aún más preocupante para el poder de la burguesía local y los intereses extranjeros radicados en el país.

La derogación de las leyes represivas y la caída del gabinete ucraniano, en nuestra opinión, es una importante victoria de la movilización popular, que tuerce el brazo a un gobierno represor, entreguista y oligárquico. Pero el poder se mantiene en las manos de Yanukóvich y de la repugnante oligarquía ucraniana, siempre dispuesta a venderse tanto a los buitres rusos como a los europeos.

Por ello, esta victoria debe ser un punto de partida para continuar una ofensiva del pueblo explotado que acabe derrocando al gobierno, liquide el poder de los oligarcas y coloque la economía del país en manos de la clase trabajadora, conquistando la absoluta y definitiva independencia del país.

Yanukóvich no se dará por vencido. Intenta e intentará desmantelar la Maidán. Y si no se demuestra capaz, la alta cúpula del Ejército ucraniano (el segundo mayor de Europa después del ruso) ya hizo saber, en un comunicado, que intervendrán para “estabilizar la situación en el Estado” y recomponer la “concordia social”, pues declaran “intolerable” la ocupación de edificios públicos.

“Los altos cargos y los funcionarios del Ministerio de Defensa apoyan al presidente de Ucrania en lo que se refiere a la necesidad de estabilizar la situación en el Estado”, advirtieron los generales.

Frente a esta situación es urgente que la izquierda internacional asuma una posición de inequívoco apoyo a las movilizaciones, combatiendo a la dirección burguesa y pro imperialista, así como a los sectores de ultra derecha y neonazis que intentan controlar el proceso, al tiempo que es necesario expresar un claro repudio a las amenazas de los militares de aplastar el movimiento de la Maidán.

Entre la opresión del chovinismo gran ruso y la del imperialismo

Ucrania, una ex república soviética con 45 millones de habitantes actualmente, siempre sufrió la opresión nacional por parte de Rusia. Antes de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Ucrania era dominada por el imperio austro-húngaro y ruso, y cabía a la vil autocracia zarista el control de la mayor parte de territorio.

Con el triunfo de la revolución socialista rusa de 1917, el país conquista un periodo de independencia hasta que en diciembre de 1922 se transforma en una de las repúblicas fundadoras de la antigua Unión Soviética (URSS).

Durante la década de 1920, antes de la consolidación de la burocracia stalinista en el poder, los bolcheviques tuvieron una política de respeto a los derechos nacionales ucranianos, que se expresó en un florecimiento del arte y la cultura y en un uso extendido y permitido del idioma local (antes prohibido por el zarismo).

Los primeros años de la URSS fueron, también, los de mayores conquistas en cuanto a derechos sociales relativos a la salud y educación públicas, vivienda, acceso a la tierra y derechos de las mujeres.

Sin embargo, a finales de esa década, en los inicios de 1930, la burocracia comandada por Stalin atacó abruptamente todas esas conquistas, como parte de la contrarrevolución política triunfante en la URSS.

El Kremlin negó el derecho de autodeterminación nacional que garantizó a Ucrania la revolución de Octubre y pasó a ejercer una creciente opresión nacional. La colectivización forzosa emprendida por Stalin, por ejemplo, atacó de forma brutal a los campesinos ucranianos.

El Ejército Rojo requisaba tierras y granos e imponía metas de producción inalcanzables a los campesinos, los cuales no recibían granos ni alimentos si no las cumplían. Esta política brutal llevó, durante esa década, a una hambruna generalizada en todo el territorio soviético y, sólo en Ucrania, murieron más de cinco millones de campesinos.

En el mismo periodo, la gran persecución de los Juicios de Moscú (1929-1934 y 1936–1938) también afectó enormemente a la población ucraniana, especialmente a la oposición política, la intelectualidad y los artistas. Se calcula que durante los procesos fueron asesinados miles de oposicionistas ucranianos. De hecho, de los más de cinco millones de prisioneros llevados a la muerte en los campos de concentración stalinistas (Gulags) de Siberia, al menos 20% fueron ucranianos.

