viernes, 28 de agosto de 2015

¿La tarea de los revolucionarios kurdos: conciliar con el régimen turco o impulsar la movilización para derrotarlo?

Esta nota fue escrita unos días antes de que el estado de Turquía comenzara una enorme ofensiva militar contra el pueblo kurdo en las provincias con mayoría de población de esa nacionalidad, pero también en Estambul y otras regiones donde los kurdos constituyen una minoría muy importante.

Estos ataques, que significaron la muerte y encarcelamiento de cientos de activistas, empezó al poco tiempo de que el gobierno turco perdiera la mayoría parlamentaria y el HDP -partido ligado al PKK- ganara más de 80 diputados, el 13% de los votos nacionales y la mayoría en las provincias del Kurdistán Norte, dentro de Turquía.

Estas críticas adquieren un gran valor, ya que miles de kurdos están enfrentando a Erdogan y su ejército decretando su autonomía, mediante la organización de milicias y asambleas populares Cizre, los barrios kurdos de Estambul, Silopi, Amed y decenas de localidades.

¡El camino que eligió el pueblo kurdo va en el sentido contrario de las propuestas de su partido, el HDP, que continúa reivindicando la necesidad de llegar a “acuerdos de paz y gobernabilidad” con el gobierno y el conjunto del régimen reaccionario que impera actualmente en Turquía!

¡Un camino al menos contradictorio con las declaraciones de la conducción del PKK -Partido de los Trabajadores del Kurdistán- cuyos principales líderes explicaron a la prensa que están de acuerdo con que el gobierno de EE.UU. se constituya en mediador y “garante” del proceso de paz!

La única manera de alcanzar la paz y la democracia es impulsando la movilización de las masas, que incluya a todas las nacionalidades oprimidas y el conjunto de los trabajadores y el pueblo pobre de Turquía, para derrotar al gobierno de Erdogan, sostenido por la OTAN y Obama.

Los/as millones de oprimidos/as y explotados/as de Turquía tienen que imponer un régimen basado en la democracia directa, similar al que está creciendo en Rojava y las asambleas populares de las localidades kurdas de Turquía que se han rebelado contra el poder central:  

Figen Yüksekdağ, una de las dirigentas del HDP -Partido Democrático del Pueblo- el frente de organizaciones de izquierda y pro kurdas que viene de obtener cerca del 13% de los votos en las últimas elecciones parlamentarias de Turquía y de triunfar ampliamente en las provincias de población kurda, declaró que:

“Ya pasó más de un mes de las elecciones… y el primer ministro Davutoğlu debería apurar los trámites para organizar un gobierno de coalición. Sin embargo el señor Davutoğlu habla de adelantar las elecciones, que va en contra de los deseos del pueblo. Ya mismo hay que formar un gobierno de coalición.”  (turkeyharvest.blogspot)

El régimen turco es parlamentarista. Por eso, el partido del gobierno -AKP- que perdió la mayoría absoluta está obligado a construir una alianza con alguno de los partidos con representación parlamentaria -el Republicano o CHP; el MHP, Nacionalista o el HDP- o a convocar a nuevas elecciones para que el pueblo decida.

En el mismo sentido que Figen Yüksekdağ, pero yendo aun más a fondo que ella, el máximo referente del HDP -Partido Democrático del Pueblo- Selahattin Demirtaş, acaba de declarar que su partido “debería formar parte de la coalición de gobierno” (www.hurriyetdailynews.com, del 11 de julio).

Demirtas hizo referencia a esta posibilidad mientras hablaba acerca de la investigación que debería encararse para encontrar a los culpables del crimen perpetrado por un supuesto militante de ISIS que hizo explotar una bomba en uno de sus actos de campaña electoral en Diyarbakır, la ciudad con mayoría kurda más importante de Turquía.

El líder kurdo del HDP dijo en ese sentido, que “En un gobierno de coalición con el Partido Republicano o CHP, nosotros podríamos exigir que estos hechos sean investigados y resueltos…” (www.hurriyetdailynews.com, del 11 de julio).

En un contexto en el que se está produciendo una caída enorme de la popularidad del presidente Erdogan y en el cual las luchas obreras, populares y nacionales recorren el país cuestionando las políticas del gobierno y del conjunto del régimen reaccionario, llamar a formar un gobierno de coalición va en el sentido opuesto a la voluntad popular.

La realidad no pasa solo por lo que ocurre fronteras adentro, sino principalmente por el proceso revolucionario que continúa extendiéndose en la región kurda de Siria -Rojava- donde las milicias de esta nacionalidad están llevando adelante una guerra triunfante contra las bandas fascistas de ISIS, organizadas por el mismísimo Erdogan.

Las batallas ganadas por las YPG e YPJ están empujando a las masas de toda la región -Irán, Irak, Siria y Turquía- a profundizar la lucha por la democratización de sus respectivos regímenes, un proceso que triunfará cuando caigan las instituciones reaccionarias que los sostienen y sean reemplazadas por las representen los intereses del pueblo.

Por todo esto, la formación de un gobierno junto a los partidos que han venido sosteniendo al régimen antidemocrático de Turquía va en contra de lo que están haciendo los pueblos kurdos y de otras etnias en Cezire, Kobane y Afrin, que gobiernan  apoyándose en asambleas populares, mediante las cuales ejercitan la democracia directa.

El HDP debería llamar a seguir el ejemplo de los cantones de Rojava, impulsando la movilización de las masas con el objetivo explícito de derrotar al régimen, de manera de cambiarlo por otro asentado en instituciones verdaderamente democráticas y para el control popular, como está sucediendo en el Kurdistán Sirio.

Esta movilización debe plantear la inmediata libertad de Abdullah Ocallan y los miles de presos políticos, el retiro de las tropas turcas que amenazan con invadir Siria, el cese del envío de pertrechos a las bandas de ISIS y el desmantelamiento de las bases de la OTAN, para que Turquía deje de funcionar como un enclave imperialista.

La Revolución de Rojava y el proceso que está teniendo lugar en Turquía plantean la posibilidad concreta de luchar -con las organizaciones políticas y militares del pueblo kurdo a la cabeza- por la satisfacción de estas demandas y la posibilidad de avanzar hacia un cambio político y social de fondo en el conjunto de Medio Oriente.

domingo, 16 de agosto de 2015

Bienvenidos a Cizre... la capital de la resistencia kurda en Turquía

Movilización por Hasan -pibe asesinado por la policía- en medio de las barricadas construidas para enfrentar la represión. 
Copiado de https://comitesolidaridadrojava.wordpress.com (Comité Solidaridad de Madrid)

Se han excavado trincheras en Cizre. De varios metros de ancho y protegidas con montículos de tierra y material de construcción, aparecieron bloqueando las carreteras en este enclave kurdo en el sureste de Turquía después de que Ankara lanzara, en julio, una campaña aérea intensiva contra el prohibido Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Los niños juegan en ellas durante las horas diurnas. Pero por la noche, cuando la policía se acerca, están patrulladas por grupos de jóvenes armados, quienes tratan de repeler estas incursiones mediante feroces enfrentamientos que han dejado al menos un muerto y numerosos heridos.

Cizre ha pasado años al margen de la guerra. La anodina ciudad de algo más de 100.000 habitantes se encuentra a orillas del río Tigris, a unos 48 kilómetros del punto dónde Turquía lidia con el conflicto que devasta Siria e Irak, y dónde la violencia se extravía con regularidad a través de las fronteras nacionales.

Ahora, el ciclo de ataques aéreos y los ataques del PKK renovados contra las tropas turcas amenazan con un retorno a las tres décadas de lucha entre las dos partes que se ha cobrado más de 40.000 vidas. Y aquí los residentes se sienten como si fueran el epicentro de la contienda.

“Hay un dicho, ‘si hay paz, comenzará en Cizre, y si hay guerra, comenzará aquí también'”, dijo la co-alcaldesa de la ciudad Leyla Imret, de 28 años, a VICE News recientemente. “Y ya podemos decir que tenemos una guerra civil en Turquía”.

Imret, cuyo padre fue asesinado por las fuerzas de seguridad cuando tenía cinco años y creció en Alemania, describe su barrio como un epicentro de resistencia contra el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y su Partido por la Justicia y el Desarrollo (AKP).

