sábado 4 de febrero de 2012

El gobierno del CNT contra las milicias… ¿De qué lado se ubica la izquierda?

Desde la caída y ajusticiamiento del dictador Gadafi la prensa mundial ha venido ocultando la verdad de los enfrentamientos y de la guerra civil que culminó con la imposición del gobierno del CNT.

Desde el principio los plumíferos de las corporaciones trataron de imponer la idea de que los imperialistas estaban a favor de pelear contra la tiranía y a favor de la democracia.

¡Mentira, ya que en los últimos años todos, absolutamente todos ellos, venían apoyando a Gadafi; y sólo cuando la situación se volvió insostenible, se pusieron en su contra, de manera de no perder los negocios!

¡Mentira, porque el gobierno del CNT, sostenido por los EE.UU., Inglaterra, Francia e Italia, desde que asumió no ha hecho otra cosa que tratar de destruir el producto más democrático de la revolución libia, el armamento de la mayoría de su pueblo, que se organizó a través de las milicias!

Para eso los cipayos del CNT dieron un ultimátum, proponiendo el 20 de diciembre como el último día de plazo para desarmar a las milicias, amenazándolas con graves castigos si no cumplían sus órdenes.

Sin embargo los trabajadores y el pueblo no las acataron y se mantuvieron armados. Esto significa, como lo advierten los analistas más importantes de la burguesía imperialista, que en Libia se mantiene una “dualidad” de poderes.

Por un lado, el gobierno, que muy débilmente intenta imponer su autoridad. Y por el otro, las formaciones armadas de la clase obrera y el pueblo, que controlan gran parte del territorio y aplican, en los hechos, su justicia y sus leyes.

Es que los trabajadores y el pueblo de Libia, al igual que sus pares del norte del África, no han salido a pelear sólo para conquistar algunos cambios cosméticos, sino para resolver sus problemas más acuciantes, que tienen que ver con la falta de trabajo, vivienda, salud y educación y los salarios bajísimos.

Y en ese sentido han comprendido que la mejor manera de pelear por sus derechos es, sosteniendo y manteniendo el fusil en sus manos, ya que este gobierno no les garantiza más que la continuidad de las políticas de Gadafi, o sea la sumisión a las grandes multinacionales relacionadas al saqueo del petróleo.

Cotidianamente se generan enfrentamientos muy duros entre los milicianos, que controlan puertos, fábricas y aeropuertos con la policía del CNT, que pretende desalojarlos para reemplazarlos por los patrones y sus funcionarios.

Se han producido choques armados, con muertos de ambas partes en distintas ciudades y regiones. A tal punto llegó la situación que el 10 de diciembre del año pasado en uno de los barrios de Trípoli, los trabajadores y las milicias se movilizaron con el propósito de ajusticiar (sin éxito) a Kalifa Heftar, quien ocupaba en ese momento el puesto de Jefe del Estado Mayor del Ejército del CNT.

El 22 de enero de este año el vicepresidente del CNT tuvo que renunciar luego de que más de 4 mil estudiantes y milicianos se manifestaran violentamente frente a la sede del CNT en Bengasi, manifestando que están en contra del gobierno, que ya no sienten como propio.

Esta situación fue advertida por la burguesía de la mayoría de los países imperialistas, que cerró filas detrás del gobierno del CNT, tratando de ayudarlo en la difícil tarea de acabar con las milicias revolucionarias.

Todos reconocen que no habrá manera de reconstruir el estado capitalista sin terminar con el armamento obrero y popular.

Lamentablemente la mayoría de las organizaciones de la izquierda revolucionaria no ha tomado nota del asunto, contribuyendo de esa manera a la campaña imperialista de aislamiento de las milicias, que es el primer paso en función de su destrucción.

Los partidos y organizaciones que todavía acusan a los heroicos guerrilleros libios de actuar como “tropas terrestres de la OTAN”, no se han dado cuenta (o no quieren hacerlo) de que tanto la OTAN como el gobierno del CNT están enfrentados militarmente con las milicias y que en ese conflicto es necesario tomar partido.

O se ubican con los milicianos, peleando desde ese lugar por el programa socialista, o se ponen del lado de los imperialistas. Los términos “medios” no existen en este tipo de situaciones, ya que siempre, absolutamente siempre, terminan favoreciendo a los más poderosos, en este caso al gobierno y sus mentores imperiales.

Desde Convergencia Socialista y la Corriente Revolucionaria Internacional, (que conformamos con el MR de Brasil) seguimos insistiendo en la necesidad de organizar una gran campaña internacional para romper el cerco mediático y el aislamiento que han impuesto sobre las milicias que pelean contra el gobierno y sus planes de ajuste, saqueo y represión.

El triunfo de las milicias significará un gran avance para el conjunto de la revolución que está golpeando a los pueblos del norte del África y Medio Oriente, un gran avance para la revolución internacional.

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viernes 27 de enero de 2012

Viernes de la "dignidad" en Plaza Tahrir, la revolución continúa

Nuevo informe de los corresponsales de la Corriente Revolucionaria Internacional (MR de Brasil y CS de Argentina) en Egipto, lea los informes anteriores en nuestro sitio.


Con optimismo, alegría y lejos de la policía, la Plaza Tahrir vivió su viernes de la “dignidad”. Es que hace exactamente un año empezó la represión, razón por la cual centenares de miles exigieron, gritando sin parar, que se vayan los militares y la cárcel para los asesinos del pueblo.

Hoy volvimos a notar la existencia de divisiones dentro de la Plaza, a tal punto que se produjeron varios enfrentamientos entre los sectores más radicalizados y los miembros de la Hermandad Musulmana, quienes pretendían imponer sus himnos y oraciones sagradas mediante los alto parlantes.

Esta gente trató de utilizar la religiosidad de las personas, que es muy grande, para callar las consignas contra el régimen, lo cual irritó profundamente a las masas que estaban protestando en el lugar. Lo interesante del caso es que miles de manifestantes, la mayoría jóvenes los hicieron callar tirándoles frutas y verduras.

En la plaza coexisten dos posiciones bien distintas: Por un lado los que dicen “si esperamos 30 años para que caiga Mubarak, podríamos aguantar 5 meses para las elecciones…” y por el otro los que opinan “que no se debe aguantar un día más porque el gobierno mantiene el viejo régimen y así no habrá ningún cambio”.

Es que los egipcios viven en un país donde el 1% de la población controla prácticamente el 99% de la riqueza, lo que implica una situación de absoluta miseria, desempleo y falta de viviendas, que son las razones centrales por las cuales se moviliza la mayoría.

Esto va en contra de los que afirman que esta es apenas una revolución democrática. Presenciamos un acontecimiento más profundo, que cuestiona objetivamente al conjunto del sistema capitalista, incapaz de resolver las necesidades elementales de las mayorías.

Otro elemento a destacar es, que en medio de tantas protestas y tumultos la policía directamente no se hizo presente y que existe un ambiente de mucho respeto y solidaridad entre la gente que protesta. Por eso se ven acampara a muchas familias, la mayoría con sus hijos pequeños a cuesta.

Esta situación, junto con la masividad conquistada durante estos últimos días, creó un clima de enorme optimismo, que se expresó a través de los cánticos, que hacían referencia a que la Plaza Tahrir sigue ocupada y a que no se abandonará la pelea por la revolución. Uno de estos estribillos decía algo parecido a lo siguiente: “Toda la noche, toda la noche Egipto crece, la revolución continúa toda la noche…”

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Nuevo informe desde la Plaza Tahrir. Continúan las marchas y las protestas

Los compañeros de la Corriente Revolucionaria Internacional (MR y CS) presentes en la Plaza Tahrir de Egipto nos envían otro informe, posterior al gran acto conmemorativo del año de la revolución:

Hoy, 26 de enero, fue un día para reafirmar el significado del 25 de enero (cuando un millón de personas se congregaron en la Plaza Tahrir). Las carpas, las banderas y los manifestantes permanecieron en el lugar desde el día anterior.

Definitivamente la Plaza Tahrir volvió a ser ocupada y controlada por los trabajadores y el pueblo de El Cairo, que reclama que se vaya la Junta Militar y la ejecución del dictador Mubarak y otros miembros del régimen responsable del baño de los asesinatos y la persecución contra el pueblo.

Como dijimos ayer el régimen militar y los partidos que pretenden impedir la continuidad de la revolución, como la gente de la Hermandad Musulmana, trataron de transformar el aniversario del 25 en una acción aislada, sin continuidad, como si las tareas que se plantearon en la insurrección ya habrían sido resueltas.

Hoy, obviamente, no existe ninguna señal de ese intento de conmemoración. Lo que presenciamos fueron distintas acciones de protesta en varios lugares cercanos a la Plaza. Todas ellas tuvieron al frente a millares de jóvenes y mujeres.

Innumerables grupos marcharon de forma independiente, portando la bandera egipcia, repitiendo estribillos, como método de agitación permanente que retumbaba por todos los lugares.

En cualquier parte del centro del Cairo se escuchaban los gritos de las masas repitiendo sus cánticos uno tras otro sin prácticamente interrumpirlos. Son los gritos de la revolución, entonados por los jóvenes y las mujeres, su vanguardia.

