sábado, 28 de febrero de 2015

Viva la Revolución de Rojava. Declaración de la Corriente Revolucionaria Internacional, MRS de Brasil y CS de Argentina.

Desde que el Capitalismo dejó de crecer comenzaron a desarrollarse las posibilidades de reemplazarlo por un sistema mucho más democrático y eficiente -el Socialismo- asentado en los organismos democráticos y militares de la clase trabajadora y el pueblo pobre.

Esta tendencia dio su primer paso en 1871 con la toma del poder de los obreros de París, que pusieron en pie el “Consejo de la Comuna”, una asamblea popular en la cual participaban representantes elegidos por el pueblo: anarquistas, blanquistas, socialistas, e incluso algunos burgueses, que luego se retirarían.

La burguesía aplastó esta experiencia para borrarla de la conciencia obrera. Sin embargo los trabajadores no tardaron en construir organismos parecidos, como sucedió en la revolución rusa de 1905 con los soviets, que terminaron transformándose en los pilares del gobierno bolchevique del 17.

Nuevamente la contrarrevolución se propuso borrar del mapa cualquier prueba de la capacidad que tienen las masas para autodeterminarse. La burocracia de Stalin y el PC eliminó la democracia obrera en la URSS y en la mayoría de los sindicatos del mundo controlados por los stalinistas.

Gracias a los Partidos Comunistas traidores los imperialistas tuvieron durante más de 60 años a un socio confiable que abortó decenas revoluciones o las estranguló desde adentro. Durante todo ese tiempo las masas carecieron de un partido revolucionario y de organismos de democracia obrera.

Trotsky fundó la Cuarta Internacional para impulsar la “Revolución Política” en los ex estados “socialistas” y las organizaciones obreras, un objetivo que no era otro que el de recuperar las asambleas democráticas y los soviets.

El proceso de la Revolución Política comenzó en los países gobernados por el stalinismo y se extendió a la clase trabajadora mundial que protagonizó la rebelión alemana de los 50, la “Revolución de los Consejos” de Hungría del 56, la “Primavera de Praga” del 68 y decenas de insurrecciones.

El salto de calidad sucedió en los 90 con las luchas obreras que hicieron añicos al aparato comunista internacional. A pesar de que no se llegó a tiempo para recuperar la economía estatal planificada, el debilitamiento de la burocracia abrió las puertas para la democratización de las organizaciones proletarias de todo el mundo.

De esa manera reaparecieron las asambleas de base y organismos similares a los de la Comuna de París, los soviets o los consejos húngaros, por ejemplo las asambleas populares y milicias del Kurdistán, que eligen, controlan y revocan a sus funcionarios y comandantes.

La primera revolución del siglo

La derrota del ejército sionista en la Franja de Gaza envalentonó a los trabajadores y los pueblos del mundo, que salieron a pelear con fiereza por sus reivindicaciones más sentidas y contra sus respectivos gobiernos:

Los catalanes y escoceses que votaron por la autodeterminación, los chinos de Hong Kong que se enfrentan con la policía, los negros de EE.UU. que ganaron las calles nuevamente, los campesinos de México que organizan las autodefensas o los milicianos de Lugansk y Donest que combaten a los fascistas ucranianos, son algunos ejemplos de esta tendencia.

Como parte de este proceso revolucionario están los/as guerrilleros/as de YPG e YPJ, que son la dirección de una revolución que combate al gobierno bonapartista y asesino de Erdogan, quien declaró que “impedirá la autonomía” de Rojava y cualquier posibilidad de que ese tipo de experiencias se extienda dentro de Turquía, como está sucediendo en Cizre y otras localidades donde miles de jóvenes kurdos se enfrentan cotidianamente con la policía del régimen.

La revolución tiene un contenido socialista, porque el pueblo gobierna a través de comunas o asambleas populares donde elije y revoca a sus funcionarios, que deben dar cuenta de sus actos regularmente.

La Constitución de Rojava considera a los grandes medios de producción y las tierras como “bienes públicos” y garantiza la separación de las religiones del Estado, el respeto entre todas las etnias y el aprendizaje de la lengua kurdi, prohibida y perseguida por el régimen durante años.

Allí también se está produciendo la revolución de las mujeres, que están al frente del combate contra el sistema capitalista que las explota y el machismo patriarcal que las oprime mediante sus propias milicias de autodefensa, policías y tribunales de género.

¡Por la extensión de la Revolución de Rojava!

Desde la Corriente Revolucionaria Internacional tenemos importantes diferencias con la conducción política del pueblo kurdo, encarnada por su máximo líder Abdullah Ocallan y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán o PKK.

No acordamos por ejemplo, con la orientación del PKK de impulsar “diálogos de paz” con el asesino del pueblo kurdo -el presidente Erdogan- porque estamos convencidos de que la mejor manera de defender la autodeterminación es derrotar al régimen burgués turco convocando a las masas a seguir el camino de Rojava.

Tampoco coincidimos con la revisión del marxismo leninismo que viene realizando la dirección del PKK desde hace muchos años, un proceso que la llevó a definir que la clase trabajadora ha dejado de ser el sujeto prioritario de la revolución socialista.

Esta conclusión impulsó al PKK a organizar un frente electoral en Turquía -el HDP- que en vez de plantearse la lucha por un gobierno como el que está construyendo el pueblo de Rojava, solo se plantea la “recuperación o profundización” de la democracia capitalista.

Otra polémica se expresa en relación a la política en Síria, como un todo. Hay que dejar claro que como Erdogan, y más aún que el ISIS, el genocida Assad és el principal enemigo de los kurdos y de los pueblos en toda región. 

El combate consecuente contra el imperialismo significa el combate implacable contra la intervención de los EE.UU. o de la OTAN, de los cuales Assad es el representante local.

Sin embargo, estas diferencias y otras no pueden hacernos caer en posturas sectarias, como sucede con la mayoría de la izquierda, que se niega a movilizarse por el triunfo de las milicias que están enfrentando las bandas mercenarias del ISIS o Estado Islámico, y también pelean -o deben ser impulsadas a pelear- contra Erdogan, Assad y demás gobiernos burgueses de la región.

La victoria de los guerrilleros y guerrilleras de Kurdistán puede constituir la consolidación del régimen de “democracia directa” que está aplicándose en los cantones de Efrin, Kobane, Cizre y Sinjar donde el pueblo discute y resuelve todo desde las bases y defiende lo resuelto mediante milicias y jurados populares.

Ni qué hablar lo que sucederá con la lucha por la liberación de las mujeres de todo el Medio Oriente, envalentonadas por las guerrilleras de YPJ, que están combatiendo al ISIS con sus propias milicias y gobernando Rojava en pie de igualdad con los hombres.

Un triunfo de la lucha contra la opresión nacional y de género constituirá un paso fenomenal hacia la revolución socialista, ya que la liberación nacional y de las mujeres son dos de sus tareas fundamentales.




domingo, 1 de febrero de 2015

Rojava-Kurdistán, la Primera Revolución Socialista del Siglo

Milicianos kurdos marchando por una calle de Rojava
La derrota del ejército sionista en la Franja de Gaza, producida por un pueblo que luchó con una inferioridad militar y tecnológica notoria, envalentonó a los trabajadores y los pueblos del mundo, que salieron a pelear con fiereza por sus reivindicaciones más sentidas y contra sus respectivos gobiernos:

Los catalanes y escoceses que votaron por la autodeterminación, los chinos de Hong Kong que enfrentan a la policía, los negros de EE.UU. que ganaron las calles nuevamente, los campesinos de México que organizan las autodefensas o los milicianos de Lugansk y Donest que combaten a los fascistas ucranianos, son algunos ejemplos de esta tendencia.

En ese sentido, el hecho más significativo lo constituye la victoria kurda en Kobane. ¡Los/as guerrilleros/as de YPG e YPJ, que como los palestinos contaban con un armamento muy inferior al de sus rivales, ganaron una batalla que puede cambiar el destino de Medio Oriente, ya que fortalece la Revolución que están llevando adelante!