Es obvio, incluso sin las trincheras. Las paredes grises de la ciudad están grafiteadas con las siglas de grupos combatientes kurdos: el PKK, la organización que agrupa en la Unión de Comunidades Kurdas (KCK), la rama juvenil del YDG-H, la franquicia siria de las YPG-YPJ, y con el apelativo “Apo”: una referencia al fundador del PKK y aún líder, Abdullah Ocalan.

La presencia de la policía en la ciudad es mínima, a pesar de que las autoridades piden refuerzos de los alrededores y las patrullas se llevan a cabo en convoyes de vehículos blindados.

Los ataques aéreos comenzaron el 24 de julio después de que el PKK matara a dos agentes de policía en represalia por un atentado suicida en la ciudad fronteriza de Suruç, que dejó a 33 activistas pro-kurdos muertos.

El atacante fue entrenado por el llamado Estado Islámico (EI), pero los kurdos culparon a las fuerzas de seguridad turcas de laxitud y de estar confabuladas con el grupo y afirmó que los oficiales asesinados habían estado trabajando con los yihadistas.

Los ataques del gobierno turco son parte de una dual “guerra contra el terror”, que asegura que está centrada tanto en el PKK como en EI, pero que hasta ahora se ha concentrado, casi exclusivamente, en los combatientes kurdos.

Desde entonces, este grupo, que Turquía y los EE.UU. ven como a una organización terrorista debido a su historia de ataques contra objetivos civiles y militares, ha lanzado una serie de ataques contra objetivos militares y policiales, matando a varios de sus efectivos.

La paz y la guerra en Cizre

La historia de Cizre de agitación y apoyo al PKK se remonta a décadas. Durante los peores años de la insurgencia, en la década de 1990, decenas de personas murieron en las frecuentes luchas callejeras.

Un acuerdo de alto el fuego en 2013 trajo una paz frágil al sureste de mayoría kurda en Turquía y concedió más derechos a una población largamente sometida a las restricciones en el uso de su propia lengua y en sus prácticas culturales. Pero Cizre fue uno de los puntos dónde las grietas en el proceso de paz se mostraron primero.

Cuando Estado Islámico pretendía capturar el enclave fronterizo sirio-kurdo de Kobane a lasYPG en octubre mientras Ankara miraba, aparentemente poco dispuesta a ayudar, los kurdos de Turquía estallaron.

Los enfrentamientos entre los partidarios de las YPG y, el islamista y kurdo Partido de la Causa Libre (Hüda-Par) y las fuerzas de seguridad mataron al menos a 35.

El YDG-H posteriormente proclamó la autonomía en Cizre, excavó trincheras y estableció puestos de control en busca coches y gente desde la noche hasta el amanecer. Las tensiones aumentaron de nuevo en invierno, cuando un grupo de jóvenes murieron en combates, entre ellos dos niños — Umit Kurt, de 14, y Nihat Kazanhan, de 12 —, que al parecer perecieron a manos de la policía en enero.


Posteriormente, Ocalan llamó a la calma a Cizre en una misiva ampliamente vista como un toque de atención al ala juvenil, YDG-H. Estos se echaron atrás y desmantelaron las fortificaciones.

Para el grupo es fácil el reclutamiento entre la población empobrecida debido a las pocas oportunidades de empleo y la mano dura policial que golpea a muchos jóvenes por sus presuntos vínculos con el KCK, allanando, en el proceso, el camino hacia la militancia en el grupo.

Los jóvenes revolucionarios

Un joven de 18 años de edad, que pidió que se le presentara bajo el seudónimo de “Shorishger [revolucionario] Botan” llevó a VICE News en una patrulla nocturna por un barrio de Cizre del que su grupo era responsable.

El grupo de adolescentes enmascarados, calzando zapatillas multicolores y con pistolas metidas en sus pantalones recorrió su camino por los callejones mal iluminados, y llenos de agujeros de bala, turnándose para lanzarse a través de los callejones en los que la policía puede usar sus armas y saltando por los tejados con un sistema de escaleras improvisadas que les permiten llegar a los puntos de observación.

Algunos estaban tensos, pues un gran número de fuerzas de seguridad habían intentado entrar en el distrito por múltiples rutas varias noches antes, dando lugar a intensos combates que dejaron a varios de ellos heridos.

No hubo repetición de la ofensiva masiva esa noche, pero los disparos esporádicos continuaron hasta las primeras horas de la mañana y la policía, en varias ocasiones, disparó gases lacrimógenos en el vecindario.

Botan dijo que en su grupo se turnaron para observar las rutas de entrada, tanto de día como de noche. Señaló con orgullo las fortificaciones defensivas, y dijo que habían sido excavadas con una de sus excavadoras, para volver a ser excavadas cuando la policía intentó taparlas, y re-excavadas de nuevo.

Fueron lo suficientemente grandes como para no permitir a vehículos blindados entrar, pero el pie o menos de espacio libre a cada lado permitió a los residentes locales sortearlos, corriendo o en moto.

Destacó los “equipos” de su grupo, organizados en diferentes roles, incluyendo el suministro y el uso de diferentes armas, tales como piedras y cócteles molotov.

“Tenemos piedras, bombas incendiarias, fuegos artificiales y también armas”, dijo. “Cuando las cosas se ponen tensas los chicos armados intervienen. Todo el mundo tiene una responsabilidad”.

El sentimiento de resistencia masiva va mucho más allá de la juventud. La mayoría de los residentes la ven necesaria para detener la represión contra los kurdos que la perciben caracterizada por las detenciones masivas de jóvenes y la extrema brutalidad policial.

La mayoría que perdió Erdogan y su venganza

La represión, dicen, es su venganza. En las elecciones generales del 7 de junio de Turquía, el pro-kurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP) superó el umbral de voto del 10 por ciento necesario para garantizar a esta comunidad una presencia parlamentaria por primera vez.

Al hacerlo, se bloquearon las ambiciones de Erdogan de asegurar un “súper mayoría” para el AKP, que a su vez le permitiría modificar la constitución y ampliar enormemente sus propios poderes.

Desde los ataques aéreos, el presidente también ha hecho un llamamiento para que los miembros del HDP sean despojados de la inmunidad parlamentaria, acusándolos de tener vínculos con el PKK.

Cientos de personas, entre ellas miembros del HDP y del Partido Democrático de las Regiones (BDP) han sido detenidos por cargos similares.

“Todo el mundo está cavando trincheras. Antes los jóvenes eran los objetivos, pero ahora todo el mundo en su casa es una diana para la policía”, asegura Mesut Nar a VICE News, copresidente local del DBP en oficinas del partido en Cizre.

Mientras hablábamos, informaciones de un ataque aéreo turco en el pueblo de Zergele, en las montañas de Qandil, en el que murieron ocho civiles aparecieron en un televisor montado en la pared.

Hombres mayores bigotudos negaron con la cabeza y chasquearon la lengua ante las imágenes en bucle de cuerpos envueltos en mantas siendo apartados de los escombros de las casas.

Trincheras, barricadas y poder popular

Un hombre de 38 años de edad, quien pidió que se le identificara como “Rebar Cudi” porque acababa de ser liberado de una pena de cárcel debido a sus actividades políticas, mostró a VICE News los alrededores de la ciudad durante el día.

Dijo que las trincheras y barricadas eran necesarias para detener las olas de arrestos, y agregó que fueron construidas por grupos de gente tan pronto como comenzaron los ataques aéreos y las detenciones.

“Cuando hay pequeños incidentes esto no ocurre, pero cuando sabemos que una política gubernamental implica un ataque sistemático contra nuestro pueblo, tomamos precauciones”.

La policía se está adaptando a las defensas, añadió, y van a refugio de excavadoras armadas. Una de estas había sido utilizada la noche anterior con el fin de llegar a un camino bloqueado a través de dos paredes de un recinto de una fábrica.

“Al igual que los ataques aéreos, las incursiones en la calle se realizan de noche para ejercer presión psicológica”, dijo. “Este es el precio del 13 por ciento [el porcentaje de voto del HDP]… Ellos [el AKP] están vengándose del HDP”.