En ese contexto participamos de una gran movilización con miles de personas hacia la televisión estatal egipcia. Las consignas y los estribillos denunciaban las mentiras de los medios, que hicieron aparecer a la jornada del 25 como un día de celebración, mostrándole al pueblo que la revolución habría terminado.

Sin embargo los manifestantes gritaban fuertemente que no había motivos para celebrar. ¡La revolución continúa… hay que derribar al régimen! Asumiendo que lo que existe en el país es todavía una dictadura militar.

¡Nosotros somos la línea roja de Egipto, somos el poder de la Plaza Tahrir… fuera Tantawi… fuera los militares… libertades para todos y cárcel a Mubarak y para los militares asesinos! Eran las consignas que más se escuchaban durante la marcha.

Hoy, día 25, después de mucho tiempo volvió a convertirse en un día tradicional de protesta. Es, según nos cuentan, el día especial para marchar hacia la Plaza Tahrir. Por eso las expectativas son muy grandes.

Es el primer viernes posterior al acto multitudinario del 25 y se esperan millones en la Plaza. Muchos dicen que comenzará la segunda revolución. ¡Esperamos que así sea!

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jueves 26 de enero de 2012

Una delegación de la Corriente Revolucionaria Internacional en Plaza Tahrir durante aniversario Revolución
(Clickear aquí para ver fotos)

Cientos de miles, quizá un millón de personas, ocuparon la Plaza Tahrir en El Cario este 25 de enero de 2012. Hace exactamente un años comenzaba una de las mayores revoluciones de masas que la historia ha presenciado, una movilización que determinó la caída del dictador Hosni Mubarak, a pesar de lo cual continúa el régimen que este encabezaba, bajo una forma diferente.
El conflicto entre la revolución y la contrarrevolución no apareció hoy de manera violenta, como los días anteriores, lo que no significa su ausencia.

La policía y el ejército aparecieron en los costados de la Plaza como figuras decorativas, a pesar de los rumores de represión que corrían desde el día anterior a la conmemoración. Sin embargo la cantidad enorme de manifestantes puso a las fuerzas represivas a la defensiva.

A pesar de nuestra falta de entendimiento del idioma árabe y la no comprensión de las expresiones y opiniones que se manifestaron dentro de la plaza, nos hemos dado cuenta que coexistieron dos tipos de manifestaciones durante el mismo día. Había unos que festejaban y otros que protestaban… Si bien todos partían de recordar y homenajear a las decenas de millares de presos políticos y los muertos en los distintos enfrentamientos.

Los periodistas del New York Times y de la Rede Globo de Brasil dijeron que los egipcios conmemoraron el triunfo de la democracia y la construcción del actual parlamento. Mientras tanto algunos sectores de la izquierda, presentes en la Plaza Tahrir, hicieron algo parecido, emparentándose así con las expresiones de la Hermandad Musulmana y otros grupos, cuyos objetivos pasan por acomodarse dentro del actual régimen de las Fuerzas Armadas, sin cuestionarlo ni tratar de tumbarlo.

Por otro lado, otros grupos, que se manifestaron desde sus palcos y vehículos, organizando mucha gente a su alrededor, declararon que no había que festejar sino seguir luchando, impulsando la pelea contra la junta militar, presionando al resto de las corrientes allí presentes para hacer lo mismo.

De esa manera en la Plaza Tahrir, a un año del comienzo de la revolución, se expresó majestuosamente la contradicción entre lo nuevo y lo viejo, la necesidad de cambios y el conservadurismo. Esa contradicción, que es el motor de la historia, está presente en todas las revoluciones. Nosotros, como revolucionarios, debemos apoyar con todo a los sectores más avanzados, militar para que sucedan esos cambios, para que las masas se mantengan en lucha y alcancen sus objetivos estratégicos.

Para que eso suceda es necesario pelear contra las corrientes oportunistas y conservadoras que, de una u otra manera, están defendiendo al actual régimen de las Fuerzas Armadas, preservando así lo esencial del sistema capitalista de explotación. Lo que suceda en Egipto, seguramente influirá las luchas del resto del mundo árabe y de los demás continuentes.

La revolución, a pesar de sus contradicciones, continúa desarrollándose. Desde la Corriente Revolucionaria Internacional, tratamos de intervenir sobre la misma, con el objetivo de apoyar, alentar y ayudar a organizar a los sectores más dinámicos, encabezados por la clase obrera, en este caso del Egipto y el Norte del África. Ese es el objetivo de nuestro viaje.

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LA REVOLUCIÓN LIBIA AL DÍA. Corresponsalías desde Libia
(fuente: Fracción Leninista Trotskista Internacional)

Los sucesos más sobresalientes de la revolución libia de los últimos dos meses, contados por los combatientes desde el campo de batalla

Ya han pasado casi tres meses desde que el perro Khadafy fuera ajusticiado. Pero al día de hoy las principales demandas que motorizaron la insurrección que protagonizamos los obreros y el pueblo pobre de Libia siguen estando absolutamente insatisfechas. El hambre voraz se profundiza cada día más, tanto como el odio al saqueo de las riquezas naturales de la nación.

No hay trabajo y los pocos que están trabajando cobran salarios de miseria, mientras esos políticos y generales khadafistas del CNT decretan tarifazos que hacen cada vez más insoportable la existencia de los que dejamos la vida en el campo de batalla para conquistar pan.
Cada vez queda más a las claras que ese CNT vino a usurparnos la revolución. El descrédito y odio contra esa basura aumenta día a día entre las masas libias.

Reporte 1: Empiezan las primeras manifestaciones contra el gobierno del CNT ante el descontento general de todo el pueblo

A principios del mes de diciembre comenzaron algunas movilizaciones de las milicias en la zona oeste del país contra el CNT, la carestía de la vida (hubo aumentos de hasta el 35 % en los alimentos) y la desocupación. Ante esto, el CNT organizó una contra-marcha, pero a ella sólo asistieron una cantidad ínfima de manifestantes que fueron pagados por una de las hijas del dictador, Aisha.

Mientras sucedía esto, entre 2.500 y 3.000 milicianos de Zentan, del oeste del país, marcharon a fortalecer la toma del aeropuerto de Trípoli, para evitar que el CNT retome el control. Estos milicianos en diciembre impidieron que un empresario que se subía a un avión en dicho aeropuerto se fugue con un maletín lleno de plata. Al grito de “¡El dinero es del pueblo!”, se impidió que el empresario se fugue del país.

El odio contra los funcionarios del CNT aumenta por haber sido colaboracionistas con Khadafy. Un ejemplo de ello es que el 10 de diciembre en uno de los barrios de Trípoli, los trabajadores y las milicias provenientes de Zentan intentaron ajusticiar al jefe del Estado Mayor del Ejército del CNT, Kalifa Heftar, pero lamentablemente no lo consiguieron.

Reporte 2: La lucha contra los funcionarios khadafistas del CNT

Del lado oeste, las movilizaciones masivas crecen día a día. A finales de diciembre, en Bengasi hubo un intento de las milicias de ajusticiar al vicepresidente del CNT, Abd al-Hafidhz Ghoya, quien se encontraba en el hotel “Tibesty”, el hotel más lujoso de la ciudad (los miembros del CNT no padecen de hambre y de miseria como nosotros).

Las milicias arremetieron a los disparos limpios contra el hotel donde se encontraba ese delincuente, seguido por toda la población de Bengasi, desde los más jóvenes, hasta los entrados en edad y también las mujeres, todos al grito de “¡Mentiroso! ¡Corrupto! ¡¿Dónde está el dinero de la juventud y el pueblo?!” Lamentablemente, Ghoya se salvó de casualidad del odio de las masas de Bengasi.

También se realizó una movilización de las milicias exigiendo la renuncia del Ministro de Economía del CNT, Taher Sharkas, al descubrirse que Khadafy lo había nombrado como Ministro el pasado 18 de agosto. Al otro día, Sharkas tuvo que renunciar.

Reporte 3: La huelga portuaria de Trípoli

Las magníficas acciones que se desarrollaron en Bengasi ya se masificaron a toda Libia. En primer lugar a Trípoli, donde los 1800 obreros del puerto comercial más grande del país han salido al paro en demanda de mejores condiciones laborales y también reclamando que se expulse del puerto a todos los que colaboraron con Khadafy. 300 trabajadores armados, los portuarios de las milicias, conforman el piquete de huelga. Desde el 1° de enero los obreros bloquearon la entrada principal del puerto, cortando la ruta de acceso.

Se trata de un puerto que en 1980 quedara destruido debido a una enorme tormenta. Por ejemplo, están los suministros de agua cortadas hasta el día de hoy. Desde ese entonces, ni Khadafy ni sus ahora continuadores del CNT han hecho nada para arreglarlo. Esta cuestión se agravó luego de los bombardeos de esos “buitres del cielo” de la OTAN que destruyeron aún más las instalaciones del puerto.