Los/as kurdos/as están protagonizando una Revolución de carácter Antiimperialista en cuatro países diferentes -Irak, Turquía, Siria e Irán- porque tienen como principal enemigo a uno de los aliados estratégicos de los yankys dentro de la OTAN: el gobierno turco.

El presidente de ese país, Erdogan, lo tiene claro: por eso declaró que “impedirá la autonomía” de Rojava y cualquier posibilidad de que ese tipo de experiencias se extienda dentro de Turquía, como está sucediendo en localidades como Cizre, donde miles de jóvenes kurdos se enfrentan cotidianamente con la policía del régimen.  

La Revolución de Rojava tiene un contenido socialista, porque el pueblo gobierna a través de comunas o asambleas populares donde elije y revoca a sus funcionarios, que deben dar cuenta de sus actos regularmente. Para los marxistas estos organismos son similares a soviets de obreros y campesinos que tomaron el poder la Rusia bolchevique de 1917.

Pero además, dentro de Rojava se está produciendo otro tipo de Revolución, la de sus mujeres, que combaten al sistema capitalista que las explota y al machismo patriarcal que las oprime. ¡Tal es así que ellas no solo dirigen sus milicias de autodefensa, sino que hasta tienen sus propias policías y tribunales de justicia!

Las mujeres forman parte -de manera equitativa con los hombres- de todas las organizaciones del autogobierno y son vanguardia a la hora de defender los postulados de la “Carta Orgánica” o Constitución de Rojava, que no por casualidad tiene una gran cantidad de artículos que condenan la violencia de género.  

Los edificios, los grandes medios de producción y las tierras son considerados de “bien público” por la Constitución, que garantiza la separación de las religiones del Estado, el respeto entre todas las etnias, la elección democrática de los/as comandantes y el aprendizaje de la lengua kurdi, prohibida y perseguida por el régimen durante años.

Los revolucionarios podemos criticar las políticas de los conductores de este proceso o dudar acerca de sus intenciones. Lo que no podemos dejar de hacer es apoyarlo decididamente -impulsando comisiones de solidaridad, brigadas internacionalistas, etc.- porque si triunfa se constituirá en un modelo que se extenderá a lo largo y a lo ancho del planeta.  


miércoles, 28 de enero de 2015

Camino a la ciudad heroica de Kobane, por María Alvarez, brigadista de Convergencia Socialista en Kurdistán

Primera parte de los relatos de nuestra compañera brigadista, sobre su estadía en distintas localidades kurdas de Turquía y Rojava, en el norte de Siria. En este texto nos relata el cruce entre la aldea turca de Suruc y la ciudad heroica de Kobane, asediada por las bandas del ISIS y el ejército de Erdogan:  

Pasaron muchas cosas desde que llegué al Norte de Kurdistán hasta que por fin pude llegar a la ciudad heroica de Kobane, donde se lucha por el destino de la Revolución de Rojava -Kurdistán sirio, liberado desde 2012- y de la humanidad.

Había estado ayudando en los campos de refugiados/as en Cizre, Cinar y Suruc –Turquía- y visto la enorme movilización del pueblo Kurdo para garantizar la ayuda humanitaria, y presenciado choques y enfrentamientos de la gente con la policía y el ejército turco, desplegadas como tropas de ocupación en estas ciudades de mayoría kurda.

Hacía ya 6 días que esperaba poder cruzar, en forma clandestina, la frontera del sur de Turquía con el norte de Siria; el único camino posible para llegar a Kobane asediada por ISIS y -de facto- por las tropas de Erdogan. El 20 de diciembre dormí en la casa de un pariente de un militante que conocí en el depósito donde se reciben y distribuyen las donaciones. Allí encontré, gratamente, a Olack, una psicóloga de Urfa que habla español y que estuvo varias veces en Argentina.

Ella es voluntaria y si bien nació y se crío como kurda, no pertenece al Movimiento. Apoya en lo que puede y según sus propias palabras, “sacrificaba” 20 días de descanso para sumarse a la ayuda a las víctimas de la guerra. Ahí pude bañarme y lavarme la cabeza, además Olack me regaló un par de camisetas de lana, las más recomendadas para esta región en invierno.

El 21 de diciembre desayunamos verduras, quesos, aceitunas y panes. Pude prepararme un jarro grande de café y disfrutarlo con un buen cigarro que armó la compañera. El día se mostraba complaciente conmigo, tenía con quien charlar y me sentía satisfecha, preparada para afrontar el resto de la jornada.

Los ojos tristes de Slava

Estuve trabajando en el depósito hasta las 18. Allí, como siempre, Murat, Ramazon y Murie me dieron indicaciones, tratando de hacerme sentir cómoda y convidándome cigarrillos, té, “nescafé”, a la hora de almorzar me ofrecieron una mayor ración de la que comúnmente cualquier persona podría ingerir.

Al finalizar el día nos fuimos con Slava al Centro Cultural Amara. Ella tiene 24 años, es de Kobane pero estudiaba en la universidad de Alepo, de donde huyó cuando cayó bajo el control del Estado Islámico. Si bien pudo escapar fue testigo de ejecuciones. Eso es algo de lo que nunca habla, como tampoco de su familia.

Jamás la vi sonreír, tiene los ojos más tristes que haya visto en mi vida. Me trataba con cariño y pude intercambiar algunos diálogos gracias al traductor del Google. Un día la observé llorar en silencio y le acerqué el traductor, preguntándole si podía abrazarla, entonces sus ojos encendieron un destello de luz.

En su cara se dibujó una mueca parecida a una sonrisa y nos abrazamos fuertemente. Desde entonces comimos y trabajamos juntas, incluso cuando salimos a las aldeas, algo que no le gusta, me lo decía y discutía, hasta que terminaba subiéndose al camión sin dejar de refunfuñar.

¿Por qué ir a Kobane?

Ella tiene su carácter y lo demuestra, por eso se enojó mucho cuando le comenté que quería cruzar a Kobane. En inglés, kurdo y árabe repitió varias veces que yo estaba completamente loca, que no tenía idea de la guerra y que Daesh, como le dicen aquí a ISIS, me cortaría la cabeza.

En un momento me tomó de los hombros inquiriéndome ¿Por qué quería ir allá? No le bastó mi explicación de que había sido enviada como brigadista sanitaria y que podía ser útil allí, además de que como militante quería asistir a  quienes estaban combatiendo en el frente de batalla contra el fascismo.¡Siguió diciéndome que estaba loca y no me dirigió la palabra durante dos días!

Con ella salí a caminar por Suruc los primeros días de mi estadía y todas las tardes se quedaba un rato en Amara para acompañarme. Amara es un centro cultural municipal donde se hospedan periodistas y fotógrafos extranjeros que llegan para cruzar a la zona de guerra: voluntarios y voluntarias de otras ciudades, pero también viven pibes y pibas de Kobane.

Ellos y ellas se encargan de la limpieza, aunque todos ayudamos. Después de que Slava se fue esperé un rato para cenar y decidí acostarme temprano.

Al fin, el cruce

Antes de ir a la cama me conecté a Internet y cuando me estaba acomodando para dormir, creyendo que esa noche no pasaría, apareció la hermana de Doctor Kurdu, diciéndome que me prepare para cruzar “al lugar cercano”. 

Esta mujer de mediana edad, vestida siempre con atuendo típico de árabes y con apariencia de ama de casa es, en realidad, una profesora que nació, vivió y trabajaba en Kobane, y junto a otro compañero, responsable de coordinar el paso de un lado al otro de la frontera.

El cruce fue lo más parecido a lo que he visto en varias películas. Del Centro Cultural salimos dos, una fotógrafa sueca y yo; tres compañeros nos pasaron a buscar en una camioneta, dos que había visto antes. Serían más o menos las 21 cuando dejamos la ciudad rumbo a la aldea próxima a la frontera.

Apenas llegamos nos indicaron que teníamos que esperar junto a quienes hacen la vigilia por Kobane desde el inicio de los ataques, a escasos 300 metros del límite con Siria y a unos 200 del destacamento del ejército turco. Hacía mucho frío y con la sueca nos arrimamos a las fogatas. Los varones nos cedieron un lugar cerca del fuego donde estuvimos hasta cerca de la medianoche, cuando los mismos compañeros nos fueron a buscar para guiarnos hasta una mezquita.