La última víctima de la violencia fue Hasan Nerse, de 17 años, que al parecer fue muerto a tiros por la policía el 29 de julio. Fotos circularon mostrando su cuerpo ensangrentado, horas después.

Vestía ropajes tradicionales y fue aparentemente ejecutado sumariamente: tenía las manos esposadas a su espalda, una herida de bala en la pierna y varias en el pecho.
Las circunstancias exactas de la muerte de Nerse no están claras.

Sus familiares dicen que él y algunos amigos habían ido a la ciudad por un helado alrededor de la medianoche. En algún momento, el coche se desvió para evitar un control de carretera de la policía, lo que provocó una persecución corta antes de que los chicos se estrellaran y trataran de escapar a pie, mientras la policía disparaba sobre ellos.

Nerse fue alcanzado en el muslo y arrestado mientras sus compañeros escaparon. Los resultados de la autopsia aún no han sido mostrados a sus familiares y abogados.

En la carretera de doble carril donde murió, agujeros de bala disparados desde al menos dos posiciones diferentes impactaron contra escaparates y dejaron cicatrices en una pared adyacente.

Las calles estaban tranquilas y los comercios cerrados cuando esto sucedió. Los residentes reportaron haber oído los disparos, pero la mayoría se puso a cubierto en vez de investigar más a fondo.

En un edificio de enfrente, un adolescente dijo a VICE News que había oído gritos de que alguien estaba herido y trató de salir a la calle, pero rápidamente se retiró cuando los agentes apuntaron sus armas hacia él.

Luego, la policía detuvo los vehículos con el fin de ocultar la escena, asegura. Después, él afirma haber escuchado repetidas órdenes para que alguien pusiera las manos en alto. Otro hombre mostró a VICE News un vídeo grabado con el móvil que dijo que había tomado desde un balcón.

En este, a un hombre joven, que dice que es Nerse, se le puede ver la cara esposado en la calle entre los vehículos de policía, todavía consciente y en movimiento. Este hombre también explicó que los vehículos se trasladaron para que no se viera la escena.

Otro testigo, que también habría estado cerca del escenario de los hechos en el segundo piso de un apartamento, contó a VICE News una versión similar. “La gente decía que alguien estaba herido, pero a cualquiera que sacara la cabeza fuera de la ventana ellos [la policía] le lanzaban gases lacrimógenos a…

Ellos [la policía] gritaban ‘¿Qué tienes en tu mano?’ y le hacían preguntas como ‘¿Quiénes son las personas que estaban contigo?’… pero no quiso dar los nombres de sus amigos”.

Nerse, un joven kurdo como otros

Nerse provenía de una familia típicamente numerosa, con sus padres aún vivos y con cuatro hermanos y dos hermanas. Un pariente cercano, que pidió no ser identificado, habló con VICE News en el tercer día de su funeral en la mezquita central de Cizre.

Sentado en medio de un grupo de hombres de mediana edad intercambiando sorbos de agua y té con azúcar, y abanicándose con tiras de cartón, describió a Hassan como a un buen estudiante de escuela secundaria que era muy querido y estaba “obsesionado” con el fútbol y viajar, aunque no era políticamente activo.

Más tarde, ese mismo día, un cortejo fúnebre partió de la sede DBP, una ceremonia en la que asistieron familiares, funcionarios locales y docenas de vecinos.

La multitud, encabezada por miembros de la familia, con un cartel con la cara de Nerse junto a Ocalan, corearon consignas contra el gobierno y se dirigieron a la mezquita, sorteando las barricadas y rodeando las zanjas.

Hablando fuera de la mezquita, rodeada de otras mujeres de la familia, la madre de Nerse, Emine, de 50 años, desafiante, tomó una foto de su hijo envuelto en colores kurdos. “No era más que un niño que no tenía nada que ver con la política”, dijo a VICE News.

“Sólo estaba usando ropa tradicional. Es nuestro traje, que hemos estado usando desde hace cientos de años. Justo acababa de cenar cuando se fue con sus amigos al mercado”.

Emine también entendió su muerte como el resultado de las políticas anti-kurdas que perciben en el AKP. “Ellos [la policía] no diferencian entre las mujeres, niños y adolescentes: acaban matando a todo el mundo.

Lo que exigimos es solamente nuestros derechos, utilizar nuestra lengua y que respeten nuestra identidad… Es lo que nuestro hijo quería y lo qué todos los seres humanos quieren. No queremos guerra, queremos paz, y una vida pacífica y ver a nuestros hijos crecer”.

¿La paz…?

Pero, inevitablemente, más hijos e hijas perderán sus vidas en este período de disturbios actual. El HDP y otros grupos políticos están haciendo un llamamiento a la paz, al igual que la co-alcalde Imret, lamentando que los muertos eran víctimas inevitables del proceso político.

Erdogan dijo el mes pasado que la paz era “imposible” y Zagros Hiwa, portavoz del KCK, dijo a VICE News que “una nueva era de lucha y resistencia ha comenzado para los kurdos”. Y la violencia ha continuado en Cizre casi todas las noches.

El viernes, asaltantes vinculados al PKK dispararon rifles y granadas propulsadas por cohetes a un equipo de la policía que llegó a una de sus trincheras, hiriendo a un oficial.
Unos días antes, Botan prometió que él y otros como él lucharían hasta la muerte.

El YDG-H está formado por jóvenes radicales que crecieron en el conflicto con el Estado. Pero tiene poco recorrido en el camino del liderazgo formal y puede que no sean fáciles de controlar. “Habrá una guerra civil en Turquía”, interviene otro joven enmascarado. “Vamos a ir pueblo por pueblo”


martes, 11 de agosto de 2015

El estado turco, comandado por Erdogan y apoyado por Obama y la OTAN, bombardea al pueblo kurdo con la excusa de "combatir a ISIS".

Caricatura de Latuff mostrando la manera en que "ataca" EE.UU. a ISIS. ¡La realidad es que el estado turco -con la excusa del Estado Islámico y el apoyo de Obama y el imperialismo Europeo- está bombardeando las regiones kurdas de Irak y norte de Siria, para aplastar el proceso revolucionario que tiene lugar en Rojava!
Junto al pueblo kurdo, contra los ataques del estado turco, la OTAN y Obama

El 28 de julio la OTAN se reunió por pedido de Turquía, declarando que “la seguridad de la Alianza es indivisible” y que “el terrorismo es una amenaza directa a la seguridad de los países miembros y a la estabilidad y prosperidad internacionales”. 

Inmediatamente después de este aval -otorgado por los imperialistas europeos y yankys- el presidente turco Erdogan reforzó su escalada guerrerista, amenazando con provocar un nuevo genocidio contra el pueblo kurdo en la región del sur de Turquía y el norte de Siria.

Luego del atentado de Suruc, que significó la muerte de 32 jóvenes que iban a pasar a Kobane para ayudar en su reconstrucción, Erdogan se valió de la excusa de “combatir a ISIS” para apuntar sus cañones a la región de Rojava –norte sirio- liberado de ISIS por las milicias del Kurdistán.  

Para eso movilizó más de 30 mil soldados, tanques y aviones de guerra que empezaron a atacar ciudades y aldeas de las montañas del Kandil en Irak y Rojava, masacrando a decenas de civiles y provocando la movilización y el repudio del pueblo de esa zona.

Al mismo tiempo la policía y el ejército se encargaron de arrestar masivamente a supuestos “terroristas”. Más de 1300 personas fueron encarceladas, la mayoría de ellas -por lo menos 1000- fueron acusadas de apoyar la causa kurda y a organizaciones de la izquierda turca.

Erdogan ataca a los kurdos para proteger a ISIS

¡La lucha de Erdogan contra ISIS es una verdadera patraña! Lo que realmente pretende es aplastar el accionar de las milicias de autodefensas y el PKK -Partido de los Trabajadores Kurdos- de manera de impedir el avance de las únicas fuerzas que demostraron ser capaces de derrotar al Estado Islámico.
 