Han existido duros enfrentamientos militares armados. Muchos conocidos khadafistas del puerto han sido ajusticiados y esto lo ha aprovechado el CNT para asesinar también a algunos milicianos.

Reporte 4: La vida cotidiana en la Libia post-Khadafy


Después de la guerra la ya miserable infraestructura del país quedó semi-destruida o destruida totalmente. No hay servicios. El agua se corta todo el tiempo y sólo de a ratos hay electricidad.
En muchos barrios no hay cloacas (porque nunca las hubo) y en otros, éstas están totalmente colapsadas como sucede en la mayoría de los barrios obreros de Trípoli.

Lo más acuciante es el estado de los hospitales. En el oeste la mayoría fueron bombardeados por Khadafy. Al día de hoy se encuentran totalmente colapsados por la enorme cantidad de heridos y enfermos que hay. La desesperación es porque hay un total desabastecimiento de medicamentos y hay muy pocos médicos.

Hoy los hospitales están funcionando gracias a los brigadistas voluntarios. Lo mismo sucede en cuanto a la educación, seguridad y limpieza urbana: son las mismas masas que en gran ejemplo de fraternidad toman en sus manos las tareas de forma voluntaria. Hay desde maestros voluntarios hasta guardias urbanas hechas por los milicianos.

Incluso, uno puede leer distintas prensas por internet –siempre y cuando sea posible conectarse, cuestión que es muy difícil y a veces imposible-, donde los voceros del imperialismo alertan que desde la caída de ese asesino de Khadafy, son las milicias revolucionarias las que hacen la ley en el país y las que garantizan gran parte de las tareas de mantenimiento del orden.

Esto es así.
En Trípoli muchas milicias se instalaron en edificios oficiales del antiguo régimen khadafista y también en las residencias y granjas que pertenecían a los seguidores de Khadafy; mientras que se han bloqueado distintos puntos estratégicos de la capital.

Milicias de Misarrata, Bengasi y Sirte ahora controlan la mayoría de los barrios de Trípoli. Todos los días hay escaramuzas y tiroteos con muertos contra los generales del CNT, mientras éstos también intentan comprar a sectores de las mismas milicias.

Mientras, los milicianos montaron un operativo para desactivar las minas que el ejército había esparcido a los alrededor de la ciudad de Brega, cuestión que era un peligro porque mucha gente quedó lisiada cuando se trasladaba cuando dichas minas detonaban. Varias brigadas de voluntarios junto a las milicias limpiaron todas las rutas y caminos.

Reporte 5: Fracasa el ultimátum de desarme del CNT. Nuevos enfrentamientos con las milicias

Con respecto al ultimátum de desarme del 20 de diciembre, éste fue desacatado. Y no sólo por Misarrata, sino que es general en toda Libia. Nadie ha entregado sus armas. Éstas siguen en manos de la población, después de que las conseguimos de los arsenales de Khadafy.

Como el desarme fracasó siguen los intentos del CNT por “cooptar” a las milicias e integrarlas al Ejército (para esta tarea el CNT cuenta con la ayuda de los gobiernos de EE.UU., Francia y demás bandidos). Con ese objetivo los soldados del Ejército realizaron una movilización en Bengasi el 5 de enero exigiendo el pago de los salarios atrasados de los últimos 3 meses y también que las milicias se incorporen a las Fuerzas Armadas.

Lo otro que está haciendo el CNT son promesas de pagarle resarcimientos (que irían entre 2.000 y 4.000 linares; aproximadamente entre 1.500 y 3.000 dólares) a todas las familias damnificadas por la guerra civil. Por ahora esto no son más que promesas pero el CNT lo utiliza como chantaje para que los milicianos devuelvan las armas o si no, no cobrarán el dinero.

Otro hecho importante fue el enfrentamiento que ocurrió a fines de diciembre en Ben Walid entre la policía del CNT y los milicianos de Misarrata. Varios compañeros cayeron asesinados en ese combate. Rápidamente corrió el rumor de los responsables de este hecho había sido bandas khadafistas, pero luego se supo –porque ya no lo pudieron ocultar más- que los que ordenaron el ataque contra nuestros milicianos había sido el CNT, esos fieles continuadores de la política del dictador.

También hubo enfrentamientos con saldos fatales en Trípoli a principios de enero, entre grupos de milicianos de Misarrata y la policía del CNT en un edificio que antes Khadafy lo usaba como sede de sus servicios de inteligencia.

Reporte 6: El hambre y la desocupación se profundizan. El CNT intenta cercar a las masas por hambre

La situación está muy tensa: es que la mayoría de las empresas en Libia están cerradas. Ni hay la menor señal de que algún sector del imperialismo o la burguesía libia se anime a reabrir sus empresas. La terrible desocupación y el hambre han motorizado las luchas de las masas contra el CNT planteando: “¿Dónde están las fuentes de trabajo que prometieron? ¿Dónde está la plata que se robó Khadafy?”

Las fábricas están cerradas pero totalmente equipadas. La burguesía no tuvo tiempo de vaciarlas, porque huyó rápidamente o directamente fue ajusticiada por las milicias como en Misarrata. Están todas las máquinas e implementos para hacer andar y producir las fábricas.
La tensión en Misarrata se agudiza. Las masas resisten en una economía de subsistencia.

El CNT intenta cercarlas por hambre. Es que allí las milicias afirman: “¡Aquí nadie quiere ni le cree nada al CNT! ¡La revolución está viva! ¡Misarrata está orgullosa de que sus milicianos hayan matado al perro de Khadafy y su hijo! ¡Nadie se ha desarmado ni se desarmará!” Y las milicias claman por un gobierno suyo, con la juventud a la cabeza, porque fueron los jóvenes la vanguardia en el combate contra Khadafy y los que más muertos dejaron.

Reporte 7: La toma de la acería de Misarrata

Ante la desesperación por la desocupación y el hambre, se realizó una enorme movilización de miles de obreros la primera semana de enero en Misarrata rodeando la única acería de Libia llamada “Empresa libia de hierro”, demandando que el CNT la ponga a funcionar. Pero el CNT nunca llegó y comenzó la discusión entre los presentes sobre qué hacer.

Había muchos obreros que antes trabajaban allí, y otros que no. Entre todos debatían cómo hacerla producir. En Bengasi también los milicianos se están organizando para ocupar las fábricas y empresas para hacerlas funcionar.

Reporte 8: Ante el fracaso del ultimátum del 20 de diciembre, el CNT profundiza su campaña de calumnias contra las masas armadas y manda a su policía encubierta de milicia a desarmar violentamente a los milicianos de al-Asabia.

El viernes 13 de enero, el CNT envió a su policía encubierta como “milicia de Gharyan” a desarmar a las masas de al-Asabia. En el enfrentamiento con morteros, lanzacohetes y ametralladoras, hubo 2 muertos y 36 heridos.

El ministro de defensa del CNT encabezó la ofensiva de desarme y desde Gharyan lanzó una terrible calumnia contra las masas en armas diciendo que en al-Asabia “hay leales de Khadafy”. ¡Cínicos! ¡Los únicos khadafistas son el CNT, sus ministros y su policía!

Todo esto lo hicieron para encubrir su verdadero objetivo que era recuperar los tanques, morteros, cohetes y ametralladoras que tiene el pueblo de al-Asabia y su milicia. ¡Pero luego de 2 días de enfrentamientos no pudieron conseguirlo!

Reporte 9: El CNT le oculta al pueblo libio el saqueo actual de las petroleras imperialistas

Libia es el país de mayores reservas del continente africano y el octavo mundial, con 46.000 millones de barriles (el 4,5% de las reservas globales). La extracción de petróleo en Libia era, hasta que comenzara la revolución, de entre 1.3 y 1.6 millones de barriles de crudo diarios, con lo que producía el 2% del petróleo mundial. En diciembre del 2011, después de varios meses de inactividad, la cifra alcanzó los 800.000 barriles.

Es 60 % del petróleo los exportaba a Europa, siendo uno de sus principales proveedores. El principal comprador del crudo libio fue Italia, con el 28% del saldo exportable en 2010.
La producción de petróleo y gas de Eni en Libia llegó a 200.000 barriles diarios, lo que equivale a más U$D 2 millones por día.

Todos los yacimientos de crudo y gas de la Eni italiana están sacando el petróleo libio. El yacimiento marítimo Bouri, operado por Eni con una participación de 50 por ciento, ha sido el último en reanudar sus operaciones. La producción de Repsol está al 60%, extrayendo entre 200.000 y 220.000 barriles al día, entre U$D 2 millones y U$D 2.5 millones.

La francesa Total alcanzó los volúmenes del 2010, llegando a 55.000 barriles de crudo, equivalente a más medio millón de dólares diarios. Mientras estos buitres imperialistas continúan con el saqueo del petróleo libio sus agentes del CNT, robándose nuestra revolución, nos dicen que “tengamos paciencia porque no hay recursos económicos”.

Reporte 10: La lucha contra el CNT y el Mariscal Tantawi

El 16 de enero nos vimos sorprendidos por la visita del asesino egipcio, el Mariscal Tantawi, que llegó a Trípoli para negociar con el CNT un pacto por la “seguridad de las fronteras” y los negocios de ingeniería civil para al imperialismo yanqui.