Allí todo estaba preparado para esperar: colchonetas, frazadas, estufas y té caliente. Nos dijeron que si podíamos dormir; yo lo intenté, pero no pude. Había al menos unas veinte personas, la mayoría varones jóvenes… supuse que serían combatientes. Cada tanto venían a buscarlos y los llevaban en tandas de dos o cuatro.

Cuando habían pasado dos horas nos señalaron a la sueca y a mí. Afuera esperaba una combi chica con doce ocupantes. Partimos en dirección contraria al cruce con Kobane, hicimos media hora con las luces encendidas, hasta que el conductor las apagó y aminoró para transitar por un camino sinuoso y oscuro, llegando a una zona de sembradíos.

Frío, humedad, mucho barro y estrellas

Durante el trayecto miré todas las estrellas que mi campo visual podía alcanzar, porque era una noche sin luna. Hacia mucho frío y la humedad se sentía al respirar y en la piel; había llovido el día anterior y la tierra del campo estaba recién removida para una nueva siembra.

Estuvimos esperando detrás de unos árboles aproximadamente quince minutos o un poco más. No debíamos hablar ni hacer ruidos y teníamos que emprender la caminata unos detrás de otros, en fila. Cuando dieron la orden, me ubiqué detrás de la sueca, adelante iban los cuatro que iniciaron la marcha.

Con los dos primeros pasos sobre el suelo fangoso sentí la humedad del barro cubriendo mis borceguíes y ascendiendo por la botamanga del jean, hasta poco antes de la rodilla. Desde ese instante sólo pude concentrarme en cada paso, haciendo mucho esfuerzo para no trastabillar ni caer por el peso del barro, que me obligaba a levantar los pies y las piernas con una carga adicional de por lo menos 5 kilos.  

Fueron 150 metros muy largos y, por un instante, mis pensamientos retrocedieron a la adolescencia cuando corría carreras de resistencia, intentando rescatar de mi memoria el ritmo de respiración que debía sostener para aliviar el cansancio. Una vez que atravesamos este terreno tuvimos que caminar para llegar al primer alambrado que separaba Suruç con Kobane.

Estuvimos esperando unos minutos, en frente, atravesando un terreno de pastos cortos y suelo empedrado, un alambre con puntas y enrollado que se extendía a lo ancho y hasta donde se podía ver… había que caminar sin correr y pasar rápido.

Llegando a la fosa que construyó Erdogan

Dos cayeron enredados adelante mío, otros dos atrás. La sueca caminaba al lado y nos sosteníamos de la mano, ella quedó enganchada con las puntas de los alambres, pero nunca se soltó de mi mano. Sin pensarlo, con un fuerte tirón la ayudé a romper el pantalón de nylon -tipo jogging- para continuar cruzando.

Después corrimos agachadas hasta llegar a la fosa que ordenó cavar el presidente turco Erdogan para impedir que el pueblo kurdo cruce a combatir al ISIS. Una especie de zanjón, con poco agua, pero construido sobre tierra pedregosa, lo que facilitaba no tanto la bajada sino la subida. Una vez que salimos, quedaba todavía el segundo alambrado, que parecía más nuevo que el anterior y sin huecos para pasar.

Los dos compañeros que traían una tabla desde que bajamos de la combi, la tiraron sobre el alambrado como puente. Uno de ellos cayó hacia un costado al subi, debido al balanceo de la tabla sobre la espiral con puntas, enganchando sus piernas y un brazo.

Inmediatamente otro compañero sacó una tijera grande y cortó sus ropas. Después ayudaron a sostener la tabla desde los dos extremos, aunque igual continuaba inestable y no alcanzaba a formar una brecha para despejar los espirales de puntas que volvían a adoptar su forma original sobre la madera.

Pasaron dos y se enredaron, el tercero pasó bien y cuando llegó mi turno me enredé y caí lastimándome la mano; pero pude zafar desenganchándome el alambre de la pierna fácilmente. La tela del jean y el barro me ayudaron.

¡Llegamos!

¡Ya estábamos en Kobane! Caminamos veinte minutos en sentido contrario al que salimos y por el costado de la alambrada. Nos dimos cuenta que habíamos llegado por los montículos de formas fantasmagóricas que se divisaban sólo cuando estábamos a escasos metros. Eran montañas construidas con los escombros de lo que habían sido casas, edificios, autos, camiones, silos y troncos de árboles.

Después de andar medio a tientas entre los montículos producidos por las explosiones, divisamos una combi más chica que la anterior, donde entramos amontonados y amontonadas. En la medida en que íbamos avanzando -despacio y por un corredor entre los escombros y los pozos- nos fueron dejando en distintos lugares. La sueca y yo, que éramos las únicas mujeres, quedamos en un primer piso de un edificio semidestruido.

La compañera que nos abrió la puerta tardó en despertarse -sería las cinco de la mañana- nos acompañó hasta una habitación alumbrando con su linterna. Antes de entrar nos sacamos lo borceguíes y el pantalón. La camarada de YPJ -Unidades de Defensa de las Mujeres- nos alcanzó un par de jeans y tiró una colchoneta con frazadas para la sueca cerca de otras tres colchonetas donde dormían tres combatientes.

Con algunas señas me indicó que ocupara su cama en el piso, porque tenía que levantarse, le agradecí y me acosté tapándome con las dos frazadas. Estaba helada y sentía el frío desde la cabeza a los pies, pero la cama estaba calentita y no tardé en dormirme.

El ruido de las primeras bombas… 

Me despertó un fuerte bombazo que sonó cerca, mientras las compañeras y la fotógrafa seguían durmiendo. Miré la hora y eran las seis y media; ya a no pude dormir, pero me quedé al abrigo de las frazadas… después vinieron más explosiones, cuatro o cinco.

Entonces la misma compañera que nos abrió nos indicó que nos levantemos y abriguemos; lo mismo que hicieron las otras guerrilleras. No había tiempo para buscar nuestras cosas, la indicación fue salir rápido y lo hicimos. Quedaron en el edificio las mochilas, el pantalón roto de mi compañera de viaje y mis jeans embarrados.

En la calle nos esperaba otro compañero de las YPG  -Unidades de Defensa del Pueblo- junto a un fotógrafo belga que cruzó con nosotras. Nos guió hasta otra casa más en el centro de Kobane, cruzando varias calles con barricadas en cada cuadra, que más adelante se iban espaciando hasta llegar a las que estaban despejadas y sólo atravesadas por algún vehículo.

Llegamos a una zona con casas bajas, la mayoría íntegras o poco destruidas. Entramos en una donde dormían periodistas, entre los cuales estaba mi amigo Reber, un documentalista holandés que cinco días después y ya de regreso en  Suruc, sería levantado por la policía turca, detenido y golpeado duramente, por lo que posteriormente debió ser hospitalizado.

Era el 22 de diciembre. Desayunamos con ellos y fue la última vez que estuve con la sueca. Al rato me vinieron a buscar del hospital, a muy pocas cuadras del lugar en un edificio antiguo de tres pisos íntegro, salvo por los vidrios de las ventanas y puertas, que estaban totalmente rotos.

En el hospital de campaña

Allí solo usaban el subsuelo, con dos habitaciones grandes acondicionadas como salas de atención, cada una con tres camillas, una cocina con mechero de una sola hornalla y tres habitaciones más -dos dormitorios y el estar de los médicos- yo compartí el dormitorio con Zozan y Fatma, dos enfermeras.

Cuando llegué terminaban de suturar una herida grave de una compañera de YPJ. Mientras tanto sus camaradas, que esperaban impacientes con las armas al hombro, entraban y salían y los médicos hablaban entre sí y con ellos y ellas.

El jefe de los doctores es un hombre joven, de no más de 40 años. Desde el día que lo vi por primera vez nunca dejó de cargar su pistola, que sostiene con una correa ceñida a la espalda. Así atiende, come y duerme. Los médicos son ocho, dos enfermeras, dos enfermeros, una instrumentadota que cumple la misma función y dos compañeros que llevan registros, hacen de camilleros, enfermeros o farmacéuticos.