Hace poco más de un año el mundo presenciaba aterrorizado el avance arrollador del las bandas de mercenarios de ISIS, creada y financiadas por las potencias occidentales, el estado de Israel, las monarquías árabes más reaccionarias y el estado turco, que aportó más de 2000 oficiales de sus fuerzas armadas

Ciudades y pueblos de Irak y Siria caían bajo el control de estas patotas fascistas, que asolaron sus territorios ejecutando genocidios, reduciendo a la esclavitud sexual a miles de mujeres y niñas, empleando la tortura y crueles asesinatos contra las minorías étnicas, religiosas y los homosexuales.

Los ejércitos nacionales que debían combatir a estos verdaderos enemigos de la humanidad, se retiraban abandonando material bélico de primera tecnología y bancos repletos de dinero –como sucedió en la ciudad irakí de Mosul- que caían en manos del Estado Islámico.

Sin embargo, el ataque de los jihadistas a la ciudad de Kobane en Rojava, fue frenado por la durísima y heroica resistencia del pueblo kurdo, encabezada por sus milicias populares, que aún siendo superadas en número y armamento, lograron infligirle la primera derrota a este ejército de mercenarios.

En la batalla de Kobane, denominada el “Stalingrado del Siglo XXI”, las milicias kurdas –especialmente de mujeres- protagonizaron una verdadera epopeya con un costo altísimo: miles de muertos y heridos y más de 120 mil refugiados.

Durante su asedio, el gobierno de Erdogan colaboró abiertamente con el Estado Islámico, asistiendo a sus heridos en hospitales de varias ciudades de Turquía, abriendo las fronteras para garantizarles provisiones y permitiendo la utilización de su territorio nacional para organizar ataques contra el pueblo de Kobane. 

La OTAN y Estados Unidos con Erdogan contra el pueblo kurdo

Mientras Erdogan ataca ferozmente a los kurdos y kurdas en Turquía, Irak y Rojava, Estados Unidos y los gobiernos europeos mantienen –cínicamente- la calificación de “terroristas” al PKK –Partido de los Trabajadores del Kurdistán-y a las milicias de autodefensa de mujeres y hombres.

De esta manera justifican y legitiman la invasión turca a la parte de Siria que está ubicada entre los cantones de Kobane y Afrin. Incursión que fue planificada para impedir que las fuerzas kurdas terminen de unificar sus tres cantones, cortándole totalmente el paso a ISIS hacia sus bases de Turquía.

Por todo esto, sin dispararles un solo tiro o misil a ISIS, los tanques de Erdogan atacan Rojava mientras que sus aviones bombardean las aldeas campesinas de Kandil, que son las montañas ubicadas entre Irán e Irak controladas desde hace años por la guerrilla del PKK.

Lo único que hicieron los gobiernos de EE.UU. y Europa frente a este atropello, fue reclamarle a Turquía “proporcionalidad en sus combates contra el terrorismo”, además de exigirle al PKK que “frene sus ataques contra Turquía… ya que sino lo hacen exacerbarán el actual círculo de violencia”

“Nosotros, que defendemos el derecho del estado turco a defenderse…. queremos que el PKK renuncie a la violencia y vuelva a dialogar con el gobierno” -Declaraciones de Mark Toner, vocero del Departamento de Estado, publicadas por Hurriyet Daily News y otros medios, el 4 de agosto 2015).

¡Hipócritas! Mientras justifican los ataques del estado turco, que cuenta con el segundo ejército más poderoso de la OTAN, condenan al pueblo kurdo por ejercer su legítimo derecho a la autodefensa.

Los representantes de los monopolios que saquean los recursos de todo el mundo, son los que crearon al Estado Islámico para aplastar a los pueblos que resisten el coloniaje y defienden las conquistas democráticas, la igualdad de derechos de las mujeres y la convivencia entre distintas etnias y religiones, como sucede en Rojava.

Estos agentes de los capitales financieros internacionales pretenden masacrar a los trabajadores y pueblos en lucha para implementar sus planes de Ajuste, Saqueo y Flexibilización, particularmente en Medio Oriente, cuyos pueblos han comenzado a rebelarse desde que estalló la denominada “Primavera Árabe”.

Las organizaciones y personalidades democráticas, de Derechos Humanos, sindicales, estudiantiles feministas, de izquierda o antiimperialistas deben pronunciarse, exigiendo el fin de los bombardeos, el retiro de las tropas turcas y de la OTAN de la frontera con Siria y la expulsión de los aviones imperialistas de la base de Ircirlik en Turquía.

martes, 21 de julio de 2015

ISIS, con la complicidad del estado turco, asesinó a decenas de jóvenes socialistas en Suruc. ¡Fuera Erdogan y su régimen terrorista!

Imagen obtenida inmediatamente después del atentado perpetrado por ISIS en el Centro Cultural Amara de Suruc.
Uğur Özkan, Kasım Deprem, Hatice Ezgi Saadet, Cemil Yıldız, Çağdaş Aydın, Nazlı Akyürek, Ferdane Ece Dinç, Mücahit Erol, Murat Yurtgül, Emrullah Akhamur, İsmet Şeker, Okan Pirinç, Nartan Kılıç, Ferdane Kılıç, Serhat Devrim, Met Ali Barutçu, Erdal Bozkurt, Süleyman Aksu, Koray Çapoğlu, Cebrail Günebakan, Veysel Özdemir, Nazegül Boyraz, Alper Sapan, Alican Vural, Osman Çiçek, Dilek Bozkurt, Büşra Mete, Yunus Emre Şen, Ayda Ezgi Şalcı, Polen Ünlü, Duygu Tuna, Nurcan Kaçmaz… son los nombres de los/as 32 jóvenes asesinados por ISIS en el Centro Cultural Amara, ubicado en Suruc, ciudad fronteriza con la emblemática de Kobane.

Estos son los/as mártires por los/as cuales miles marcharon ayer en Estambul y otras ciudades. Miles que fueron reprimidos por la policía del estado turco, que en vez de combatir a ISIS propone la construcción de una zona “paragolpes” en la frontera con el propósito supuesto de “evitar nuevos atentados terroristas.” ¡Cómo si estos viniesen de Rojava/Siria, la zona liberada por las milicias kurdas! ¡Los ataques, como el que sucedió en Dyharbakir en plena campaña elecotral, vienen desde Turquía, organizados por su gobierno!

El estado turco financia y organiza a ISIS con la venia de EE.UU., Israel, Arabia Saudita y demás países de la supuesta “coalición antiterrorista”. Sus jerarcas, el imperialismo yanky y las burguesías de la región tienen claro que la amenaza principal para sus privilegios no viene de ISIS, sino del proceso revolucionario que está desarrollándose en la región kurda del Norte de Siria, hacia donde trataban de ingresar los cientos de jóvenes socialistas que fueron atacados en el centro cultural de Suruc.

Por esa razón, las masas que marcharon en Estambul hacia la Plaza Taksim tenían muy claro sus consignas: ¡Estado Islámico Asesino, Erdogan y AKP -su partido- colaboradores! Las declaraciones del Partido de los Trabajadores Kurdos, el PKK, van en el mismo sentido, ya que sus dirigentes acusaron al gobierno turco, que está instalado en Ankara, de “apoyar y organizar a ISIS contra los kurdos de Siria”

Desde Convergencia Socialista repudiamos este salvaje atentado contra jóvenes socialistas que se organizaban para ir a ayudar a reconstruir Kobane. Llamamos a redoblar las movilizaciones para exigir el retiro de las tropas turcas -aliadas de ISIS- de la frontera con Siria, porque estas constituyen el principal peligro "terrorista" en la región, y convocamos a seguir apoyando la heroica resistencia del pueblo kurdo que combate al Estado Islámico a través de sus milicias: YPG e YPJ.

"Turquía y sus fronteras se han convertido en base logística y en corredores del ISIS en los últimos 3 años. Además, centenares de camiones del cuerpo de inteligencia turco (el MIT), llenos de armas y equipos militares, han sido suministrados al ISIS y los denunciantes (fiscales y funcionarios policiales turcos) han sido detenidos debido al intento de interferir con esa operación de traslado de armas a Siria.” Declaración del HDP, partido pro kurdo de Turquía.