Una movilización masiva organizada por el comité coordinador de las organizaciones de la sociedad civil y activistas por los derechos libios, llegó hasta las puertas del lujoso hotel “Corinthia” (que en nada se parece a los barrios obreros de Trípoli donde escasean el agua y la electricidad) donde estaban Tantawi y el presidente del CNT.

La protesta logró llegar hasta el hall del hotel, al grito de “¡Abajo la dictadura militar! ¡Tantawi y Jalil entreguen a los asesinos khadafistas fugados y refugiados en Egipto y devuelvan el dinero del pueblo libio!”. Por varias horas mantuvieron bloqueada la calle de acceso al hotel, impidiendo que Tantawi, sus funcionarios y los khadafistas del CNT se fueran.

Reporte 11: Una vez más, en Bengasi enfrentando a los funcionarios khadafistas del CNT

El 17 de enero, los estudiantes de la Universidad de Ghary Yunis, intentaron una vez más linchar al vicepresidente del CNT, Abd al-Hafidhz Ghoya, en las calles de Bengasi. Desde hace varias semanas los explotados de esta ciudad, encabezados por las milicias, vienen desarrollando movilizaciones contra los khadafistas del CNT pasados de bando a último momento.

Esta vez los estudiantes fueron los que estuvieron a la vanguardia de ir a buscar al vocero del CNT, uno de los personajes más odiados del gobierno. Pero lamentablemente otra vez la policía del CNT salvó a esa basura, que tuvo que huir escoltado, del justo odio de las masas.

LIBIA - ULTIMO MOMENTO /Bengasi, domingo 22 de enero de 2012 – 20 horas
LOS MILICIANOS Y ESTUDIANTES DE BENGASI DERROCAMOS AL VICEPRESIDENTE DEL CNT


El jueves pasado en Bengasi, protestamos en la Universidad de Ghar Yunés contra el vicepresidente del CNT Abdul Hafiz Ghoga que pretendía organizar una ceremonia de honor a los mártires de la revolución que derrocó al asesino de Khadafy. La basura de Ghoga terminó huyendo por la puerta de atrás de la universidad protegido por su custodia.

El viernes el CNT mandó a detener a 11 compañeros estudiantes, acusándolos de haber encabezado la protesta contra Ghoga. Esto no lo íbamos a permitir. Fue por eso que el pasado sábado realizamos una gran movilización en Bengasi frente a la sede del CNT encabezada por los milicianos heridos en combate, pedimos por la libertad de los 11 compañeros detenidos, por las indemnizaciones prometidas por el CNT a los que han quedado heridos del combate contra Khadafy y porque no tenemos para comer, al grito de “¡No queremos a Ghoga!”, “¡La sangre de los mártires no habrá sido vertida en vano!” y “¡Oportunista!”.

El presidente del CNT, Mustafa Abdul Jalil, que usurpa el poder y tiene de rehenes a nuestros compañeros, salió para hablarnos, pero todos nosotros lo repudiamos al grito de “¡Fuera, fuera!”. Las fuerzas del CNT, con el dinero robado al pueblo, desataron una represión con gases lacrimógenos. Pero nosotros que enfrentamos la masacre del ajusticiado dictador, no vamos a permitir que estos perros nos quieran acallar a la fuerza.

Nos defendimos oscureciendo el cielo a piedras y barras de metal que estrolaban contra las puertas, ventanas y paredes del edificio del CNT. Irrumpimos en las instalaciones e increpamos a Jalil, quien cobardemente escapó por las puertas traseras custodiado por su seguridad.

Hace unas horas, 4.000 estudiantes y milicianos libios nos manifestamos frente a la sede del CNT en Bengasi. Horas después el vicepresidente del CNT Abdul Hafiz Ghoga tuvo que renunciar. Y recién nos enteramos que con nuestra lucha también hemos echado de Bengasi al alcalde Saleh El Gahzal. Miles de compañeros nuestros han dado la vida combatiendo contra Khadafy pero los khadafistas siguen estando en el poder con el CNT, y esto no lo podemos permitir.

Domingo 22/01/2012 20hs Bengasi

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miércoles 25 de enero de 2012

Para recuperar Malvinas hay que hacer lo contrario de lo que hace el gobierno

Estos últimos días se han reiterado las declaraciones de los principales funcionarios del gobierno reclamando la restitución de las Islas Malvinas y contestando las hiper reaccionarias y colonialistas del primer ministro pirata David Cameron.

Esta exigencia tiene el objetivo de convencer a los imperialistas de que se “sienten a negociar”, un reclamo que los ingleses se han encargado de desalentar, amparándose en la “autodeterminación” de los habitantes del archipiélago, los “kelpers”.

Los argumentos piratas, que toda su vida han pisoteado los derechos de los pueblos que colonizaron, son falaces, ya que quienes habitan Malvinas son empleados de las empresas británicas y descendientes directos de los invasores. ¡Por lo tanto intrusos!

Las islas fueron ocupadas el 3 de enero de 1883 por la flota de Su Majestad, que expulsó a los pobladores argentinos, reemplazándolos por colonos. La misma metodología mediante la cual el imperialismo creó otros enclaves -ubicados en lugares estratégicos- como el peñón de Gibraltar en el Mediterráneo o el estado fascista de Israel, construido después de la expulsión del pueblo palestino.

Desde nuestra organización apoyamos cualquier reclamo a favor de la restitución de las islas. Tal es así que nuestro antecesor, el Partido Socialista de los Trabajadores, se ubicó del lado de los soldados argentinos que recuperaron Puerto Argentino durante la guerra de 1982; posición que no significó un apoyo político a la dictadura, que atacó las islas con la intención de perpetuarse en el poder.

Por esa razón, junto con el apoyo a la lucha armada contra los piratas, el PST exigía la legalización de las organizaciones gremiales y políticas, la expropiación de las empresas y tierras inglesas y la aplicación de grandes impuestos a las compañías imperialistas.

Esa era la única manera de ganar la guerra, ya que desde el punto de vista militar nuestro país estaba en inferioridad de condiciones respecto al poderío británico, que contaba con el apoyo logístico de los Estados Unidos.

Desde Convergencia Socialista seguimos levantando las mismas banderas: Estamos convencidos que ¡No habrá ninguna manera de recuperar Malvinas sin afectar lo que más les duele a los ingleses, sus intereses económicos!

Para poner en marcha una ofensiva sobre los imperialistas habría que declarar de utilidad pública a todas sus empresas, incluidas aquellas que se escudan detrás de otras banderas. Se tendría que nacionalizar, sin pago y bajo el control de los trabajadores, a las grandes petroleras como Shell y a la propia YPF, ya que la mayoría de las acciones de REPSOL provienen de inversores ingleses.

Se deberían expropiar las tierras de los terratenientes británicos, quienes mantienen ocupada buena parte de la Patagonia y otras regiones. Para sostener y defender estas medidas habría que convocar a la clase obrera y el pueblo argentino y latinoamericano a movilizarse, en primer lugar a los trabajadores de las compañías inglesas.

Sin embargo Cristina y los suyos no están haciendo algo parecido. Sus discursos demagógicos tienen el objetivo de cambiar el eje de la atención de la opinión pública nacional, para hacer pasar los tarifazos y todas las medidas de ajuste ordenadas por los verdaderos dueños del poder, los monopolios.

Esta política siniestra va de la mano de la profundización de la entrega de los recursos naturales a estos grandes capitalistas (como la implementación de la minería a cielo abierto que el pueblo de Famatina está repudiando) y la implementación de la ley antiterrorista, de manera de aplastar todo tipo de resistencia u opinión disonante.

Por todo esto: ¡Basta de utilizar la sangre derramada de los chicos que cayeron peleando por una causa justa! ¡La única manera de pelear en serio por la restitución de las islas es pegándole duro a los intereses imperialistas y acabando con el plan de Ajuste, Explotación y Saqueo que aplica Cristina!

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domingo 8 de enero de 2012

Declaración de la Corriente Revolucionaria Internacional / Llamado para defender la revolución árabe / Organicemos un comité de apoyo y preparemos un viaje a Libia y Egipto

Hace casi un año vivimos un levantamiento revolucionario sin precedentes en el norte del Africa, protagonizado por los trabajadores, la juventud y amplios sectores populares. Túnez, Egipto, Libia y ahora Siria... El mundo árabe está sacudido por la onda revolucionaira que tumbó varios gobiernos dictatoriales.

Al mismo tiempo no tenemos dudas de que las masas del norte del Africa no luchan por la democracia como una concepción abstracta de la vida, ni tampoco motivadas por cuestiones religiosas. La democracia que pretenden tiene que ver con el derecho de los trabajadores a gobernar sus propios destinos y controlar los rumbos de sus determinados países; algo que las democracias burguesas nunca garantizarán ni poderán ofrecer en ningún lugar del planeta.