Además esta Linda, una vecina esposa de un trabajador que se sumó a la resistencia, quien ayuda y muchas veces prepara comidas en su casa para convidar en el hospital. Almorcé con los médicos, todos varones que hablan kurdo, árabe y alguno el turco. Me agradecieron en su idioma e hicieron preguntas acerca de qué es lo que se conoce en América sobre Kobane y la lucha del pueblo kurdo.

No habíamos terminado de comer cuando comenzaron a escucharse muy cerca nuevos bombardeos. Mucho más, tendiendo en cuenta que estaba acostumbrada a escucharlos desde una distancia mayor, en Suruc. Después de unos minutos sonaron ráfagas de artillería pesada; me dijeron que eran los Peshmergas, los kurdos de Irak enviado por el líder de esa región, Barzani.

La política de este aliado de los yankis, había quedado expuesta cuando la opinión pública vio como su ejército abandonaba al pueblo Yazidí, permitiendo que el ISIS cometiera un genocidio, mientras que las YPG-YPJ acudían en su defensa. La presión popular terminó obligándolo a mandar tropas para apoyar a Kobane. 

Como a las 18, ya entrada la noche, uno de los médicos de YPG me llevó a una casa donde guardaban reposo algunos heridos. En el camino nos cruzamos con una especie de compañía, cerca de veinte hombres y mujeres, que se dirigían al frente de batalla. ¡Él los saludo y les dijo a los gritos que yo era argentina, que venía de la tierra del Che Guevara!

En esa casa ayudé a curar a varios milicianos de las YPG, la mayoría con lesiones de importancia, pero que evolucionaron bastante bien. Mientras sacaba vendas y eventualmente puntos, desinfectaba y aplicaba antibióticos para volver a vendar, ellos cantaban y hacían chistes.

Al terminar me ofrecieron café turco, que se bebe sólo un sorbo en un pequeño posillo y se pasa en ronda, como el mate. Cené con ellos y después de escuchar nuevas canciones nos despedimos para volver al hospital… los volvería a ver dos días después.


martes, 23 de diciembre de 2014

Los acuerdos contrarrevolucionarios entre Obama y los hermanos Castro

El presidente Barack Obama acaba de anunciar un cambio significativo en la política de Washington hacia Cuba, proponiendo entre otras medidas la normalización diplomática a través del intercambio de embajadores:

"Hoy anuncio el fin de una política hacia Cuba que es obsoleta y ha fracasado durante décadas… Es tiempo de levar las anclas del pasado porque es necesario alcanzar un futuro mejor para nuestros intereses nacionales, para las personas que viven en Estados Unidos y para el pueblo cubano".

A su vez dijo que sacarían a Cuba de la lista de países “promotores del terrorismo”, una rémora de la era Bush que impide determinados avance en las relaciones políticas o económicas y la apertura de una embajada en la isla, ya que hasta hoy solo existe una “Oficina de Intereses”. 

Horas antes del discurso presidencial se había producido el hecho más significativo desde que Raúl Castro y Obama se dieran la mano en el funeral de Mandela: Cuba liberó a Alan Gross, detenido por espionaje desde hace 5 años y la Casa Blanca a 3 cubanos que permanecían encarcelados desde 1998.

Las negociaciones, que habían comenzado en junio de 2013 en Canadá y dieron un salto gracias al respaldo del Papa Francisco, despertaron el júbilo de los presidentes del Mercosur, como Maduro que calificó la decisión como una “rectificación histórica de EE.UU.” y “el gesto más importante de Obama”.

Debido a esto Cuba participará en la Cumbre de las Américas -abril de 2015 en Panamá- donde estarán Raúl Castro y Obama. En estos cónclaves, celebrados cada tres años, solo venían concurriendo los 34 países miembros de la OEA, de donde Cuba fue expulsada en 1962.

Para los defensores del Castrismo esto es un gran triunfo del “socialismo”, mientras que para organizaciones de izquierda críticas -la mayoría trotskistas- lo resuelto significará la profundización de las políticas restauracionistas llevadas adelante por el Partido Comunista de Cuba desde hace años.

Desde CS no dejamos de alegrarnos debido a la liberación de los cubanos injustamente presos en las cárceles del imperialismo yanqui. Sin embargo, opinamos que el acuerdo no tiene nada de progresivo, tanto desde el punto de vista económico como -principalmente- en sus aspectos más políticos.

El capitalismo goza de buena salud en Cuba

De aquí en más se profundizará el dominio de las empresas monopólicas en la isla, que hace rato cayó en las garras del capitalismo, ya que dejó de existir el monopolio estatal del comercio exterior y la planificación económica centralizada.

En ese contexto lo determinante para que Obama haya flexibilizado su política, retrocediendo parcialmente con las agresiones y enfrentando a la burguesía cubana en el exilio, fue el cambio de la naturaleza de clase del Estado Cubano.

Para una parte de los gusanos de Miami los anuncios constituyen un golpe, aunque “Dentro de buena parte de la comunidad emigrada hay una normalización en curso desde hace muchos años: Envían remesas, viajan a la isla, buscan negocios en la isla.” (Deutsche Welle, diario alemán del 19/12)

Lo mismo que para muchos empresarios yanquis, quienes venían presionando a Obama para levantar el bloqueo luego de comprobar que cada vez eran más países los que invertían en Cuba aprovechando las nuevas oportunidades que ofrece el gobierno de Raúl Castro para las inversiones extranjeras.

Estos burgueses se le reclaman a su presidente por no poder competir con otros países europeos y asiáticos a pesar de contar con la ventaja de su cercanía geográfica. ¡Mientras tanto las acciones de las empresas con inversiones en Cuba se han disparado tras los anuncio de Obama y Castro!

En total sintonía con la mayoría de los monopolios yanquis, el presidente de la Cámara de Comercio de ese país -Thomas Donohue- quien recientemente visitó la isla, dijo que “la comunidad empresarial de EE.UU. le daba la bienvenida al anuncio de hoy”.

Tres días antes el New York Times -que debía estar al tanto de todo- explicaba que: “El presidente Obama podría ayudar a expandir el papel de la creciente clase empresarial en Cuba, flexibilizando sanciones mediante pasos que puede tomar unilateralmente la rama ejecutiva.”

El New York Times del 18 de diciembre decía que era necesario continuar el curso iniciado a través del “acuerdo de reforma de las sanciones del año 2000”… que “permitía la venta de productos agrícolas no procesados, triangulando las operaciones comerciales con terceros países, principalmente europeos”.

Según cifras de este mismo diario: “Los Estados Unidos exportaron durante el año 2013 359 millones de dólares en mercaderías hacia Cuba” que durante 2008 habían llegado a un tope de 711 millones”, todo esto de acuerdo a las estadísticas oficiales del gobierno yanqui. 

De acá en más el “Turismo en la Habana podría pasar de un total de un millón de visitas anuales a 4 millones…” y “habrá posibilidades de realizar negocios con las reservas de níquel y la biotecnología cubana relacionada a los medicamentos…” (Washington Post del 18/12/14)

Sin embargo esta perspectiva no implica ningún cambio de fondo, tal como lo expresa el propio New York Times del 17/12: “La apertura ha sido vista por el sector empresarial como una continuidad de lo que venía sucediendo, una realidad que posicionó a los EE.UU. como el cuarto exportador de Cuba detrás de China, España y Brasil”.

Elementos de prueba contundentes *

Existen muchos datos que ratifican el curso capitalista de la economía cubana, por ejemplo la “Ley de Inversiones Extranjeras” de 1995, que creó "empresas mixtas", administradas por el capital extranjero, las cuales comenzaron con el turismo y después se ampliaron productos farmacéuticos y petróleo.

También se eliminó, en los hechos, el monopolio estatal del comercio exterior, ya que las empresas estatales y las mixtas están en condiciones de negociar libremente sus exportaciones e importaciones. En ese marco y también en los hechos, el dólar se transformó en la moneda efectiva de Cuba.

Se privatizó la producción y comercialización de caña de azúcar mediante las "unidades básicas de producción cooperativa" -80% del área cultivada- cuyos miembros no tienen la propiedad jurídica de la tierra pero sí la capacidad de repartirse las ganancias. En 1994, comenzaron a funcionar los "mercados agropecuarios libres" con precios determinados por el mercado.