La única manera de ir a fondo en la lucha del pueblo kurdo y otras etnias contra los enemigos de la humanidad, es derrotando en las calles al régimen turco cómplice de ISIS, echando a patadas a Erdogan y a su partido, de manera de imponer una salida realmente democrática, como la que están construyendo los trabajadores y el pueblo de Rojava mediante el “Confederalismo Democrático”, que es el régimen de gobierno asentado en las asambleas populares y las milicias de autodefensa.



jueves, 16 de julio de 2015

Marchamos a Cancillería para exigir el retiro de las tropas turcas que están en la frontera de Turquía y Rojava

Hoy, a las 1630 horas, desde el Comité Kurdistán de la Argentina movilizamos a la sede de la Cancillería Nacional -en el barrio de Retiro- para entregar a sus autoridades un petitorio firmado por organizaciones y personalidades de los derechos humanos, sindicales y políticas, mediante el cual reclamamos el retiro de las tropas turcas de la frontera con Siria, o Rojaba.

Luego de haber sido recibidos por dos funcionarios del área “Medio Oriente”, a los cuales les entregamos el petitorio, realizamos un acto en el que hicieron uso de la palabra Laura Marrone -legisladora electa por el FIT en CABA-, Maru López -comunera del MST de Floresta-, Juan Carlos Beica -de Convergencia Socialista- y Delil Delali, representante de la comunidad kurda.

Los/as oradores/as, además de denunciar la actitud de las autoridades, que los recibieron en un pasillo sin tener la amabilidad de hacerlos pasar al despacho correspondiente, insistieron en la necesidad de redoblar las acciones solidarias con el pueblo kurdo y de coordinar las mismas con otros comités y espacios de solidaridad en América y el resto del mundo.

Reproducimos el texto del petitorio y las firmas de las organizaciones y personalidades que lo avalaron:

Señor Ministro Relaciones Exteriores
República Argentina
Canciller Héctor Timerman

Contra las amenazas de invasión a Siria/Rojava por parte del ejército turco

Las milicias kurdas y árabes denominadas YPG/YPJ y Burkan El Firat expulsaron,  luego de intensos combates, a las bandas del Estado Islámico de Girê Spî o Tel Abyad,  una localidad ubicada muy cerca de la frontera con Turquía y de Raqqa en Siria, que es la “Capital del Califato” en ese país. 

Las fuerzas kurdas y árabes lograron de esa manera la unificación de los cantones de Rojava -Cizire y Kobane-, cortándoles la principal línea de abastecimiento a los mercenarios del Estado Islámico, que recibían armas, pertrechos y relevos a través del territorio turco.  

Ante esto el presidente de Turquía, Erdogan, ordenó desplegar a miles de soldados en las provincias cercanas a Siria, amenazando con la invasión para “impedir el accionar de ISIS”, lo que en los hechos constituiría un ataque en regla contra el pueblo kurdo y árabe en general, que habita la mayoría de las villas fronterizas y viene de derrotar al Estado Islámico. 

Por todo esto, los abajo firmantes nos dirigimos a Ud. para solicitarle que interceda frente a sus pares de Turquía, reclamándoles que retiren sus tropas de las localidades fronterizas con Siria y Rojava y detengan cualquier intento de invasión a ese territorio.

Nora Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. María Álvarez, brigadista argentina en Kurdistán. Graciela Rosenblum yNora Podestá, Liga Argentina de los Derechos del Hombre. Carlos Aznares, Resumen Latinoamericano. Alejandro Bodart, legislador CABA del MST. Nicolás del Caño y Myriam Bregman, diputados y candidatos a presidente y vice por la lista A1 del FIT. Juan Carlos Beica, Hernán Centeno y Gabriela Capurro, candidatos a diputados nacionales por la lista A1 del FIT. Ramón Cortés y Romina Bartozzetti, candidatos a diputados nacionales para el Parlasur por Santa Cruz y Río Negro. Oscar Castro y Silvia Zapara, por la Comisión Directiva CTA Lomas de Zamora. Guillermo Pacagnini, Comisión Directiva CICOP. María Damasseno, Mesa Nacional CTA. Laura Marrone, legisladora electa -CABA- por el FIT. Gabriela Capurro, presidenta Centro Estudiantes 103, Lomas de Zamora. José Tejeda y Carlos Olivera, Comisión Directiva Sitraic. Hernán Centeno y Julieta González, Comisión Directiva Suteba Escobar. Equipo de Educación Popular “Pañuelos en Rebeldía”. Partido Comunista Revolucionario, Movimiento Socialista de los Trabajadores, Izquierda Socialista, Juventud Guevarista, Organizaicón Hombre Nuevo, COB/La Brecha, Convergencia Socialista, Organización Torre, Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional, Patria Grande, Biblioteca Popular José Ingenieros, María del Carmen Verdú por Correpi, Federación Armenia, Asambleas del Pueblo.


sábado, 11 de julio de 2015

Las tareas del HDP en Turquía: ¿Gobernar con los partidos del régimen o acabar con el régimen antidemocrático?

No habrá posibilidad de democratizar Turquía sin derrotar a Erdogan y acabar con las instituciones antidemocráticas del régimen, que son defendidas por los partidos principales: el CHP, el AKP y el MHP:
Figen Yüksekdağ, una de las dirigentas del HDP -Partido Democrático del Pueblo- el frente de organizaciones de izquierda y pro kurdas que viene de obtener cerca del 13% de los votos en las últimas elecciones parlamentarias de Turquía y de triunfar ampliamente en las provincias de población kurda, declaró que:

“Ya pasó más de un mes de las elecciones… y el primer ministro Davutoğlu debería apurar los trámites para organizar un gobierno de coalición. Sin embargo el señor Davutoğlu habla de adelantar las elecciones, que va en contra de los deseos del pueblo. Ya mismo hay que formar un gobierno de coalición.”  (turkeyharvest.blogspot)

El régimen turco es parlamentarista. Por eso, el partido del gobierno -AKP- que perdió la mayoría absoluta está obligado a construir una alianza con alguno de los partidos con representación parlamentaria -el Republicano o CHP; el MHP, Nacionalista o el HDP- o a convocar a nuevas elecciones para que el pueblo decida.

En el mismo sentido que Figen Yüksekdağ, pero yendo aun más a fondo que ella, el máximo referente del HDP -Partido Democrático del Pueblo- Selahattin Demirtaş, acaba de declarar que su partido “debería formar parte de la coalición de gobierno” (www.hurriyetdailynews.com, del 11 de julio).

Demirtas hizo referencia a esta posibilidad mientras hablaba acerca de la investigación que debería encararse para encontrar a los culpables del crimen perpetrado por un supuesto militante de ISIS que hizo explotar una bomba en uno de sus actos de campaña electoral en Diyarbakır, la ciudad con mayoría kurda más importante de Turquía.

El líder kurdo del HDP dijo en ese sentido, que “En un gobierno de coalición con el Partido Republicano o CHP, nosotros podríamos exigir que estos hechos sean investigados y resueltos…” (www.hurriyetdailynews.com, del 11 de julio).

En un contexto en el que se está produciendo una caída enorme de la popularidad del presidente Erdogan y en el cual las luchas obreras, populares y nacionales recorren el país cuestionando las políticas del gobierno y del conjunto del régimen reaccionario, llamar a formar un gobierno de coalición va en el sentido opuesto a la voluntad popular.

La realidad no pasa solo por lo que ocurre fronteras adentro, sino principalmente por el proceso revolucionario que continúa extendiéndose en la región kurda de Siria -Rojava- donde las milicias de esta nacionalidad están llevando adelante una guerra triunfante contra las bandas fascistas de ISIS, organizadas por el mismísimo Erdogan.

Las batallas ganadas por las YPG e YPJ están empujando a las masas de toda la región -Irán, Irak, Siria y Turquía- a profundizar la lucha por la democratización de sus respectivos regímenes, un proceso que triunfará cuando caigan las instituciones reaccionarias que los sostienen y sean reemplazadas por las representen los intereses del pueblo.

Por todo esto, la formación de un gobierno junto a los partidos que han venido sosteniendo al régimen antidemocrático de Turquía va en contra de lo que están haciendo los pueblos kurdos y de otras etnias en Cezire, Kobane y Afrin, que gobiernan  apoyándose en asambleas populares, mediante las cuales ejercitan la democracia directa.