La revolución mundial en curso, con epicentro en esta región, está apoyada en la necesidad de grandes transformaciones sociales. Es una revolución, y no puede ser llamada de otra forma, pues cuestiona los pilares en los que se sostiene el poder capitalista y ubica la pelea por el poder de manera práctica, más allá de que exista o no una dirección conciente de esas tareas.

Los pueblos no soportan más sufrir los efectos conviver de la crisis económica, que implican un desempleo y miseria creciente. Por eso luchan con heroicidad, y a pesar de la represión y el asesinato de miles, mantienen y profundizan sus marchas, ocupaciones y huelgas, radicalizando cada vez más su conciencia política. La falta de soluciones concretas dentro del marco del sistema burgués, en el sentido económico, social y democrático, acerca a las masas hacia las consignas revolucionarias.

Los gobiernos provisorios o “transicionales” que se han formado en Libia y Egipto son incapaces de solucionar cualquiera de las reivindicacionies exigidas por los trabajadores y los pueblos en lucha. Son gobiernos formados a partir de las ruinas de las dictaduras derrumbadas por la revolución, fortalecidos inicialmente por las ilusiones populares a partir del reemplazo de Kadafi y Mubarak.

Sin embargo son extremadamente débiles e inestables, ya que se construyeron sobre la vieja estructura semifascista de poder impuesta durante las últimas décadas y no podrán resolver ninguna reivindicación elemental. Por lo tanto el odio obrero y popular se dirigirá irremediablemente hacia ellos.

No habrá salida democrática para el mundo árabe sin el avance de la revolución socialista. No habrá fin del desempleo y la miseria y ningún tipo de democracia real, hasta que los consejos populares, las milicias y el pueblo pobre de la Plaza Tahrir no tomen estas tareas en sus manos. En sínteses, no podrá haber una revolución por la mitad, o sea en etapas. O se avanza hacia el Socialismo o se retrocederá. O los trabajadores obtienen triunfos definitivos o serán derrotados.

Esto último es lo que el imperialismo pretende y prepara, mediante baños de sangre, pero también a través de la “reacción democrática”, ganando a los líderes de la insurgencia, tratando de desviar la revolución hacia una salida institucional por dentro del sistema, limando así los cuestionamientos contra los regímenes y gobiernos burgueses de la región.

La pregunta y desafío del momento pasa por decidir quien gobierno: ¿O los militares y políticos “democráticos” comandados por las burguesías europeas y yanky, o los trabajadores y los pueblos, apoyándose en las organizaciones construidas durante la lucha que derrumbó a las respectivas dictaduras...?

Esta lucha es enorme y difícil, pero muy necesaria. Su resultado puede determinar el rumbo de las luchas sindicales, estudiantiles y populares de todo el mundo. La victoria de los trabajadores egipcios, libios, sirios o palestinos contra los actuales regímenes de hambre y represión, serán victorias de los trabajadores y los pueblos oprimidos de todo el planeta. Pero estos triunfos solo se consolidarán si se basan en la expropiación de las burguesías de los distintos países y la ruptura con las cadenas de la dependencia con el imperialismo.

En ese sentido, continuando las tradiciones revolucionarias del marxismo en general y el trotskismo en particular, desde la Corriente Revolucionaria Internacional (CRI), formada por el Movimiento Revolucionario de Brasil y Convergencia Socialista de Argentina, venimos realizando una campaña y un llamado para concretar la solidaridad práctica con estos procesos. Bregamos para desarrollar todo tipo de iniciativas a favor de las revoluciones del Norte del Africa y Medio Oriente.

Hemos propuesto la organización de una delegación unitaria para acercarse a Egipto y Libia y llevar el apoyo y la solidaridad internacionalista. De concretarse, esto permitiría aprender, analizar la situación real de la región y sus características, pero fundamentalmente entrar en contacto con las personalidades y grupos que defienden la continuidad de la revolución. Estamos convencidos que el internacionalismo en serio debe materializarse este tipo de acciones. Por eso tenemos la osadía de reclamarle a las organizaciones que den ese paso.

Sin pretender hacer la revolución sustituyendo a las masas y el protagonismo de los pueblos en lucha, creemos que es fundamental ubicarnos del lado de la trinchera que corresponde, que es donde se decidirá el futuro de estos países. Los revolucionarios no podemos ser meros espectadores de las disputas entre los distintos sectores burgueses. Tenemos la obligación de intervenir con el propósito de colocar nuestras fuerzas al servicio de la lucha por un gobierno de los trabajadores y por la revolución socialista.

En este momento la revolución egipcia sigue demostrando su magnitud y poderío, con nuevos mártires y grandes jornadas revolucionarias que amenazan con tumbar al gobierno de las fuerzas armadas que sucedió a Mubarak. Por esto insistimos en el llamado a las organizaciones que se reivindican revolucionarias, en especial a la Lit/CI y la Uit/CI, pero también a todos los grupos y partidos que llaman a apoyar a la revolución árabe, para que concretemos de forma práctica la teoría. El actual proceso en esa región nos exige la dedicación y el apoyo práctico.

Consecuentemente desde la CRI estamos organizando una delegación para viajar a Egipto y Libia, de manera de llevar nuestra cuota de solidaridad militante y ayudar a formar la conciencia antiimperialista y socialista de las masas de esa región. Invitamos a los compañeros y compañeras de las organizaciones revolucionarias a sumarse a la iniciativa para golpear como un solo puño a favor de la revolución obrera y socialista. Apoyemos la revolución, realicemos acciones solidarias en todo el mundo y vayamos al Norte del África para fortalecer la lucha de los pueblos.

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martes 20 de diciembre de 2011

Llamamiento en defensa de las masas insurrectas de Libia y sus organizaciones obreras y populares de lucha

¡Abajo el CNT y su ultimátum para desarmar a las milicias a riesgo de ser atacadas por los oficiales kadafistas sostenidos por las bayonetas de la OTAN/ONU!

Hoy en Libia el CNT, los generales kadafistas y el imperialismo atacan a la clase obrera y los explotados para desarmarlos y derrotar la revolución. Es que juntos acaban de dictar un ultimátum para que las masas entreguen sus armas, dándoles un plazo máximo: el 20/12. Todos se han unificado para perseguir, enjuiciar, encarcelar y aniquilar a las masas insurrectas y en particular a las milicias obreras y populares de Misarrata, quienes, constituyéndose como un verdadero tribunal popular, hicieron justicia con el dictador Kadafy.

Los explotados se niegan a desarmarse: en Trípoli mantienen ocupado el aeropuerto, en Bengasi luchan en las calles movilizados por decenas de miles contra el brutal aumento de los precios dictado por el CNT y en Misarrata mantienen intacto el fervor revolucionario de las milicias obreras y populares.

Por todo esto, desde este Comité Internacionalista convocamos a defender a las milicias y al pueblo libio hoy atacados por el CNT proimperialista y calumniados por los bolivarianos y otros sectores como Chávez, Morales, Castro y todos sus sirvientes de la izquierda reformista defensores de Khadafy, del imperialismo, acusando a las heroicas milicias de “tropas terrestres de la OTAN” y “agentes de la CIA” .

¡La clase obrera libia, que desde las fábricas ha puesto en pie a las milicias, salió a defender su legítimo derecho a mantenerse armada, reclamando mejores condiciones de vida! Por eso decimos: ¡Abajo el CNT sostenido con las bayonetas de los oficiales kadafistas asesinos y de la OTAN/ONU! ¡Las armas no se deben entregar ni se deben disolver las milicias! Las masas libias deben pelear por un gobierno provisional revolucionario de la clase obrera y los explotados, asentado en sus organizaciones democráticas y de lucha, las milicias y los comités de soldados.

La lucha del pueblo libio forma parte de una sola revolución, que transcurre en el Norte del África y Medio Oriente. Para que ganen las milicias deben triunfar sus compañeros de lucha de Siria, Túnez, Egipto, Palestina y demás países de la región. En ese sentido, desde este comité convocamos a pelear para romper el cerco contra las masas de Siria, donde el régimen contrarrevolucionario de Al-Assad masacra a 50 explotados por día, mientras la “izquierda” reformista mira para otro lado, cuando más de 50.000 soldados se han pasado con sus armas al bando de la revolución, y no deben quedar aislados.

Pero hoy, a pesar y en contra de esas direcciones reformistas, se ha puesto nuevamente en pie de lucha el poderoso proletariado egipcio, que no acepta el engaño democrático perpetrado por la casta de oficiales de Mubarak, que todavía conservan el poder y siguen masacrando en Plaza Tahrir. ¡Viva el combate del Egipto sublevado, verdaderos aliados de las masas libias insurrectas! Los obreros textiles marcan el camino de cómo pelear, llamando a poner en pie “Consejos Revolucionarios Populares en todas las plazas de Egipto, para coordinarse y alcanzar los objetivos de la revolución”.

Para desgracia de los explotadores también han salido a pelear los trabajadores de las potencias imperialistas, quienes gritan en las calles que “hay que luchar como en Egipto y todo el Norte de África”: los trabajadores griegos, los obreros italianos o los “indignados” de EE.UU., que le han marcado a las masas del mundo que sus máximos enemigos son los banqueros parásitos de Wall Street.