Estos son sólo algunos hechos que demuestran que la opresión nacional que ejerce Rusia sobre Ucrania, que se remonta al imperio de los zares y pasa por el régimen del terror stalinista, es un elemento central para entender las causas de la situación hoy.
Por otro lado, la crisis actual, que tiene esas raíces más históricas, debe ser explicada también a partir del brutal proceso de colonización al que Ucrania es sometida desde la restauración del capitalismo en todo el este europeo.

En estos más de 20 años, Ucrania pasó por un proceso tremendo de desindustrialización y desnacionalización de su economía, marcado por un aumento enorme de las inversiones y de la deuda externa con el imperialismo –fundamentalmente europeo– y por la dependencia del precio del gas que le impone Rusia.

Con la restauración capitalista, la antigua burocracia gobernante se hizo multimillonaria, beneficiándose de las salvajes privatizaciones que fueron impulsadas en todas las ramas de la economía. Así se constituyó una oligarquía mezquina, corrupta y con la firme decisión de gobernar su “feudo” con mano de hierro.

Esta oligarquía hoy detenta enormes complejos industriales y financieros. A esto debemos añadir otra característica a la élite ucraniana: el entreguismo. Es así que existen sectores de la burguesía que tienen sus negocios más centrados en las relaciones con Rusia y otros más centrados en los nexos con la Unión Europea, sobre todo con Alemania. Esto no impide, sin embargo, que ambos bloques estén siempre bien solícitos a venderse al mejor postor.

Así las cosas, dependiendo de qué sector de la oligarquía detente el gobierno, la economía y la política del país oscila entre la influencia de Rusia, a la cual exportan 25,6% de su producción e importan 32,4% de su consumo interno y del cual necesitan buen precio del gas y la influencia de “occidente”, sobre de la Unión Europea (UE) y los EEUU, de donde vienen créditos –muchas veces para pagar el gas que viene de Rusia– y donde la oligarquía ucraniana posee activos importantes.

De esta forma, Ucrania es una semicolonia donde el bloque imperialista UE-EEUU y la Rusia de Putin se disputan influencia económica y política e intentan saquear lo más posible de sus riquezas. En otras palabras, gas del este y créditos del oeste son los pilares en que se asienta la Ucrania burguesa.

En síntesis, estas dos vías de explotación y opresión nacional, del imperialismo europeo y norteamericano y de Rusia, una sub-metrópoli regional que aunque también está siendo colonizada por el imperialismo intenta conservar a cualquier costo su área de influencia heredada de la ex URSS, están en la base de la turbulencia política de Ucrania.

La actual crisis económica y el impacto de las políticas entreguistas y neoliberales de los sucesivos gobiernos fueron deteriorando el nivel de vida de las masas hasta llegar a niveles insoportables.

Desde la disolución de la URSS, en 1991, Ucrania pasó de 51,4 millones de habitantes a 45 millones, producto de una disminución de la natalidad y un aumento de la mortalidad, sobre todo debido al desmantelamiento de la salud pública.

El éxodo al exterior asciende a casi 7 millones de personas, que ingresan anualmente la suma de tres mil millones en remesas. La pobreza, según el propio gobierno, llega a 25% de la población, la pobreza extrema flagela a 16% de ella, registrándose los índices más altos en el oeste rural.

Los trabajadores del Estado llevan meses sin cobrar sus sueldos y el país no alcanza a pagar el gas que importa de Rusia. La desocupación llega “oficialmente” a 8% y el salario medio es de 332 dólares, casi tres veces inferior al de Rusia y Bielorrusia, sin hablar de la UE.

Estas son las profundas bases sociales y económicas que están en el fondo del descontento popular e impulsan la movilización actual, más allá de las cuestiones sobre el relacionamiento con la UE o con Rusia.

El acuerdo con la UE y la crisis actual

La crisis económica mundial fue tensionando las relaciones de explotación nacional y Rusia comenzó a aumentar el precio del gas para Ucrania. Los precios altísimos del gas natural (superiores a los que Rusia cobra a la UE) minaban los negocios de los oligarcas ucranianos y desangraban las finanzas del Estado.