El HDP debería llamar a seguir el ejemplo de los cantones de Rojava, impulsando la movilización de las masas con el objetivo explícito de derrotar al régimen, de manera de cambiarlo por otro asentado en instituciones verdaderamente democráticas y para el control popular, como está sucediendo en el Kurdistán Sirio.

Esta movilización debe plantear la inmediata libertad de Abdullah Ocallan y los miles de presos políticos, el retiro de las tropas turcas que amenazan con invadir Siria, el cese del envío de pertrechos a las bandas de ISIS y el desmantelamiento de las bases de la OTAN, para que Turquía deje de funcionar como un enclave imperialista.

La Revolución de Rojava y el proceso que está teniendo lugar en Turquía plantean la posibilidad concreta de luchar -con las organizaciones políticas y militares del pueblo kurdo a la cabeza- por la satisfacción de estas demandas y la posibilidad de avanzar hacia un cambio político y social de fondo en el conjunto de Medio Oriente.

martes, 7 de julio de 2015

Conferencia de prensa con Norita Cortiñas y otras personalidades: ¡Fuera tropas turcas de frontera con Siria!

Alto a las masacres de ISIS y amenazas de invasión a Siria del ejército turco /  Solidaridad con el pueblo kurdo

Durante la madrugada del 26 de junio más de 300 civiles fueron asesinados por las bandas de ISIS en Kobane, la mayoría mujeres y niños/as, que murieron decapitados y acribillados por cerca de 80 miembros del Estado Islámico, que entraron a la ciudad con la complicidad del ejército turco.

Este nuevo crimen de lesa humanidad fue perpetrado en represalia al triunfo de las milicias kurdas y árabes YPG/YPJ y Burkan El Firat, que después de intensos combates lograron expulsar a las bandas de mercenarios de ISIS de uno de sus bastiones principales, Girê Spî o Tel Abyad, que estaba ocupada desde hace más de dos años.

Esta localidad está ubicada al lado de la frontera con Turquía y a escasos kilómetros de la ciudad de Raqqa, la “Capital del Califato”. Esta localidad tiene, junto con Mosul en Irak, tiene el triste mérito de contar con uno de los mercados de esclavas sexuales más grandes de Medio Oriente.

Con esta victoria las fuerzas kurdas y árabes unificaron territorialmente los dos cantones de Rojava -Cizire y Kobane- cortando la principal línea de abastecimiento del Estado Islámico, que recibe armas, pertrechos y relevos desde Turquía, apoyado por el gobierno de Erdogan y su partido, el AKP. 

Por esa razón el presidente turco Erdogan desplegó a miles de soldados, tanques y armamento pesado en las provincias fronterizas, amenazando con invadir Siria con la excusa de impedir “el accionar de ISIS”. En realidad, lo que pretende es evitar que se corten todas las vías de comunicación con sus aliados del Estado Islámico. 

La prensa mundial ha silenciado la masacre de Kobane y las amenazas turcas de provocar un nuevo genocidio del pueblo kurdo y demás etnias, que conviven pacíficamente en los cantones autónomos de Rojava.  

En momentos en que los cañones turcos apuntan a la población -de mayoría kurda- de ambos lados de la frontera, desde el Comité de Solidaridad con Kurdistán hacemos un llamado a todas las personalidades y organizaciones que se reivindiquen democráticas a sumar sus voces en un solo reclamo: 

¡Alto a la masacre del pueblo kurdo! ¡Fuera las tropas turcas de la frontera de Siria y Rojava! ¡Frenemos cualquier posibilidad de invasión del ejército de Erdogan!

Para esto realizaremos una conferencia de prensa en la sede de Madres de Línea Fundadora –Piedras 153, CABA- a las 18 horas del próximo miércoles 8 de julio.

Comité Kurdistán de Argentina
  
Graciela Rosenblum, Nora Podestá Liga Argentina Derechos del Hombre. Carlos Aznares, Resumen Latinoamericano. Laura Marrone, Legisladora Izquierda Socialista en el FIT. Alejandro Bodart, Legislador MST. Norita Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo línea Fundadora, María Alvarez, brigadista en Kurdistán, Correpi, Convergencia Socialista, Juventud Guevarista, MST, IS, Biblioteca Popular José Ingenieros, Hombre Nuevo,COB La Brecha, Oscar Castro y Silvia Zapata, Comisión Directiva CTA Lomas de Zamora. Hernán Centeno y Julieta González Comisión Directiva Suteba Escobar. José Tejeda, Comisión Directiva SITRAIC. Gabriela Capurro, Presidenta Centro Estudiantes Instituto 103, Lomas. Romina Bartozzetti, Candidata a Diputada FIT Parlasur Nacional, Río Negro. Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional.



viernes, 26 de junio de 2015

Mercenarios de ISIS entraron a Kobane para asesinar pobladores indefensos de la mano del ejército turco y la OTAN

Soldados turcos capturados en Kobane por las fuerzas de la autodefensa kurda, YPG/YPJ.
La liberación de Tal Abyad por las fuerzas de la autodefensa kurda, YPG/YPJ, significó la unificación de los cantones de Kobane y Cizire y la liquidación del principal acceso de ISIS hacia Turquía, por lo tanto la victoria más importante de la guerra contra las bandas fascistas armadas por el presidente turco, EE.UU. e Israel.

Este triunfo de pueblo de Rojava y del conjunto de Kurdist, provocó la reacción de los servicios secretos turcos, que organizaron un ataque violento contra la población civil de Kobane, desde su frontera, mediante la introducción de milicianos de ISIS camuflados con uniformes de YPG y soldados del ejército de Turquía. 

Esta agresión, que fue repelida por la milicia kurda instalada en Kobane, fue comentada por www.newrozeuskalkurduelkartea.wordpress.com, uno de los sitios solidarios con el pueblo kurdo:

Si la semana pasada el Comandante de las YPG, Redur Xelil admitía la posibilidad de que Kobane pudiera ser atacada de nuevo, la respuesta no se ha hecho esperar. ISIS ha perpetrado un ataque mortífero en la ciudad de Kobane, pero como no podía esperarse de otra forma, desde territorio turco.

Las evidencias ponen una vez más de manifiesto que el “califa” en la sombra tiene un nombre, Erdogan, de lo que se deduce que uno de los miembros activos de la OTAN, trabaja codo a codo con y por el Estado Islámico, o podría ser al contrario.

A continuación detallamos las declaraciones sobre dicho ataque remitido por la agencia de prensa de las YPG:

“En la madrugada del 25 de junio, terroristas de Daesh (ISIS) perpetraron dos ataques simultáneos en el norte y sur de la ciudad de Kobane, dichos ataques produjeron un gran número de víctimas civiles. Una explosión con coche bomba se produjo a las 4:40 de la madrugada (hora local en Kobane) en el paso fronterizo de Mursitpinar con Turquía.

Tras el atentado suicida los terroristas se dirigieron al barrio de Kaniya Kurda, al Centro de Médicos sin Fronteras, al Barrio Botan y a la Mezquita Reshad para llevar a cabo sus ataques. En este intento los atacantes iban vestidos con uniformes del Ejército Libre de Siria. Allí comenzaron a disparar a discrección sobre la población civil, la mayoría mujeres y niños.

Nuestras fuerzas acudieron rápidamente al lugar de los ataques y respondieron al fuego de los terroristas. Se produjeron enfrentamientos muy duros entre las Unidades de Defensa y los terroristas del ISIS. Nuestras tropas lograron rodear a los atacantes y pudimos neutralizarlos. Mientras se sucedían estos combates, los terroristas lanzaban otro ataque con coche bomba en el cruce Mursitpinar.

Al mismo tiempo, en el sur de Kobane, llevaron otro ataque hacia las 5:30 de la madrugada en los pueblos de Berxbatan, Zerik y la colina de Seve. Nuestros combatientes rechazaron de manera similar a los atacantes.

De acuerdo con las últimas informaciones 30 miembros del ISIS murieron en la operación. La cifra de muertes de civiles masacrados por los miembros del ISIS que se había infiltrado en Kobanê  ha aumentado a 42, mientras que el número de los heridos asciende a 55.