Ahí está la llave para que triunfe la revolución en Libia, Siria, Egipto, toda la región y todas las luchas de la clase obrera de los países oprimidos, principalmente de las masas de China que hoy entran en maniobras de combate y son cruelmente masacradas por el régimen de Hu Jintao, con la complicidad de todas las direcciones reformistas.

Convocamos a todas las organizaciones obreras, estudiantiles y populares combativas a tomar en sus manos la tarea de la defensa del legítimo derecho de las masas a autoorganizarse, armarse e insurreccionarse para hacer justicia con sus verdugos.

¡Rompamos el cerco del imperialismo y sus sirvientes! ¡Fortalezcamos la lucha internacionalista de la clase obrera mundial! ¡Sigamos el camino de los trabajadores y jóvenes que quemaron la embajada sionista en El Cairo en apoyo de las masas palestinas y comenzaron a coordinar su combate con los portuarios de Oakland en EE.UU.! ¡Luchemos forjando la unidad de las masas explotadas del mundo colonial y semicolonial, con la clase obrera de los países imperialistas!

Llamamos a los obreros portuarios de Oakland, a los “indignados” de EE.UU. y a los inmigrantes que sitian Wall Street, a los trabajadores y explotados de Grecia, la juventud chilena, las heroicas masas palestinas y a las indomables masas del norte de África y del Medio Oriente, a los partidos de izquierda o antiimperialistas, a las comisiones internas, cuerpos de delegados, sindicatos, centros de estudiantes, movimientos de desocupados y asambleas territoriales a impulsar juntos esta campaña anti-imperialista y una jornada internacionalista de organización y de lucha en todo el mundo en solidaridad con las milicias de Libia, para que los heroicos combatientes de ese país derroten el plan del gobierno del CNT, los Kadafistas y el imperialismo.

Asambleas del Pueblo; Convergencia Socialista; T.Or.Re.; Comisión de Trabajadores de PATY; M.C.I.BOL. (Movimiento de Costureros Inmigrantes Bolivianos); Carlos Olivera (preso político, dirigente del SITRAIC); Vicente Guindani (Secretario General SINTECT/ RS, Correos Río Grande do Sul, Brasil); (Mateus Crespo (dirigente del Movimiento Revolucionario de Brasil y la oposición bancaria de Porto Alegre); Democracia Obrera y la FLTI (Fracción Leninista Trotskista Internacional); Corriente Revolucionaria Internacionalista (CS y MR de Argentina y Brasil)

Adhiere: JRCL/FMR (Liga Comunista revolucionaria del Japón/Fracción Marxista revolucionaria)

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viernes 2 de diciembre de 2011

Una profunda situación revolucionaria recorre el mundo

El conjunto del planeta está viviendo una situación revolucionaria clásica, dentro de la cual los ritmos de cada uno de los procesos nacionales que la integran resultan cada vez más violentos.

Lenin señaló dos características que definen este tipo de momentos. La primera, cuando las clases dominantes pierden el control y se ven obligadas a buscar alternativas para gobernar. La segunda, cuando los de abajo no pueden ni quieren seguir viviendo como antes y realizan poderosas luchas e insurrecciones contra los planes económicos y políticos de los gobiernos burgueses.

Eso es precisamente lo que pasa en todo el mundo. A cada intento de capear la crisis capitalista mediante políticas de ajuste y represión le suceden violentas huelgas generales, piquetes y movilizaciones que ya han tumbado -sólo en Europa- a 8 gobiernos. Este proceso se torna aún más agudo en países como los del Norte del África o Medio Oriente.

¡Cómo no va a ser así si los que entraron en crisis son los dueños del mundo, los imperialistas yankis y europeos, trasladando sus problemas a sus respectivas colonias! La debacle comenzó en los Estados Unidos, con el fracaso de las políticas de ajuste que organizó Bush y continuó Obama.

El proceso de luchas que frenó estas políticas antiobreras y antipopulares comenzó el primero de mayo de 2000, durante la rebelión de los “indocumentados”, en los hechos la primera huelga general en la historia de ese país. Una respuesta formidable a la miseria y la explotación que sufren los sectores más postergados del proletariado estadounidense.

Tan importante resultó la reacción, que Bush para aplastarla metió al país en una nueva guerra, Afganistán, que le aire para imponer durante algunos años la archi reaccionaria “Acta Patriótica”, una serie de medidas a través de las cuales se cercenaron infinidad de derechos económicos y democráticos de las mayorías.

Esta política sólo logró postergar la crisis, que se agravó y provocó una mayor reacción del movimiento obrero, que explotó ya no entre los latinos, sino dentro del núcleo “duro” -blanco- de la clase obrera yanky. Esto se expresó con fuerza en la lucha de los estatales de Wysconsin y la huelga general del puerto de Oakland.

Meses atrás dijimos que había dos elementos que marcaban la dinámica, el pedido de reestructuración de la deuda por parte del gobierno griego y la definición de la calificadora de riesgo Standard and Poors, que calificó a los EE.UU. como “país no confiable”.

La reestructuración de la deuda en el país helénico anunciaba el camino hacia el default y la profundización de la crisis del resto de la Eurozona, mientras que la calificación de los EE.UU. estaba demostrando el fracaso estruendoso del Acta Patriótica.

Una situación favorable para los trabajadores y los pueblos del mundo

Estamos transitando una situación muy favorable para los pueblos de todo el mundo, porque luego de 75 años de ausencia, reapareció en la escena el proletariado más poderoso del mundo, un actor capaz de condicionar y estrangular los planes imperiales en el lugar que más les duele a los dueños del mundo, en su propia casa.

Las luchas europeas y la revolución que recorre el norte del África no son ajenas a esta situación, como tampoco las milicias libias, que expresan el punto más avanzado de la situación revolucionaria, que por primera vez en la historia abarca prácticamente a todos los continentes.

Vamos hacia recesiones extremas, verdaderas depresiones, quiebras generalizadas, caída del consumo, aumento de la desocupación y la miseria de las masas. ¡Nadie se salvará de esto a pesar de Cristina y sus discursos “nacionales y populares”! Los países emergentes, ya están inmersos en este proceso y comienzan a sufrir los problemas de la depresión mundial.

Es que Europa y el resto de los países comprarán menos productos chinos y de otras economías “emergentes”, impulsando la baja de los precios de las materias primas, golpeando duro a las economías que basan su desarrollo en la venta de estos comodities, como Brasil, Argentina o Venezuela.

El ascenso está provocando un avance en la conciencia de amplios sectores, que van desde Grecia a España, pasando por Francia y el Norte del África hasta los Estados Unidos, donde los “indignados” fueron capaces de organizar acciones de masas a nivel mundial mucho mejor que cualquier internacional socialista, comunista o trotskista.

La situación revolucionaria plantea la aparición de organismos y situaciones de doble poder, como las milicias libias. ¡La clase obrera y el pueblo pobre de ese país no aceptan el desarme, asumiendo que la única manera de defender sus derechos es a través de la lucha y el fusil! Una nota publicada días atrás en el periódico imperialista The Economist indicaba que las “milicias indomables están disputando el poder con el gobierno del CNT…”
La huelga general de Oakland marca el rumbo

La huelga general en el quinto puerto de los Estados Unidos, Oakland, muy cercano a San Francisco, el lugar en donde empezó la lucha de los indocumentados, resultó emblemática. Los hechos que la desencadenaron comenzaron el 15 de octubre en el marco de la movilización mundial de los “indignados”, que abarcó las principales ciudades del país. Ese día la policía reprimió en Oakland, matando a un veterano de guerra de 24 años.

Esto, en lugar de hacer retroceder al movimiento, provocó un avance y extensión del mismo, incorporando a un sinnúmero de sectores. El pico más alto de la pelea fue el 2 de noviembre, cuando los sindicatos de base docentes, de las automotrices y otros sectores, convocaron a una huelga general en esa ciudad con un punto de concentración en la plaza que rebautizaron en homenaje a un joven negro que fue asesinado por la policía tiempo atrás.

La marcha se empezó a organizar en las escuelas, con los maestros imprimiendo panfletos y proclamas para convocar a los estudiantes y a los padres, quienes junto al resto de los trabajadores fueron hacia la plaza conformando un enorme piquete que cerró los bancos y los comercios que no se habían adherido. La concentración, cercana a las 200000 personas, paralizó las actividades del puerto, cuyos trabajadores se sumaron al paro aceptando el planteo del piquete.

La dinámica de Oakland tiende a extenderse por todos los EE.UU., marcando la tendencia del país y del resto del mundo. Los imperialistas están pagando el precio de no haber logrado aplastar a sus trabajadores mediante el Acta Patriótica.

Hay que poner en pie una organización mundial que se proponga unir a todos los revolucionarios que entienden y asumen esta dinámica, para disputar audazmente la dirección de las luchas obreras y populares, con el objetivo de imponer la única salida posible a la crisis capitalista, gobiernos obreros y populares que comiencen a construir el Socialismo.