A partir de estas medidas la economía cubana dejó de funcionar alrededor de la planificación económica estatal y pasó hacerlo -aunque de modo distorsionado y contradictoria con el “relato” oficial- alrededor de las leyes de la ganancia y del mercado.

Numerosas empresas extranjeras, especialmente españolas, italianas y canadienses tienen a la cúpula castrista como socia de sus negocios, que les garantiza una alta tasa de rentabilidad. Los funcionarios, a su vez, se enriquecen junto a ellas a través de su participación en las empresas estatales y mixtas.

La aprobación, este año -por parte Asamblea Nacional de Cuba- de una legislación que libera el ingreso de capitales extranjeros, dándole enormes facilidades impositivas y garantías legales, confirma esta caracterización. Entre las ventajas ofrecidas por la nueva legislación, están las siguientes:

Se exime a las compañías extranjeras del impuesto sobre utilidades durante ocho años. Después comenzarán a pagar una tasa de 15 %, pero serán liberadas de ese pago si reinvierten sus ganancias en la Isla.

La ley garantiza “la plena protección y seguridad al inversionista, el cual no podrá ser expropiado, salvo por motivos de utilidad pública o interés social”. En este último caso, mediante una indemnización.

Es decir, se trata claramente de una legislación que sólo puede encuadrarse en un sistema capitalista. Junto con esto, el gobierno de Raúl Castro está abriendo una enorme “zona franca” en el puerto de Mariel.

Este puerto, financiado por el gobierno brasileño, es modernísimo y puede abrigar navíos de gran calado. Costó 1.000 millones de dólares y es parte de la apuesta cubana de ser parte de la ruta del comercio Asia-EEUU.

Como la otra cara de este plan, continúa desarrollándose un proceso de deterioro de las conquistas de la revolución en la salud, educación, empleo, libreta de suministros, como así también el despido de cientos de miles de empleados estatales, condenados a sobrevivir como cuentapropistas. Los salarios promedios son de 18 dólares…

*Datos obtenidos del estudio realizado por la Liga Internacional de los Trabajadores, Lit/CI)

Un acuerdo más político que económico

Más allá de que los acuerdos garantizará una vuelta de tuerca en el proceso de recolonización, tienen un carácter político que se enmarca en la actual situación mundial, signada por el avance de grandes luchas, algunas de los cuales están desarrollándose en el “patio trasero” del imperialismo.

Luego de las protestas de Ferguson la radicalización de las masas ingresó al territorio yanqui, que se está poniendo a tono con lo que sucede en el resto del mundo, donde se están desarrollando dos focos insurreccionales que amenazan con propagar la revolución dentro de regiones estratégicas para los intereses imperiales.

Estos puntos de referencia son, por un lado la pelea que están llevando adelante los/as mexicanos/as contra el gobierno de Peña Nieto y, por el otro, el combate durísimo de las milicias de hombres y mujeres del Kurdistán que están haciendo retroceder a las bandas fascistas del ISIS, armadas por los yanquis y el régimen turco.

La derrota militar del ejército estadounidense en Irak sumada a la crisis económica mundial inédita que explotó con debacle del Lehman Brothers y a la falta de aliados de peso para traicionar las revoluciones, puso al imperialismo en una situación defensiva, que Obama y los suyos están tratando de resolver.

La caída de la burocracia estalinista producida en los años 90 debilitó al Frente Contrarrevolucionario que, durante años les permitió a los imperialistas frenar y desviar grandes insurrecciones e incluso revoluciones triunfantes.

Mientras arman las bandas fascistas para aplastar a las luchas y los luchadores -como el ISIS, los “narcos” mexicanos y los nazis ucranianos- los estadounidenses recurren al auxilio de burócratas de menor talla que los viejos comunistas, pero capaces todavía de influenciar a ciertos sectores de la vanguardia.

Por todo esto desde hace un tiempo la administración Obama viene cerrando pactos contrarrevolucionarios con dos sectores claves para dos regiones fundamentales del mundo -América Latina y Medio Oriente- como son los burócratas castristas y la burguesía chiíta que conduce el estado islámico de Irán:

“Aún fresca su victoria en la reelección de 2012, el presidente Barack Obama convocó a sus principales asesores y les pidió que “pensaran en grande” sobre una agenda para su segundo mandato, incluyendo allí las posibilidades de apertura de conversaciones con viejos enemigos de Estados Unidos, como Irán y Cuba.”

“Dos años más tarde, después de una diplomacia secreta y minuciosa en pistas separadas, aunque sorprendentemente similares, los esfuerzos con Teherán y La Habana están en pleno apogeo.” (Clarín 21/12/14).

Cuba e Irán, pactos de la misma calaña

Los iraníes, que están negociando con los yanquis un acuerdo nuclear, están actuando de manera parecida a los hermanos Castro, abriéndoles su economía al ingreso de capitales imperialistas.

Tal es así que les han facilitado la construcción de decenas “zonas francas”, a través de las cuales los monopolios internacionales podrán saquear los recursos sin ningún tipo de controles y liberados del pago de gran cantidad de impuestos. 

EE.UU. retribuyó estas concesiones cediéndole al a la burguesía chiíta la conducción, en los hechos, del gobierno de Irak, donde los generales iraníes están prácticamente al frente de las tropas iraquíes que combate contra el Estado Islámico.

Obama, que envió a Irán y a Cuba a sus negociadores de mayor confianza, es consciente de que los focos revolucionarios más peligrosos están desarrollándose en esas regiones, razón por la cual construye estas alianzas contrarrevolucionarias destinadas a combatir las Autodefensas y Asambleas Populares de México y Kurdistán.

Desde nuestro partido defenderemos a Cuba -como a Irak y a otros países coloniales- de cualquier ataque perpetrado por los Estados Unidos u otros imperialismos, pero nunca en nombre de la defensa del carácter “socialista” o “antiimperialista” de estos estados y, mucho menos de sus direcciones contrarrevolucionarias. 

Mientras luchamos por verdaderas revoluciones que expropien a la burguesía y construyan el Socialismo en Cuba, Irán y el resto del mundo -asentadas en los organismos democráticos de la clase trabajadora y el pueblo- combatiremos implacablemente a sus respectivos gobiernos.

Lo más importante para los revolucionarios pasa por apoyar a las masas insurrectas de México y Kurdistán, ya que si triunfan constituirá una victoria de los trabajadores y los pueblos que luchan contra los planes de Ajuste, Saqueo y Represión dictados por el imperialismo.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Carta de nuestra compañera brigadista desde Kurdistán, dirigida a los/as camaradas de Neuquén

Chicos de Kobane, refugiados en Suruc. Para ver más imágenes clickear aquí
Nuestra brigadista Claudia García, escribió este texto -desde Suruc- a los compañeros y compañeras de Convergencia Socialista, que realizaron un plenario en esa regional, debatiendo sobre la situación mundial y el avance de la resistencia kurda en Kobane:

Les cuento un poco la experiencia de estar cerca de la frontera con Kobane. Llegué aquí el viernes 5 de diciembre a eso de las 24 horas. En el camino no hubo mayor dificultad, salimos de Amet, que es el nombre kurdo de la ciudad de Diyarbakir, con alrededor de un millón de habitantes. 

Pasamos dos retenes en más de tres horas de viaje hasta llegar a Suruç, que es una ciudad pequeña, rodeada de grandes extensiones de campos de siembra y aldeas con construcciones de adobe.

Pasamos la noche en la más próxima a la frontera, en la casa de una militante, una campesina, joven y de una gran personalidad, al juzgar por el trato con otros militantes y estudiantes que también pasaron la noche allí.

La acompañaban varias vecinas y habitantes de Kobane que se establecieron en esa aldea. ¿Si me preguntaran qué hacen las y los kurdos? ¡Tendría que decir que luchan, bailan y cantan, siempre… no importa cual sea la situación!

Un kurdo que habla algo de español, porque vive en Los Ángeles, hizo un chiste muy conocido aquí: “un kurdo pelea solo contra el viento en la montaña, dos kurdos discuten de política y pelean entre ambos; mientras tanto, tres kurdos bailan.