En consecuencia, el gobierno recurrió desesperadamente a los préstamos en forma de eurobonos  y créditos del FMI (la deuda ucraniana se quintuplicó en los últimos 5 años; para fines de 2014, Ucrania tiene que pagar cerca de 10.000 millones de deuda exterior), lo que empujaba a la oligarquía y a toda la política ucraniana cada vez más hacia las fauces imperialistas.

Metida en un círculo infernal, no era raro que Ucrania pagara las deudas con Gazprom, el monopolio exportador del gas ruso, con los créditos del imperialismo. Pero esta situación de pagar imponentes sumas de dinero tanto a Rusia como a los acreedores imperialistas llevó al Estado al borde de la falencia y la burguesía ucraniana tomó la decisión de vender el país a la UE, a cambio de más “ayuda financiera”. Mencionemos que, de acuerdo a Standard and Poors, hoy Ucrania tiene 50% de posibilidades de caer en bancarrota.

Fue así que Yanukóvich comenzó la propaganda masiva en favor de un Acuerdo de Asociación y Libre Comercio con la UE, esperando la llegada de dinero europeo. Pero el acuerdo preparado por la UE, que está pasando por una crisis brutal, conocida por todos, no garantizó el financiamiento esperado por el gobierno ni daba a Ucrania los derechos de pertenecer a ese bloque económico continental. Sólo garantizaba, para los imperialistas europeos, el mercado interno ucraniano y la posibilidad de profundizar el saqueo, casi sin ninguna medida compensatoria.

El régimen ruso, viendo la posibilidad de perder bruscamente su influencia en Ucrania, inclusive su base militar en Sebastopol, Crimea, fundamental para la presencia militar de Putin en el mar Negro, comenzó a presionar más activamente al gobierno ucraniano. Ofreció reducir 30% el precio del gas y otorgar un préstamo de 15 mil millones de dólares, con el único objetivo de mantener a Ucrania dentro de su “órbita de influencia”.

De la misma forma, Putin redobló sus esfuerzos para incorporar a Ucrania en la llamada Unión Aduanera, que es comandada por Rusia e incluye a Kazajistán y Bielorrusia.En medio de esta situación de mucha presión por parte de Putin, el 21 de noviembre de 2013, Yanukóvich, en contra de toda la propaganda precedente, se negó a firmar el acuerdo con la UE, lo que provocó las primeras manifestaciones, la ofensiva de la oposición burguesa pro-occidente y toda la crisis actual.    
    
El carácter del proceso

La prensa internacional informó permanentemente que las manifestaciones eran “para exigir la entrada de Ucrania a la UE”. La propaganda rusa y sus difusores de la izquierda castro-chavista también hacen hincapié en este asunto y agregan el hecho de que las manifestaciones estarían siendo dirigidas por “fascistas” financiados por la UE y EEUU para “orquestar un golpe de Estado” contra Yanukóvich y cortar “la integración en la unión fraternal de pueblos de la antigua URSS”.

Es verdad que existen ilusiones en amplios sectores de masas, sobre todo en la Ucrania occidental, sobre que un acercamiento a la UE podría ser una solución a la agobiante situación económica y sería una alternativa “más democrática” contra el bonapartismo de la brutal oligarquía gobernante.

Sin embargo, debemos entender que estas ilusiones y el engaño de un sector de masas con relación a la UE, tiene, como vimos, una base muy concreta, que es la opresión histórica por parte de Rusia y el odio que tienen a Putin, al cual ven –con razón– como el tirano gran ruso que encarna los siglos de explotación, humillaciones y abusos contra el pueblo ucraniano.

El odio al opresor ruso es progresivo, el error (alentado por la oposición pro-occidente y el imperialismo) está en pensar que un acuerdo de “libre” comercio con la UE sería la solución a tantos años de vejámenes.