Desde Convergencia Socialista de Argentina y el Movimiento Revolucionario de Brasil queremos ayudar a desarrollar esta nueva dirección. Para eso hemos puesto en marcha la Corriente Revolucionaria Internacional.

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lunes 21 de noviembre de 2011

¡Viva la lucha de los trabajadores y el pueblo egipcio, abajo el gobierno del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas!

Miles de jóvenes egipcios han ganado las calles repudiando al gobierno del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, CSFA, que impone las mismas políticas de ajuste y represión que antes aplicaba Mubarak. Esto no es casual ya que está compuesto por los militares del régimen que gobernó Egipto durante años al servicio de las multinacionales.

Los manifestantes han vuelto a ocupar la Plaza Tahrir, símbolo de la revolución inconclusa, que solo avanzará cuando caiga este gobierno militar, que durante estos días ya se ha cobrado la vida de más de 20 personas, atacando con las tropas del ejército y la policía o utilizando grupos de pistoleros armados.

La junta militar, que prometió entregar el poder en un plazo muy breve, se atornilló al poder imponiendo un “calendario” que le permitirá retenerlo durante mucho tiempo, mediante un complicado proceso electoral y a través de una serie de cláusulas o “principios” a los cuales deberán someterse los partidos políticos que compitan por el gobierno.

De aplicarse estos las decisiones más trascendentes, como la conformación y manejo del presupuesto -en la práctica la más importante- quedarán en manos de la casta militar… ¡Quieren cambiar algo para que nada cambie!

Coherentemente con esta política desde el gobierno vienen aplicando una durísima represión contra la juventud rebelde, a tal punto que en 9 meses de gestión han sometido a juicio ante tribunales militares a más de 12.000 civiles por motivos políticos. ¡Mientras tanto continúan obligando a las mujeres que protestan a "pruebas de virginidad" realizadas por los mismos soldados que las reprimen!

Sin embargo los trabajadores y el pueblo han dicho basta a los atropellos antidemocráticos y antipopulares del gobierno del ejército de Mubarak, siguiendo el camino de los jóvenes libios, quienes quebraron la espina dorsal del régimen de Kadafi, sus fuerzas armadas, peleando con los métodos más radicalizados.

Hay que rodear de solidaridad a los manifestantes de la Plaza Tahrir, organizando actos y movilizaciones en todo el mundo, solidaridad que debe extenderse a todos los que luchan en el Norte del África y Medio Oriente.

Hay que apoyar a los palestinos que combaten la dictadura sionista del estado de Israel, a los milicianos rebeldes de Libia que se niegan a entregarle las armas al gobierno cipayo del CNT, a los trabajadores y el pueblo de Siria, que enfrentan a la dictadura de
Bashar al-Assad y a todos los que levantan sus voces y sus puños en contra de los gobiernos ajustadores y antidemocráticos de la región.

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sábado 12 de noviembre de 2011

Entrevista al miliciano argentino que combatió en Libia
La OTAN fue a Libia para tratar de robarle la victoria al pueblo y ayudar al CNT


Entrevistamos a Yusseff Mohammad Al-Arjentiny, quien cobró notoriedad por haber combatido junto a los milicianos que derrotaron a la dictadura de Kadafi. Su testimonio da por tierra con la mentira que han hecho circular ciertos sectores de la izquierda, ligados al castro-chavismo, quienes aseguran que las milicias “son las tropas terrestres de la OTAN…” Cuando hablamos sobre esto, Yusseff, mostrando un gran enojo, nos dice que esa gente “ensucia la memoria y la sangre derramada de cientos de compañeros que han peleado heroicamente contra la dictadura sin ningún apoyo ni de la OTAN ni de algún país imperialista…” Sus argumentos son muy convincentes.

ET: ¿Cuándo llegaste a Libia? Y: En marzo de 2011 llegué a Egipto; de allí crucé la frontera, tratando de recopilar información para enviarla a nuestro país, pensando que era una buena manera de ayudar a la causa del pueblo en lucha. A partir de mi labor como reportero tomé contacto con las milicias. Un día, mientras cubría un enfrentamiento seguí avanzando más que el resto de los periodistas, lo que me obligó a pasar la noche con los milicianos que venían de tomar la ciudad de Ajdbyia. Viéndome dispuesto, me ofrecieron un papel más activo, proponiéndome que tome una de las armas que habían recuperado del ejército. Ahí nomás, sin dudar, acepté la invitación y pasé a formar parte de la resistencia armada.

ET: ¿Te entrenaron militarmente? Y: Mirá, aprendí igual que el resto, peleando, o sea sobre la marcha. Siempre había alguno que sabía un poco más o que tenía más audacia; se ponía a la cabeza y daba el ejemplo. Los “líderes” no eran, por lo general, militares sino gente del pueblo, metalúrgicos, camioneros, petroleros. El que tuve en el último grupo donde luché, era un taxista. Gente muy aguerrida, que empezó peleando con palos y cuchillos y que se fue armando en la medida en que desarmaban a los militares kadafistas.

ET: Me contaste una anécdota sobre esto Y: Sí. Un día, en Misrrata, un combatiente, de aproximadamente 50 años me llamó para decirme que quería mostrarme una ametralladora. Yo pensé que a esa altura de la guerra no había mucho que me pudiera impactar, porque ya conocía la mayoría de las armas que se usaban. Igualmente fui, a ver que tenía este hombre. Cuando llegamos a su casa me mostró la “ametralladora”: ¡Era una barreta! Me contó, emocionado, que con esa herramienta abrían las compuertas de los tanques de guerra y que, después, otro combatiente rociaba su interior con nafta, quemando a todos sus ocupantes… ¡Por eso, cuando nos calumnian diciendo que las milicias eran tropas armadas por la OTAN, siento mucha indignación! Las armas de los milicianos fueron robadas a los soldados libios y la gran mayoría eran viejas, de origen soviético; ni una sola perteneciente a algún país imperialista…

ET: ¿Cúal fue para vos la razón que hizo estallar la revolución? Y: La falta de dinero, el hambre, la falta de libertad, la represión. Había musulmanes que me decían que nunca se pudieron casar porque no tenían fondos para concretar el matrimonio debido a la situación de miseria que vivían. Hay mucha bronca, porque, como todos dicen allá, Libia es un país que nada en petróleo, tanto que “hacés un pozo con una palita y brota ahí nomás desde el suelo…” Todo esto, sumado al contagio de las luchas que explotaron en Túnez y Egipto, crearon un terreno favorable para la insurrección. La diferencia es que en Libia, a diferencia de esos país, se destruyó al ejército y el pueblo todavía continúa con las armas en su poder, algo que horroriza a los imperialistas y a los representantes del gobierno del CNT, que están tratando, todavía infructuosamente, de desarmar a las milicias. Pero no les va a resultar sencillo. La mayoría del pueblo asume que las armas costaron mucho, mucha sangre.

ET: ¿El pueblo libio miraba con simpatía a los ataques de la OTAN? Y: Para nada, porque los únicos ataques que se sentían eran los que hacían contra las milicias, “marcándoles el terreno”, para impedir que avanzaran más allá de lo que ellos permitían. La OTAN no quería que el pueblo armado apareciera como el gran gestor de la derrota de la dictadura. Por eso, cuando en Bengazi las milicias y el pueblo estaban derrotando a las tropas de Kadafi, que habían montado una gran ofensiva sobre esa ciudad, recién después de dos días de combate, aparecieron los aviones para robarle la victoria al pueblo. Sin embargo eso no sucedió en Misrrata, donde la OTAN no pudo jugar ningún papel. Allí todos tienen absoluta conciencia de que ganaron gracias a sus propias fuerzas y que nadie los vino a apoyar desde afuera. Tan nefasto fue el papel de la OTAN, que existen miles de muertos debido al “fuego amigo…” Por ejemplo, en un momento importante de la lucha, cuando las milicias habían expropiado 50 tanques de última generación para atacar Trípoli, los aviones imperialistas los destruyeron a todos, matando a cientos de personas. ¡Y ojo, que todos los tanques tenían pintada la bandera que usaban las milicias en el techo, por lo tanto no fue un error, sino una política deliberada de los comandantes de la OTAN! Ese crimen imperialista postergó la caída del régimen por lo menos por cuatro meses.

ET: ¿Lo mismo pasó con la ofensiva sobre Sirte para acabar con Kadafi? Y: Así es, los imperialistas no querían que las milicias ejecutaran al dictador. Estaban negociando su retirada. Y de última, querían ser ellos los que aparecieran derrotando a Kadafi. Si embargo allí, como en muchas batallas, los milicianos superaron el cerco imperialista y avanzaron sobre los objetivos. Además te quiero decir otra cosa: había mucha claridad en todo el pueblo en relación a lo que había que hacer con Kadafi. Todos decían ¡Jamás entregar a Kadafi! Por eso, los que lo ajusticiaron son considerados héroes por la mayoría de la población. No es casualidad que el gobierno y el imperialismo hayan cuestionado la ejecución, atacando a los milicianos que la cumplieron. ¡Por eso la gran tarea de ahora es defenderlos, impedir que los juzguen y castiguen, defender al pueblo en armas!