En la carta que escribí para el acto del 6 decía que es un pueblo admirable por su combatividad y capacidad para resistir crueles sufrimientos. Pero tendría que agregar, que también lo son por la alegría con la que disfrutan momentos de camaradería y festejos. 

En la frontera, hasta que no empezaron las ráfagas de disparos y las bombas, bailaban y cantaban canciones alusivas a su lucha. Vivaban a sus mártires con lo mismo, siempre de manera colectiva, hombres, mujeres, viejos/as y jóvenes, todos en un solo baile y cantos.

Creo que hoy es el día 84 de resistencia en Kobane y los enfrentamientos parecen haber sido de menor intensidad el día de ayer. Sin embargo, las actividades continuaron como un día de semana y a un ritmo frenético, deduzco que debido a que comienza la semana laboral y muchos/as vuelven a sus localidades.

El sábado llegaron varias delegaciones de universitarios que salieron el domingo temprano. Apenas los vi anoche y hoy, cuando subían a los micros que los llevan de regreso a Estambul y Ankara, se los notaba cansados, pero felices. 

Hoy me contaron que las hermanas y la madre de una de las combatientes caídas el sábado 29, estuvieron ayer en la frontera; también el padre de un compañero de YPG que murió el mismo día.

Por la noche me enteré de las buenas nuevas de Kobane. Las YPG-YPJ, defendieron todas las posiciones y el Estado Islámico no pudo avanzar en ningún frente, por el contrario, retrocedieron en todos.

La semana que pasó, en medio de la ofensiva de ISIS, nueve jóvenes mujeres jazidíes se unieron al PKK para incorporarse a las Unidades de Protección. Para esta etnia debe ser una revolución, como mínimo un golpe de efecto político porque esta gente ha mantenido una cultura cerrada por miles de años.

Me contaban que siendo una población de 300.000 habitantes, en sus aldeas no aceptan a integrantes de otras etnias de la región o extranjeros. También, que a lo largo de su historia han sufrido cerca de ocho genocidios.

Una de ellas me dijo que cuando dudaban hacia donde escapar, la mayoría que se salvó decidió marchar hacia el lugar donde pudieran pedir ayuda al PKK, los únicos en quien confiaban.

La situación de los campos de Suruç no es tan grave como imaginaba. Más de 7000 habitantes de Kobane están acá, distribuidos en varios terrenos y en casas que consiguió la alcaldía, que también está en manos del HDP (organización legal relacionada al PKK). 

Tuve la ocasión de ayudar a distribuir suministros de alimentos, frazadas, calefactores, y otros elementos en los barrios. Y la verdad es que creo que las necesidades básicas están cubiertas.

Hay una fuerte convicción de que finalmente Kobane va a triunfar y todos/as discuten y hablan sobre cuánto tiempo se va emplear, cómo preparase para el invierno. Otros dicen que no habría que esperar e iniciar la contraofensiva, etc…

Hoy estoy en el centro de esta ciudad, bastante parecida a lo que sería el Olimpo en la zona de La Noria en Buenos Aires, sólo que con mezquitas… había una del año 1300. Vi al ejército turco y la policía, que no patrullan con autos sino en pequeños tanques con un conductor y dos que manejan los cañones lanza gas- agua y metrallas.

Comienzan su actividad de patrullaje a la mañana y refuerzan cuando empieza a anochecer, muy temprano a eso de las 16 horas. También los pibes/as, a esa hora preparan sus cajas y banderas para salir a hostigarlos.

Pude ver a muchas mujeres corriendo detrás de sus hijos insultando a los represores. Pareciera ser que no se meten en los barrios, porque dos de estos tanquecitos que disparaban contra los chicos se retiraron cuando estos entraron al barrio. 

Donde estoy hay varios pibes y pibas de Kobane, son adolescentes que, para variar, se la pasan haciendo actividades, bailando y cantando. Algunos están enfermos por los primeros fríos, con gripe y bronquitis… yo me tengo que cuidar.

Ahora estoy por salir a trabajar en otro depósito, en un centro cultural, donde no todos son compañeros del PKK. A la noche estaría yendo a una aldea cercana a la frontera. Por mi parte trato de ver y escuchar todo lo que pueda, no me es fácil por el idioma. 

El HDP es una especie de partido amplio o coalición de kurdos, un fenómeno electoral de masas, que superó las restricciones legales; por ejemplo para conservar la personería debe tener el 10% de los votos. 

Tienen 32 parlamentarios y ganaron unas 17 alcaldías. Sin embargo, el PKK tiene mayor influencia de masas. Se podría decir que la gente vota al HDP porque lo dice su partido, que está declarado ilegal.

Para las kurdos/as, su partido es el que esta al frente de las YPG-YPJ, de los cantones de Rojavá, de la ayuda a los refugiados, etc, En definitiva, la organización que está al frente de la lucha y la revolución.

Esto es lo que pude comprobar en los festejos por el aniversario del PKK -que duraron una semana- en la convocatoria a marchar hacia la frontera cuando arreciaba el ataque de ISIS, como así también en las movilizaciones por el 25 de noviembre y los funerales de las y los combatientes.

En todos lados la participación de mujeres es abrumadora; quizá esta sea la clave para el peso de masas. Ellas -lo vi en las aldeas, como en Çinar y Çizre- tienen un rol dirigente relevante, de igual a igual al de los hombres.

Por ejemplo, hablando con una vecina de un barrio de Çinar, me decía que ella y su familia son del PKK. Que una vez tuvo problemas con el marido y que éste la golpeo; entonces no dudó y fue a ver a mujeres del partido, pidiéndoles que la juventud aleccionara a su marido golpeador. Después se separó, pero jamás la volvió a golpear. 

Sé que el acto de Buenos Aires salió bien, porque estaban muy contentos todos/as; yo también. Creo que el partido, todos/as nosotros/as estamos pegando un salto en la politización, avanzando en la comprensión común del internacionalismo, la esencia del trotskismo.

Seguramente este plenario será un gran paso en ese sentido, ya que tenemos grandes desafíos por delante. El primero y fundamental, avanzar en la unidad de acción y el frente único con las organizaciones que estén dispuestas a apoyar los procesos revolucionarios en curso, como el de Rojavá y todo Kurdistán, que es uno de sus principales focos.

Todas/os esperamos que el extraordinario valor de la resistencia de las YPG-YPJ termine derrotando a los mercenarios armados por el imperialismo y amparados por los gobiernos regionales. ¡Hacer todo lo que podamos para romper el aislamiento será una gran contribución a su triunfo!

El pueblo mexicano hizo escuchar su grito de apoyo a los padres y madres de los normalistas y que después se replicó por el mundo. ¡No están solos! Dónde estemos tenemos que hacer retumbar un solo grito: ¡Kobane no está Sola…Viva la resistencia de Kobane… Viva la Revolución de Rojava! 

Desde Kurdistán del Norte, 8/12/2014, Claudia García

sábado, 6 de diciembre de 2014

Mensaje de nuestra brigadista desde las puertas de Kobane al acto internacionalista del 6 de diciembre

Nuestra camarada mirando hacia Kobane, desde Suruc
Saludos compañeras y compañeros

Les mando un abrazo desde el Norte de Kurdistán con la alegría de saber que nos hermana la solidaridad con los pueblos que luchan por su liberación.

En particular un gran abrazo a las compañeras y compañeros mexicanos presentes en el acto. Sigo casi a diario las noticias, que dan cuenta del enorme proceso de movilización que muestra al mundo entero el verdadero rostro del régimen.

Este mismo régimen responsable del terrorismo de Estado contra los estudiantes, campesinos, trabajadores y pueblos originarios con miles de desaparecidos y asesinados y una profundización nunca vista de la pobreza y la desocupación.

Aquí, les cuento a las compañeras y compañeros kurdos que las mexicanas y los mexicanos están haciéndoles pagar a los verdaderos delincuentes… quienes gobiernan el país junto a las bandas criminales.

Que están haciéndoles pagar a los que se enriquecieron con una parte del botín proveniente del robo descarado de la nación y de las ganancias del narcotráfico… ¡La tajada mayor se la llevan las mismas corporaciones yankys que saquean México y toda América Latina!