También es cierto que la oposición burguesa y pro imperialista, expresada en el partido Udar (“Alianza democrática ucraniana por la reforma”), del ex boxeador Vitali Klitschko; el partido pro UE Batkivschina (“La Patria”) de la ex primera ministra Julia Timoschenko y actualmente liderado por Arseni Yatseniuk (a quien Yanukóvich ofreció ser primer ministro cuando Azarov renunció) y sectores abiertamente fascistas como el partido Swoboda (“Libertad”), liderado por Oleg Tiagnibok (que tiene aproximadamente 10% del electorado), participan e intentan controlar las protestas en Maidán, con el beneplácito abierto de los diplomáticos europeos y norteamericanos.

Existen también, en la plaza y en la ocupación de edificios públicos, grupos de ultraderecha y xenófobos agrupados en el llamado Pravy Sektor (Sector de Derecha), los cuales se aliaron a varias organizaciones, también ultranacionalistas, de veteranos de la campaña soviética en Afganistán (1979-1989), para “proteger” los campamentos en la Maidán.

Andréi Tarasenko, uno de los líderes del Sector de Derecha, pertenece a una organización llamada “El Tridente de Stepán Bandera”, en memoria del líder rebelde del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA) que luchó contra las autoridades soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial e incluso en la década de 1950.

Tarasenko  dice que el Sector de Derecha se basa en “principios del cristianismo tradicional de Ucrania y en la ideología del nacionalismo ucraniano”. Se declaran también anti rusos (“porque los rusos no son europeos”) y anticomunistas.

Si bien se oponen al gobierno de Yanukóvich y a la entrada a la UE (una “estructura supranacional” que, según Tarasenko, pretende la “desnacionalización” y la “descristianización” de Europa), plantean una estrategia xenófoba de sociedad pautada por “una Ley superior, la ley de Dios y la ley de la Vida Cotidiana de la Nación Ucraniana”. Estos grupos también están en contra de la eutanasia y de los matrimonios entre personas del mismo sexo, porque “para el cristianismo la sodomía es un pecado que debe ser castigado”.

Siendo profundamente reaccionarias, tanto la ilusión en la UE como el carácter de las direcciones del movimiento de la Maidán, sostenemos que la izquierda no puede confundir ese carácter reaccionario y pro imperialista de la dirección del proceso con el carácter del proceso de conjunto.

Opinamos que el proceso de movilizaciones que sacude a Ucrania actualmente es progresivo, a pesar de su dirección y de las muchas otras contradicciones. Tiene un curso progresivo porque enfrenta a un gobierno ultrarreaccionario y bonapartista, represivo y entreguista como el de Yanukóvich y porque enfrenta, aunque de forma distorsionada por la propaganda pro UE y las confusiones de las masas en ese sentido, a la histórica opresión rusa sobre Ucrania.

Si bien al comienzo del proceso el eje de las movilizaciones era el rechazo a la suspensión del acuerdo con la UE, la dinámica de la movilización y la brutal represión por parte de Yanukóvich hicieron que el centro de las protestas sea la dimisión del gobierno y el fin de las medidas represivas, algo indudablemente progresivo.

Este curso se acentuó después de la aprobación de las “leyes dictatoriales”, análogas a las que reinan en la Rusia de Putin, que impulsó Yanukóvich y que resultó en un tiro por la culata para el gobierno. Esta afrenta y la respuesta que el movimiento de masas dio ante ella, abrió un nuevo momento en el desarrollo de la situación.

Las protestas iniciales, en las que predominaban estudiantes universitarios y sectores de clase media, fueron dando paso a la incorporación de más sectores de trabajadores, extendiéndose de Kiev hacia otras ciudades, algunas en el este del país.

Ante la ofensiva bonapartista, los ucranianos respondieron con nuevas manifestaciones masivas y cada vez más radicalizadas, con enfrentamientos encarnizados con la policía y la ocupación de edificios públicos. Y la exigencia ilusoria de la “eurointegración” pasó a décimo plano, el eje actual es: ¡Fuera Yanukóvich!.

Los acontecimientos actuales, si antes generaban dudas y eran fuente de confusión, ahora muestran claramente que el deseo de los ucranianos es ajustar cuentas con el gobierno que llevó el país a la quiebra y que desprecia abiertamente a su pueblo. El gobierno, por su parte, quedó prácticamente paralizado e incapaz de aplacar la rabia popular, perdiendo crecientemente el control del país.