También se ha informado que miembros de ISIS llevavan puesto uniformes turcos, con el fin de pasar sin problemas a través de la frontera.

Miembros del ISIS vestidos con uniformes turcos, dentro de terrritorio de Kobane
Muchas son las evidencias que apuntan al gobierno del AKP como presunto co-organizador de dichos ataques.

El editor del periódico Gündem, Sedat Yilmaz, anunció que más de 100 periodistas de los medios de comunicación kurdos se encontraban en Kobane, mientras que solo la Agencia Anatolia (controlada por el AKP) pudo capturar el momento de la explosión. Sedat Yilmaz escribió en Twitter:

“¿Qué hacía la Agencia Anatolia observando la zona de los ataques a las 4:00 am?. Si la Agencia Anatolia no tiene cámaras fijas en ese punto en particular, ¿cómo puede ser que las imágenes recogidas sean tan nítidas y tan bien enfocadas sobre el blanco de los ataques?”. Hay quien afirma que dichas imágenes pudieron ser capturadas por cámaras de seguridad, Yilmaz responde:

“Yo les digo como periodista, que esas imágenes no son de una cámara de seguridad, están enfocadas y capturadas por una persona”.

Esta mañana, la Copresidenta del Partido Democrático de los Pueblos (HDP), Figen Yüksekdağ celebró una rueda de prensa en la sede del partido en relación con los atentados del ISIS sobre Kobanê. Yüksekdağ declaró que el Gobierno turco debe demostrar que no está involucrado en dichos ataques, y si no lo demuestra, será evidenciar la verdad sobre sus implicación en los mismos.  

Yüksekdağ subrayó que el Gobierno turco no ha aceptado ni el éxito electoral del HDP ni el éxito militar de las fuerzas YPG / YPJ en GIRE SIPI. La Copresidenta añadió que dichos ataques han sido planificados como un acto de venganza. 

Los apoyos documentados del gobierno turco a la organización terrorista ISIS solo demuestran la alianza entre ambos. Al gobierno turco no le causó ninguna perturbación compartir una frontera con el ISIS, pero ahora parece que sí le perturba la liberación de Gire Spi (Tal Abyad).



martes, 16 de junio de 2015

Los kurdos van ahora por la unificación de todos los cantones y el cierre de las líneas de suministro de ISIS con Turquía

Luego de perder Tal Abyad, a ISIS solo le queda un camino hacia Turquía, el paso de Jarabulus, que está entre los cantones de Afrin y los que se acaban de unificar: Kobane y Cizire (Yazira)
Los kurdos sirios asestaron la mayor derrota a ISIS
Por MANUEL MARTORELL | Publicado: 16/6/2015 para www.cuartopoder.es

Las Unidades de Defensa Popular kurdas, más conocidas por las siglas YPG, han asestado el mayor golpe que haya sufrido el Estado Islámico durante toda la guerra al arrebatarles el corredor fronterizo de Tal Abyad, su principal conexión con Turquía y por donde no solamente recibía suministros, armas y voluntarios, sino que también le servía para sacar sustanciosos beneficios con el contrabando de petróleo.

Este hecho pone igualmente en cuestión la imagen de un Estado Islámico invencible que, tras la toma de Palmyra, se había hecho con el control de “la mitad del país”, como se ha difundido en toda la prensa internacional. La realidad, sin embargo, es que, desde el mes de febrero, los yihadistas no han cesado de sufrir derrota tras derrota en esta estratégica franja fronteriza, mostrándose incapaz de detener el avance de las YPG y sus aliados árabes y cristianos.

Tras la derrota de Kobani, los yihadistas han tenido que abandonar sucesivamente la zona de Tel Hamis, en el extremo noreste del país, después la cuenca del río Khabur, donde a comienzos de año habían ocupado decenas de aldeas cristianas; a continuación,  los montes Abdulaziz y la semana pasada el nudo de carreteras de Suluk, con lo que perdía otros dos puntos de gran valor estratégico.

Por otro lado, tampoco han conseguido entrar en las ciudades de Azaz, puesto fronterizo en la región de Alepo, y Hasaka, capital de la Yazira, pese a las violentas ofensivas desencadenadas últimamente contra estas dos localidades.

Al perder Tal Abyad, la “capital” del Estado Islámico en Siria -Raqa- no solo se queda sin su principal conexión con el exterior, sino que ve cómo sus enemigos kurdos logran unir los cantones de Yazira y Kobani, creando así una poderosa plataforma de acción que amenaza ya el epicentro del movimiento yihadista.

Tal escenario ha provocado de nuevo gran consternación en el Gobierno turco y Tayip Erdogán ha vuelto a acusar a la coalición internacional de estar apoyando y fortaleciendo con sus bombardeos a “grupos terroristas”, en clara referencia a las YPG, que no niegan sus estrechos vínculos con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), principal problema político en Turquía desde hace tres décadas.

Erdogán, que ha permanecido prácticamente en silencio desde su derrota electoral el 7 de junio, considera, además, que la caída de Tal Abyad supone una seria amenaza contra la seguridad nacional de Turquía. No le falta razón porque los acontecimientos políticos y militares que están ocurriendo a ambos lados de la frontera están estrechamente vinculados y suponen, en definitiva, un fortalecimiento sin precedentes de la guerrilla kurda.

En esas elecciones Erdogán vio bloqueado su proyecto de convertir a Turquía en un sistema presidencialista precisamente debido a la entrada del Partido Democrático de los Pueblos (HDP) en la Asamblea Nacional con un total de 80 parlamentarios, quitándole así la posibilidad de contar con la mayoría suficiente para reformar la Constitución y dirigir a Turquía hacia un sistema presidencialista.

Concretamente, en esos comicios, el HDP, que Erdogán considera brazo político del PKK, se hizo con el control de la mayor parte de las provincias del sureste, con porcentajes que llegan en muchos casos hasta el 80 por ciento de los votos. Por ejemplo, justo al otro lado de la frontera siria ahora bajo control de las YPG, se encuentran las provincias de Sirnak, Mardin y Urfa, donde el HDP obtuvo ese día respectivamente el 80, 76 y 40 por ciento de los votos.

Las propias YPG vinculan las dos victorias –la política en Turquía y la militar en Siria- como un triunfo del PKK, tal y como declaró una de sus comandantes, Maryem Kobani, al conocer los resultados electorales del 7 de junio. Maryem dijo que, tras el triunfo del HDP, las Unidades de Defensa Popular debían celebrarlo avanzando hacia Tal Abyad, tal y como han hecho.

Una vez conquistada Tal Abyad, su siguiente paso es dirigirse hacia la zona de Afrin, a través de Jarabulús, último paso fronterizo del Estado Islámico con Turquía, que, desde hace semanas, se encuentra al alcance de los francotiradores kurdos, como ha informado a cuartopoder.es un militante kurdo de la zona de Kobani.

En caso de lograr ese enlace con Afrin, se lograría unificar todo el Kurdistán sirio, formando en la práctica un gobierno regional autónomo. Esta misma fuente explicó que las YPG están llamando a todas las personas que han huido de Tal Abyad hacia la frontera turca que regresen a sus hogares, a excepción de quienes durante el dominio del Estado Islámico hayan colaborado con los yihadistas.

El asunto es que la nueva situación creada da al PKK un poder regional sin precedentes, con el agravante de que el Gobierno turco, aun contando con el segundo ejército más numeroso de la OTAN, prácticamente tiene las manos atadas y no puede hacer nada.

No puede volver a tomar partido de forma abierta por el Estado Islámico porque esa fue exactamente la razón que desencadenó una verdadera insurrección popular el pasado mes de octubre cuando la ciudad de Kobani estuvo a punto de caer en manos yihadistas.

Por este motivo, en solo tres días murieron cerca de cuarenta personas en enfrentamientos con la Policía, el Ejército y con grupos partidarios del Estado Islámico, creándose un clima de guerra civil en las provincias kurdas que precisamente ahora se han volcado en votar las listas del HDP, limitándole aún más el margen de maniobra en toda esta región.