Con el pueblo en las calles, las autodefensas y las organizaciones populares tratando de hacerse cargo del gobierno de las alcaldías de Guerrero, el México Insurgente, igual que en 1910, nos está indicando el camino a todos los países americanos. 

Mientras les escribo, las ráfagas de balas y los estallidos de morteros no cesan. Como tampoco el constante sobrevuelo de helicópteros turcos intimidando a los miles de habitantes de Kobane que están en los campos de refugiados de Suruç, el límite con la puerta norte de esta ciudad emblemática.


El ISIS golpea desde Turquía

A partir de la madrugada del 29 de noviembre y en coincidencia con la visita del Papa Francisco a Erdogan, el Estado Islámico inició una ofensiva militar sobre Kobani desde Turquía.

Estos ataques fueron repelidos por las milicias, las YPG e YPJ. En los enfrentamientos murieron más de 50 islamistas y 11 integrantes de las Unidades de Protección, que cayeron como héroes en combate.

De inmediato, desde distintas localidades miles de kurdos y kurdas se movilizaron hacia la frontera para hacer un cordón humano e impedir que el ejército turco facilitara el desplazamiento de las fuerzas mercenarias dentro de su territorio.

En otras ciudades la población cortó las calles y repudió al gobierno y sus fuerzas armadas, las más grandes de la OTAN.

En sintonía con esta política, el 2 de diciembre la policía turca allanó una casa particular de Suruç, donde funcionaba un hospital de campaña para heridos de Kobane, quienes fueron detenidos y permanecen en dependencias de esa fuerza.

¡Mientras tanto, los hospitales oficiales continúan asistiendo a los mercenarios del ISIS!

También, durante el día primero de diciembre otro cantón de Rojava, el de Afrín, fue bombardeado por la aviación del ejército Sirio de Bashar Al Assad.

Queda claro, que más allá de los intereses y contradicciones de las burguesías de la región, incluidas las de Irak e Irán, todas se alinean detrás de la política de Estados Unidos y la Otan.

Todas se proponen derrotar a las masas del Cercano y Medio Oriente, aplastando el mayor peligro para el imperialismo y los intereses patronales, que es la revolución social de Rojava y de las mujeres kurdas.

Kobane, un símbolo

Tras 80 días de asedio Kobane ya es un emblema. Una ciudad, un pueblo que en nombre de la humanidad está librando una batalla por la libertad, en la cual sus mujeres son la columna vertebral.

Un pueblo admirable debido a la firmeza de sus convicciones, su extraordinaria combatividad, moral y capacidad de resistencia para afrontar los más terribles sufrimientos.

En esta semana, sólo en una localidad cercana dieciséis jóvenes fueron detenidos en los cortes de calle. ¡A todas y a todos ellos les esperan cinco, diez o más años de prisión!

Pero igual, todas las tardes como si fuera una cuestión de rutina, en todos los barrios jóvenes, niñas y niños continúan desafiando a las fuerzas represivas, a sus tanques y a sus helicópteros.

Hoy un joven murió en la frontera en estos choques con los militares. También esta semana se realizó el funeral de una combatiente caída el sábado 29 en Batman, su ciudad de origen.

La policía no pudo impedir el vuelco de esa ciudad, que en su totalidad recibió el ataúd de esta mártir, para trasladarlo a su lugar de entierro. Mucho menos imposibilitar el conmovedor reconocimiento de su valor y el compromiso colectivo de continuar la lucha hasta el triunfo. 

Desgraciadamente las grandes organizaciones de la izquierda mundial permanecen inconmovibles, totalmente ajenas a esta confrontación entre revolución y contrarrevolución.

La resistencia de Kobane lleva 80 días, muchos de sus habitantes han regresado a la ciudad pese a los ataques y al bloqueo que impiden el suministro de agua, alimentos, ayuda sanitaria, ropa de invierno y calzado.

Los mercenarios reclutados por el imperialismo intensificaron sus ataques bajo el amparo de los gobiernos regionales, que pactaron con los yankys el aplastamiento de la revolución.

El bloqueo de los medios de difusión masivos para ocultarle al mundo la resistencia de Kobane, también se acentuó. ¡Los revolucionarios tenemos que seguir rompiendo este cerco mediático y organizar la solidaridad activa!

¡Esa es nuestra gran tarea, porque si los kurdos y las kurdas derrotan al fascismo será un triunfo de la lucha por la libertad, los derechos humanos y el Socialismo!

Desde el Kurdistán en lucha les digo que la situación del mundo es favorable para extender esta solidaridad, cada vez más necesaria y principista.

Es que los pueblos del mundo están peleando duro, como los mexicanos, los de las repúblicas autónomas de Lugansk y Donbass, los de Hong Kong, los de Estados Unidos y un largo etcétera que tiene sus réplicas en muchos países, como en la Argentina.

Las luchadoras y los luchadores de Kobane no están solos… La solidaridad debe ser un grito que retumbe en todo el mundo. ¡Kobane no está sola… tiene que triunfar!

¡Viva la Revolución de Rojava! /  Claudia García, 5 de diciembre 2014

viernes, 28 de noviembre de 2014

Saludo de nuestra brigadista a la charla que se realizará en Escobar por parte del Comité Solidaridad Kurdistán

Compañeras y compañeros, les envió mis saludos en momentos en que están realizando nuevas actividades de apoyo al pueblo del Kurdistán.

Hace dos días tuve la oportunidad de estar en uno de los actos y festejos por el aniversario de la fundación del PKK -Partido de los Trabajadores Kurdos- en la ciudad de Cinar, muy cerca de Rojava, desde donde puedo ver sus colinas y montañas.

Los festejos populares fueron una demostración de la enorme inserción que tiene esta organización que cumplió 36 años y a quien el gobierno turco y el de los Estados Unidos, señalan como terrorista.

Con más de 50 mil combatientes destinados al área de los cantones en defensa de la revolución, la tradición de 5000 años de lucha del pueblo kurdo ha sido recogida como legado histórico por esta militancia, en su mayoría mujeres.

Desde que se fundó este partido, 40 mil kurdas y kurdos han muerto en manos de la represión del Estado turco, decenas de miles pasaron por sus cárceles y en la actualidad permanecen detenidos/as más de 10 mil, la mayoría cumpliendo largas condenas por terrorismo.

Otros millones se han visto obligados al exilio… Sin embargo su lucha permanece inquebrantable. Las últimas noticias de Kobani indican que las Unidades de Autodefensa populares y de mujeres, están consolidando las posiciones recuperadas ante el retroceso de las bandas del ISIS.

Ya se habla de la necesidad de iniciar una ofensiva para expulsar a estos mercenarios fascistas de los territorios de Shengal, donde realizaron una masacre de miles,  secuestraron a más de 2000 mujeres y niñas como esclavas sexuales y provocaron el éxodo de la mayoría de sus 300 mil habitantes de la etnia Jazidies.

Mi labor ha sido, por ahora, colaborar en algunos de los campos de refugiados donde viven estas personas. Quiero comentarles, además, que me ha causado una gran impresión la convocatoria por el 25 de noviembre, realizada por el día de lucha contra la violencia a las mujeres. 

Las crónicas informan que millones de mujeres marcharon este día, todas bajo los estandartes con las caras de las hermanas Mirabal y las mártires del PKK. En la zona donde estoy las mujeres se movilizaron hacia la frontera con Siria para apoyar a sus hermanas de Rojava, a las Kobani.   

Camaradas: ¡Nada más urgente, justo y necesario que apoyar esta revolución! La relación de fuerzas está de nuestro lado, mientras los intentos de contrarrevolución, chocan con la resistencia de las masas, nuevos contingentes irrumpen en el ascenso de las luchas obreras y populares.

En las entrañas del imperialismo las protestas contra la impunidad de sus crímenes racistas, desafían al gendarme del mundo, a sus principales instituciones y al presidente Obama.

México es un polvorín y en todos y cada unos de los focos de la revolución existen las condiciones para superar la crisis de dirección revolucionaria. Tengamos confianza en el porvenir, ya que más temprano que tarde la unidad de los y las revolucionarias/os hará realidad el programa de la IV Internacional. ¡Es la hora de la revolución, es la hora del Trotskismo!