Por tratarse de un proceso cuyo sentido es esencialmente progresivo, es fundamental que todas las organizaciones que se dicen de izquierda y el movimiento obrero y social del mundo expresen su apoyo y solidaridad con la tenaz lucha que está entablando el pueblo ucraniano. Es necesario combatir y denunciar el papel reaccionario que cumplen las direcciones del movimiento de la Maidán, pero a partir de una ubicación por dentro del proceso.

Es necesario el apoyo de la izquierda pues una caída de Yanukóvich a manos de la movilización popular, sin dudas, sería una importante victoria política, que profundizaría la crisis del régimen y sería un paso valioso para la estrategia de la toma del poder por la clase obrera y el pueblo.

El castro-chavismo apoya a Yanukóvich-Putin

Desgraciadamente, como vimos, esta no es la visión de la mayoría de la izquierda. La propaganda oficial de Yanukóvich y, sobre todo, la rusa absolutizan las acciones de la ultraderecha. Los diarios rusos, cuando se refieren a los manifestantes, están repletos de frases como “fascistas”, “miembros de bandas criminales”, “vándalos”, “organizadores de pogromos”, “radicales”, “grupos ultranacionalistas” o “golpistas”.

Se presenta a las protestas como producto de una “conspiración de la UE y de los EEUU”, y la izquierda internacional, en su mayoría, ha caído nuevamente en las redes de este discurso, aunque este no tiene nada original.  

Es el mismo discurso que usan Al Assad y Putin, con todo el castro-chavismo haciéndoles coro, en la guerra civil siria. En ese caso, la dictadura intenta presentar a todos los rebeldes que luchan para derrocar el régimen, sin distinción, como “terroristas” y “yihadistas”, valiéndose de la presencia de grupos ligados a Al Qaeda, como el Estado Islámico de Irak y Siria y el Frente Al Nusra.

En el caso ucraniano, Yanukóvich y Putin utilizan el elemento (real) de la presencia de sectores pro imperialistas y de ultraderecha en las manifestaciones, para deslegitimar y debilitar el proceso de conjunto.

Opinamos que, al contrario de lo que defiende la mayoría de la izquierda, la mejor forma de combatir a los grupos fascistas, como Swoboda y el Sector de Derecha, es justamente interviniendo en las movilizaciones para construir, desde su seno, una alternativa independiente y de clase, que combata tanto al gobierno entreguista y pro ruso de Yanukóvich como a la oposición burguesa y la extrema derecha, que quieren atar aún más el país a los dictados del imperialismo europeo y que, si las movilizaciones llegan a amenazar seriamente la dominación capitalista, no tendrán pudor en pactar una “salida negociada” con el propio Yanukóvich.

La tarea no es negar sino disputar a fondo el proceso de movilizaciones de la Maidán

Contra la extrema derecha, que quiere dar a la movilización un sentido nacionalista xenófobo al movimiento, debemos oponer una política de profundizar la lucha incorporando a la clase obrera organizada, a la juventud precarizada y sin futuro, a las mujeres y a la izquierda en general.

Es necesaria una política de democratización del movimiento y de crear, incluso, organismos de autodefensa contra la represión, contrarrestando el discurso de los fascistas con el cual se arrogan la tarea (que nadie votó) de “defender la plaza y las protestas”.

Con la izquierda omisa o en contra de la Maidán se le hace el juego al gobierno de Yanukóvich, a la opresión nacional que ejerce Rusia y, también, a los grupos pro imperialistas y de extrema derecha, pues se les deja el camino libre para llevar esta heroica lucha de las masas hacia una derrota segura.

El único antídoto para el crecimiento de la ultraderecha es una lucha tenaz por la entrada en escena de la clase obrera, con sus organizaciones y métodos, dentro de Maidán, a partir de la construcción de un tercer campo que apunte un programa claro para el país, desde la perspectiva de los trabajadores.

¡Participar en la Maidán con la perspectiva de construir un tercer campo de clase contra el gobierno de Yanukóvich, la UE y la sumisión a Rusia!