Tras el fracaso del Estado Islámico en Kobani, Erdogán aún intentó que la comunidad internacional aceptara su propuesta de crear una “franja de seguridad” controlada por el Ejército turco a lo largo de esta sensible frontera.

Para su desgracia, Estados Unidos y también Francia optaron por apoyar con sus aviones a las milicias del PKK, pese a que esta organización está catalogada por estos países y el conjunto de la Unión Europea como una organización terrorista.

Ahora, a Erdogán, sin la mayoría parlamentaria suficiente para gobernar y para hacer frente a esta delicada situación, solo le queda la posibilidad de salvar su gobierno formando un ejecutivo de “unión nacional” con uno de los dos grandes partidos de la oposición turca: el socialdemócrata Republicano del Pueblo (CHP) o los ultranacionalistas del MHP.

Ya ha comenzado las negociaciones, pero ambos partidos exigen que Erdogán pase a un segundo plano y abandone un protagonismo político que difícilmente puede aceptar. La otra opción serían unas elecciones anticipadas en las que la principal incógnita sería si el pro-kurdo HDP se puede convertir en la tercera fuerza política de Turquía, dando así una vuelta de tuerca a una situación política ya extremadamente compleja.


domingo, 14 de junio de 2015

La división en las alturas imperiales, un elemento central de la actual situación mundial

La toma de una de las colinas cercanas a Kobane por parte de YPG/YPJ, el último bastión de ISIS en esa localidad
El ascenso de las luchas de la clase trabajadora, la crisis sin retorno de la economía global y la ausencia de una burocracia capaz de frenar los procesos insurreccionales -como el stalinismo de postguerra- definen, desde nuestro punto de vista, a la actual Situación Revolucionaria Mundial.

A estos elementos hay que agregarle el quiebre en las alturas de la principal potencia imperialista, los Estados Unidos, ya que los republicanos y los demócratas están teniendo dos políticas opuestas para enfrentar la crisis, a tal punto que en Medio Oriente se ubican en bandos militares distintos.

Los republicanos de John Mc Cain están con ISIS, Arabia Saudita y el lobby sionista, mientras que los demócratas combaten, aunque limitadamente, al Estado Islámico. Algo parecido sucede en las negociaciones con Irán, que dividió a estas mismas partes entre quienes las promueven y los que las boicotean.

La visita al parlamento yanqui del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyhau, quien desde allí atacó furiosamente al presidente Obama, fue una manifestación enorme de este proceso de mega división en las alturas que debilita a los gendarmes del mundo y que por lo tanto ayuda a la revolución mundial.

Este tipo de quiebres han sido, a lo largo de la historia del Capitalismo, el caldo de cultivo dentro del cual explotaron procesos revolucionarios significativos. La Primera y Segunda Guerra - enfrentamientos militares entre las principales potencias capitalistas-  parieron las revoluciones de los bolcheviques en Rusia y la China de Mao Tse Tung.

La Revolución de Rojava no se puede entender sino dentro de ese marco, ya que en Medio Oriente se está produciendo una especie de “Tercera Guerra”, no entre potencias nacionales distintas -como alemanes e ingleses de la década del 40- sino entre facciones del imperialismo yanqui que se disputan el control de esa región estratégica.

La situación es muy compleja, pero para entenderla hace falta cierta generalización, un método que sirve para entender las razones del ataque de Arabia contra varias ciudades de Yemen o la provocación del primer ministro israelí contra Obama, luego de haber sido invitado al parlamento yanqui solo por la bancada de los republicanos.

Esto también ayuda a comprender el marco dentro del cual se han desarrollado y extendido las milicias kurdas -YPG e YPJ- que luego de triunfar en Kobane están acercándose hasta unos 50 kilómetros de la capital del “Califato” islámico en Siria, que es la ciudad de Rahqa.

¡No había manera de conquistar ese territorio, ni de triunfar en Kobane sin la “ayuda” de los aviones yanquis, cuyo poder de fuego está limitándole a ISIS la utilización de los tanques y los cañones pesados! Los/as milicianos no hicieron más que aprovecharse de esa disputa para ganar terreno.

La lucha de clases mundial continuará siendo afectada por esta división imperialista, que está provocando el surgimiento de fenómenos enormemente progresivos en las propias entrañas de los EE.UU., como la irrupción de los negros en Ferguson durante 2014 y actualmente en la ciudad de Baltimore.

Este quiebre en las alturas de los dueños del mundo afecta al Cono Sur latinoamericano y nuestro país, obligando a las camarillas burguesas a alinearse detrás de las respectivas fracciones imperiales, un alineamiento que tiene que ver con los intereses económicos que defiende cada una de ellas.

A la división imperialista debemos agregarle otro factor que multiplica las contradicciones: el desarrollo de dos potencias -China y Rusia- que han salido a disputar negocios y zonas de influencia aprovechándose de la debilidad de Estados Unidos y los países imperialistas europeos.

La izquierda debería aprovechar esta situación favorable para construirse en los lugares del mundo en donde más se están exacerbando las contradicciones, como en la región de Kurdistán, apoyando decididamente al pueblo kurdo que lucha por su liberación. Esta ubicación, que les daría a los revolucionarios una autoridad enorme, facilitaría la lucha por un programa consecuente y principista.

Las burguesías locales y el imperialismo no pueden parar a ISIS

Hace unos días el Estado Islámico se apoderó de Ramadi, capital de la provincia suniita de Al Anbar, que junto a Mosul -tercera en importancia de Iraq- y Rahqa -en Siria- son los tres pilares en que se está apoyando la ofensiva de ISIS, que continúa derrotando a las tropas de los gobiernos burgueses de esos dos países.

Las bandas fascistas ocuparon también Palmira, considerada un tesoro arqueológico de Siria. Ante estos avances arrolladores en Siria e Iraq, el gobierno francés acaba de anunciar la convocatoria a una reunión internacional para el 2 de junio en París, con el propósito de abordar "el conjunto de la situación" en la zona.

El Ministerio de Defensa iraquí informó que refuerzos del Ejército y de la milicia chiita Multitud Popular estaban arribando a la base de Al Habaniya, a unos 30 kilómetros de Ramadi. Sin embargo estos grupos, que responden a Irán, no son bien vistas por el pueblo de Al Anbar, que sufrió la opresión de la burguesía chiita durante años.

Las fuerzas burguesas de Iraq, Siria e Irán -apoyadas por un sector del imperialismo- están demostrando su total ineptitud política y moral para combatir a ISIS, todo lo contrario a lo que sucede en Rojava, donde las guerrillas de YPG e YPJ continúan haciendo retroceder a estas bandas, recuperando territorios cada vez más amplios.

Esta situación pone en evidencia que la única manera de enfrentar al fascismo es con la fuerza del pueblo organizado y que en la medida en que siga extendiéndose la guerra, las milicias del PKK pueden llegar a transformarse en una alternativa concreta de dirección para el conjunto de las masas de Medio Oriente.

Más allá de las diferencias que tenemos con la conducción de esta organización, apoyamos su lucha armada contra el fascismo y apostamos con todo a seguir impulsando esta dinámica que, objetivamente, tiene un carácter revolucionario. Lo mismo tendría que hacer el resto de las organizaciones de izquierda.

La situación de Turquía -sacudida por conflictos obreros, como los que explotaron en Fiat y Renault- y la derechización del gobierno, que lejos de apuntar hacia un acuerdo con el PKK se prepara para una confrontación militar empuja la radicalización de la lucha de clases en la región.

Esta perspectiva se combina con lo que acontece en Irán, donde el gobierno -que está tratando de aplacar la resistencia kurda- no ha hecho más que provocar su reacción. La huelga general del 14 de mayo en 15 ciudades del Kurdistán iraní, convocada para repudiar la muerte de una joven, es la expresión de vanguardia de este proceso.

La situación revolucionaria de Medio Oriente, sacudido por la guerra popular contra el fascismo, la debilidad de sus burguesías, la derrota del sionismo y el quiebre de la unidad imperialista y de sus agentes locales, ha dado un salto de calidad con la irrupción de las luchas obreras y sus métodos: los conflictos en Turquía y la huelga general que paralizó una parte de Irán.