Con saludos revolucionarios, Claudia García, 28 de noviembre 2014, desde el norte de Kurdistán


lunes, 27 de octubre de 2014

Luego de la masacre de Iguala... ¡México arde y ya nada será igual!

La matanza y desaparición de estudiantes en Iguala -estado de Guerrero- encendió la mecha que puede hacer explotar un polvorín: una movilización de masas que recorre México y apunta al gobierno de Peña Nieto y el régimen de partidos que sembró el terror -con métodos fascistas- durante años al servicio del saqueo de las multinacionales yankis.

El 26 de septiembre policías municipales y paramilitares interceptaron a estudiantes de la combativa Escuela Normal de Ayotzinapa, quienes iban a escrachar un acto convocado por el alcalde. Seis estudiantes fueron asesinados a balazos y quemados vivos, 17 resultaron heridos y 43 aún permanecen desaparecidos.

Desde entonces las acciones de protesta se extendieron reclamando la aparición con vida y el juicio y castigo: Manifestaciones multitudinarias de familiares, estudiantes, docentes, organizaciones políticas, sociales, campesinas y de derechos humanos pidiendo la renuncia del gobernador Aguirre Rivero -del PRD- y la detención del alcalde Abarca Velásquez, prófugo junto a su esposa y el jefe de policía.

Las demostraciones de indignación, como la quema del Palacio de Gobierno de Guerrero, los cortes de rutas, huelgas de estudiantes y docentes, tomas de edificios públicos, bancos y sucursales de Mac Donalds están paralizando al gobierno del PRI encabezado por Peña Nieto.

Este agente directo del imperialismo es el responsable del “milagro mejicano”, un pacto para concretar -entre otras cuestiones- la privatización de la petrolera estatal Pemex, el despojo de las tierras de los campesinos e indígenas y la liquidación de la educación pública estatal.

La recolonización imperialista

La primera revolución social del siglo XX -conducida por Emiliano Zapata y Pancho Villa- se produjo en México, conquistando derechos políticos y económicos para los campesinos y trabajadores, como la reforma agraria, la jornada de 8 horas, la libertad de culto, la educación pública laica y gratuita, el salario mínimo y la nacionalización de los recursos naturales.

Más de cien años después la situación de las masas es similar a la que padecían antes de 1910 sus antepasados: un país devastado, hundido en la miseria y el desempleo con la riqueza concentrada en manos de burgueses asociados a las bandas criminales para controlar la industria y el transporte de las drogas.

El proceso de recolonización de México, país convertido desde los 80 en paraíso de la mano de obra barata y las maquilas- pegó un salto a partir del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte -NAFTA- en 1994.

La aniquilación de la industria nativa y las conquistas del movimiento obrero y el campesinado, sumado al avance de los agro negocios que arruinó a los pequeños y medianos productores, contribuyó al crecimiento de un inédito ejército de desocupados.

A estas masas empobrecidas no les quedó otra que tratar de cruzar la frontera del norte para escapar de la miseria. Según cifras de 2012 el 64% de la población hispana de los EE.UU. está conformada por 33,7 millones de mexicanos que pasaron a engrosar la fuerza de trabajo explotada del imperio. Más de 4 millones provienen de Guerrero y viven en California.

Una guerra falsa y el narco estado genocida

La denominada “guerra contra el narcotráfico” -iniciada en 2006 por el presidente conservador Felipe Calderón del PAN- que en realidad fue para aplastar la resistencia y profundizar el saqueo, causó un verdadero genocidio con más de 130 mil muertos y una cifra de entre 100 y 200.000 mil desaparecidos.

El terrorismo de estado aplicado por el régimen de partidos burgueses -PRI, PRD y PAN- contra la clase obrera, estudiantes, pueblos originarios y campesinos impuso el imperio del narco estado al servicio de las empresas y bancos yankis, las mismas compañías que lavan dinero de las ventas de drogas en el mercado estadounidense, el principal consumidor de estupefacientes del mundo.

El verdadero “milagro mejicano” lo están protagonizando las masas que ganaron las calles para derrotar el accionar impune de las bandas del ejército, la policía y los paramilitares; un proceso de carácter democrático que si se profundiza alentará la incorporación a la lucha y radicalización e bastos sectores obreros y campesinos.

La bronca del pueblo creció cuando se conoció la existencia de una nueva fosa común -en los últimos años se descubrieron más de 400-, provocando un enorme repudio nacional e internacional que atemoriza a los imperialistas, preocupándolo por la suerte de sus socios, los administradores de la semicolonia.

No es para menos, ya que las llamas de la lucha de clases que están ardiendo en su patio trasero pueden extenderse a su propio suelo, habitado por millones de mexicanos y conmovido por el estallido social y las movilizaciones de apoyo a los negros de Ferguson, la huelga nacional de los trabajadores/as de comidas rápidas, las luchas de los autopartistas, las manifestaciones a favor del pueblo Palestino y cientos de acciones reivindicativas de los hermanos y hermanas de clase de México que enfrentan al mismo enemigo.


miércoles, 1 de octubre de 2014

La derrota sionista en la Franja de Gaza y la defensa de la ciudad de Kobani, dos acontecimientos fundamentales de la situación mundial

Las mujeres kurdas al frente de la lucha contra el fundamentalismo del Estado Islámico.
Apenas comenzaron los ataques sionistas contra la Franja de Gaza desde nuestro partido afirmábamos -en soledad- que se estaban gestando las condiciones para un gran triunfo palestino, debido al heroísmo de su pueblo y la movilización internacional inédita que llenó las calles de las ciudades más importantes del mundo.

La derrota israelí le dio un impulso a la lucha de los negros de Ferguson, los trabajadores que paralizaron las cadenas de comidas rápidas y la autopartista Lear de EEUU, los portuarios de Oakland que bloquearon otro buque sionista, el pueblo de Yemen que está insurreccionándose, los escoceses, ucranianos  y catalanes que reclaman su independencia, etc.

En este marco, uno de los combates obreros y populares más significativos  está desarrollándose en la frontera que divide a Siria de Turquía, donde los kurdos de la región de Rojava -norte de Siria- están librando una fenomenal batalla contra los mercenarios del Estado Islámico, defendiendo la ciudad de Kobani, uno de los bastiones de la “revolución silenciosa”.

Es que al calor de la rebelión siria contra Bashar Al Assad la región kurda -que está ubicada en el norte de Siria y se extiende hacia Turquía, Irak e Irán- prácticamente se independizó, imponiendo un gobierno cantonal, combativas milicias de jóvenes y mujeres y un parlamento en el que están representados las distintas etnias y partidos políticos.

Este ejemplo de convivencia y participación democrática atenta -objetivamente- contra las dictaduras de la región, comenzando por las de Bashar y su vecino Erdogan, e incita a la rebelión de millones de kurdos de Turquía, donde habita la mayoría de este pueblo sin estado, que viene enfrentando la represión del actual gobierno y los anteriores desde hace años.

Por esa razón ningún misil yanky o inglés ha sido utilizado para proteger a los guerrilleros que defienden Kobani, el ejército de Bashar Al Assad brilla por su ausencia en la región y decenas de tanques turcos se concentraron en la frontera, no para enfrentar al ISIS sino para evitar que los kurdos de su país pasen las vallas para combatir junto a sus hermanos del norte de Siria.

No obstante, a pesar de este poderoso pacto contrarrevolucionario -cuyo objetivo es aplastar a los heroicos combatientes kurdos- estos continúan resistiendo. Mientras tanto en varias ciudades, como Londres, Ankara y Bilbao están organizándose movilizaciones solidarias impulsadas por distintas personalidades y partidos políticos de izquierda.

Desde Convergencia convocamos a la izquierda y al conjunto de las organizaciones democráticas a realizar este tipo de movilizaciones de apoyo a los kurdos, que debe ir de la mano de la lucha por el retiro de los aviones imperialistas, que no están en la región para apoyar a los pueblos oprimidos sino para profundizar su dominio y alianzas con los sectores más reaccionarios.