Como expresamos a lo largo de esta nota, nuestra posición se sintetiza en:
1-      Participación activa de las movilizaciones de la plaza Maidán. Total solidaridad con la lucha del pueblo ucraniano en su lucha contra el gobierno asesino y entreguista de Yanukóvich y en contra de la opresión histórica gran rusa.

2-      Los revolucionarios debemos intervenir en el proceso planteando claramente las consignas de ¡Abajo el gobierno de Yanukóvich! ¡Ni Unión Europea, ni sumisión a Putin! ¡Ninguna “salida negociada” con Yanukóvich! La solución no pasa ni por entrar en la UE (donde el destino inmediato es la tragedia social que vemos en Grecia, España, Portugal e Irlanda) ni por apoyar a los oligarcas que están saqueando el país, sean “opositores” u oficialistas, ni por acuerdos con Rusia.

Al mismo tiempo, el movimiento debe rechazar cualquier intento de negociar “por arriba” un posible “gobierno interino” que integre a los actuales gobernantes con miembros de la oposición de ultraderecha. La salida pasa por derrocar al gobierno con la fuerza de las calles.

3-      Por el fin inmediato de la represión a las movilizaciones: ¡Ninguna intervención militar en el proceso! ¡Castigo a los represores! ¡Libertad a todos los trabajadores y luchadores presos!

4-      Estamos por el desarrollo y la posterior centralización de comités populares a partir de los grupos que existen en la plaza Maidán. Que sean esos comités democráticos los que organicen masivas asambleas para decidir los rumbos de la lucha.

Las propuestas políticas y de autodefensa deben ser resueltas por decisiones asamblearias, lo cual pondría límites a las acciones de los grupos neofascistas. Estos comités y asambleas en la plaza serían un buen punto de partida para la formación de comités por locales de trabajo, de estudio, por barrios, etc., completamente independientes de cualquier tipo de organización burguesa.

5-      El movimiento de la Maidán debe darse la política de atraer al movimiento obrero a la lucha contra el gobierno, incorporando consignas como el aumento general de salarios, la reducción de la jornada de trabajo y el empleo digno, con salario igual para trabajo igual, para todos y todas.

6-      Por la inmediata convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente, democrática, libre y soberana, para decidir sobre las relaciones con la UE y con Rusia. En este sentido, nuestra posición parte de la lucha por una Ucrania independiente y soberana. Por ello, es necesaria una Asamblea Constituyente que rompa lazos políticos y económicos con el imperialismo (UE y FMI) y con la histórica dominación rusa: ¡Abajo los pactos con la UE y con Rusia! ¡No al pago de la Deuda Externa con Rusia y la UE/FMI!

7-      Sin embargo, para que esa Asamblea Constituyente sea realmente democrática y soberana, no puede ser convocada por el gobierno oligárquico actual de Yanukóvich ni por la oposición pro imperialista y la ultraderecha. El único gobierno que puede garantizar una Asamblea Constituyente libre y soberana, para independizar el país y nacionalizar todas las riquezas (fábricas, tierras, bancos, medios de transporte) al servicio de las necesidades del pueblo trabajador, es un gobierno obrero y popular, asentado en las organizaciones democráticas de la clase obrera y el pueblo pobre.

8-      Sólo un gobierno obrero y popular será capaz de garantizar la independencia nacional de Ucrania, la nacionalización de la economía, la vigencia de las libertades democráticas, la revolución agraria, el pleno empleo y el mejoramiento real de las condiciones de vida del pueblo, expropiando a los oligarcas, al imperialismo, a la oligarquía rusa y colocando toda la economía al servicio del país. ¡Que el pueblo sea el poseedor de todas las riquezas del país y no un puñado de millonarios vendidos a la UE o a Rusia!

9-      Para concretar la lucha por un gobierno socialista de los trabajadores es indispensable que, al calor de la lucha actual, se sienten las bases y se construya un partido marxista revolucionario, obrero e internacionalista, que dispute la dirección política de las movilizaciones en el sentido del combate por la revolución socialista internacional.