ET: ¿Cómo funcionaban las milicias y los sectores que controlaban? Y: Todo lo que se expropiaba se repartía en partes iguales entre todos; el alimento, el petróleo, el pan, el agua, controlado por comisiones de trabajadores y gente pobre. Los que peleábamos comíamos una especie de “tuco” donde mojábamos el pan y sobre el cual flotaban unos porotos. Cuando ganábamos una posición que había pertenecido al enemigo o entrábamos en los barrios de los militares (la mayoría vivía muy bien) repartíamos la mejor comida que encontrábamos.
Las milicias, además de organizar la vida y repartir las mercaderías, garantizaban la aplicación de justicia. A los sectores más ligados al poder, a los más corruptos y sanguinarios, directamente se los pasaba por las armas. A los más rescatables, se los trataba de sumar a las fuerzas de la resistencia. Misrrata es una ciudad muy combativa porque a diferencia de otras localidades, allí se ejecutó a prácticamente todos los sectores relacionados a la dictadura. La justicia popular fue ejemplificadora y saludable.

ET: ¿Cúal era la imagen de Kadafi entre la población? Y: Los más viejos recordaban con cierta simpatía los primeros años de su gobierno, en los cuales se hicieron algunas concesiones y se hacían discursos más populistas. Los jóvenes, que son los que siempre sufrieron el hambre y la represión, directamente lo odiaban, recriminándole que no hacía lo que prometía.
Por lo que me cuentan cayó muy mal el alineamiento con Bush para apoyar a los imperialistas en Irak y Afganistán. También era mal visto la política del gobierno de condescendencia con los sionistas. En Libia hay una gran conciencia antisionista, no antijudía, porque la gente diferencia con claridad la religión judía de la política que lleva adelante el estado de Israel. El pueblo libio es muy solidario con los oprimidos de otras regiones. Hay un dicho muy común que dice“no abras mucho la canilla, porque hay hermanos en África que no tienen agua…” Allá reivindican mucho a los palestinos por su lucha, como también a los trabajadores y el pueblo de Egipto y Túnez, que vienen de derrotar a sus dictaduras.

ET: ¿Qué perspectiva ve la gente en Libia? Y: Por lo que yo entiendo no se habla ni de elecciones ni de cosas parecidas. Tampoco se tiene mucha claridad en relación a las políticas que habría que aplicar. Lo que sí la absoluta mayoría de los trabajadores y el pueblo no quiere dejar las armas, porque entiende que es la mejor manera de defender sus derechos. La única garantía de que no los pasen por encima. Esto es muy importante y hay que defenderlo, en todo el mundo, impidiendo que desde el gobierno y el imperialismo desmovilicen a las milicias. Hay una campaña internacional de aislamiento del pueblo armado, montada por sectores políticos que se denominan de izquierda, pero que en los hechos trabajan en equipo con el gobierno del CNT y la OTAN: el aislamiento les permitirá a estos últimos pasar a la ofensiva militar sobre los milicianos.
El mantenimiento de las armas en poder del pueblo es la única garantía de que avance la revolución. ¡Hay que unir a todos los que estamos dispuestos a defender este derecho elemental! Para eso hay que empezar por defender a los milicianos que ajusticiaron al dictador, perseguidos por el gobierno, que cumple las órdenes de la OTAN. En ese sentido, ya hubo movilizaciones en Bengazi.

ET: ¿Querés decir algo más? Y: Sí, que es muy importante la iniciativa que han tomado D.O., LOI-CI, Torre, C.S. y A.P, junto a otros grupos de la Argentina y otros países para defender a las milicias. Este Comité Internacionalista debe crecer y extenderse, logrando la movilización y el apoyo concreto en todo el mundo. Por eso les quiero decir que estaré presente el 18 en la charla que están preparando en la facultad de Filosofía y Letras, para contar estas verdades, una manera práctica de ayudar a los milicianos de Misrrrata y del resto de Libia. El gobierno pro imperialista y usurpador de la revolución del CNT usará, de acá en más, todas las herramientas para intentar derrotar al pueblo en armas. Utilizarán el engaño y las mentiras, aprovechando la situación de aislamiento internacional de las milicias y, cuando, estén en condiciones, no vacilarán en recurrir a la fuerza. ¡Tenemos que impedirlo!

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sábado 5 de noviembre de 2011

Llamamiento por una campaña internacional en defensa de las masas insurrectas de Libia y sus organizaciones obreras y populares de lucha.

Convocamos a todas las organizaciones obreras, estudiantiles y populares combativas a tomar en sus manos la tarea de la defensa de las masas insurrectas de Libia y sus organizaciones obreras y populares de lucha, en momentos en que todos los enemigos del pueblo explotado de Libia se unen de la mano de los asesinos de la OTAN, la ONU y los lacayos del CNT, con todos los generales y oficiales kadafistas, hoy bajo su mando, unificados para perseguir, enjuiciar, encarcelar y aniquilar a las masas insurrectas y en particular a sus genuinos héroes las milicias obreras y populares de Misrrata, quienes se constituyeron en tribunal e hicieron justicia con el asesino Kadafi. Defendamos el legítimo derecho de las masas explotadas a auto organizarse, insurreccionarse y hacer justicia con sus verdugos gobernantes.

Hay que romper el cerco que el imperialismo y sus sirvientes las burguesías nativas han montado para aislar a las masas insurrectas de Libia y su justa causa: el pan, el trabajo y la independencia nacional. Hoy nuevas fuerzas de los explotados están entrando al combate. Ellos son nuestros mejores aliados.

Llamamos a los obreros portuarios de Oakland, los “indignados” de EE.UU. que sitian Wall Street, a los trabajadores y explotados de Grecia, la juventud chilena, las heroicas masas palestinas y a las indomables masas del norte de África y del Medio Oriente, tomar esta campaña en sus manos.

Llamamos a las comisiones internas, cuerpos de delegados, sindicatos, centros de estudiantes, movimientos de desocupados y asambleas territoriales combativas a que se pongan de pie para impulsar juntos esta campaña anti-imperialista, que es hermana del combate por la libertad de los presos políticos y el desprocesamiento de los luchadores.

CONVOCAMOS A ACTO EN FILO (PUAN 480), VIERNES 18 DE NOVIEMBRE, 18.30 HS.

Asambleas del Pueblo – Democracia Obrera – Convergencia Socialista – T.Or.Re. – Comisión Interna trabajadores de PATY – M.C.I.BOL. (Movimiento Costureros de Inmigrantes Bolivianos)

3/11/2011

Carta a todos los compañeros militantes que impulsan la campaña internacionalista en solidaridad con las masas insurrectas de Libia y su vanguardia, las milicias de Misarrata

Reciban ustedes mis más afectuosos saludos y el de muchos camaradas libios a los cuales les he informado del lanzamiento de esta ejemplar campaña en su defensa y apoyo.

Es un honor para mí saber que ustedes han tomado en sus manos esta enorme tarea profundamente antiimperialista. En momentos en que todos los enemigos del pueblo explotado libio se unen, ustedes se están transformando en una de las manos que ayuda a mantener el fusil en manos de las masas de ese país norafricano, aunque sea a la distancia.

Los perros imperialistas de la ONU, la OTAN, el CNT y todos los generales y oficiales khadafistas hoy bajo su mando, se unifican para perseguir, ensuciar, escupir, denigrar y aniquilar a las masas insurrectas y, en particular, a sus genuinos héroes, las milicias de Misarrata.

Es que en Misarrata se ha concentrado hoy todas las fuerzas de los enemigos de la revolución libia. Porque desde allí salieron las manos y el tribunal que hizo justicia con el asesino de Khadafy.

Confío que, entre todos, lograremos derrotar y desenmascarar a estos buitres (de la ONU, la OTAN y el CNT) y a sus seguidores en todo el mundo, que quieren aislar a las auténticas masas revolucionarias de Libia.

Las fuerzas para lograrlo están a nuestro alcance. Hoy, más que nunca, tenemos que ir todos por ellas.

Llamemos a los obreros portuarios de Oakland, a los indignados de EEUU, a las masas explotadas y combativas de Grecia y a la juventud Chilena, a las heroicas masas palestinas, a las indomables masas del Norte de África y de todo Medio Oriente, a tomar esta campaña en sus manos, como admirablemente lo están haciendo ustedes.

Desde ya, quiero decirles que cuentan conmigo para lo que pueda ser útil, aportando, como siempre, mi grano de arena a este mar de luchadores antiimperialistas y que practican el internacionalismo de los explotados.

Por lo tanto adhiero al acto que van a realizar y desde ya cuenten con mi presencia en el mismo.

Un abrazo fraternal / Yusseff Mohammad al-Arjentiny

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viernes 28 de octubre de 2011

El imperialismo y el gobierno del CNT quieren castigar a los milicianos que acabaron con Kadafi / Defendamos a las milicias libias independientes

El Diario El País de España del día 27 de octubre, anunció que el Consejo Nacional de Transición (CNT) resolvió que las personas que mataron al dictador Kadafi sean llevados a juicio. Así lo ha informado la edición digital de la cadena de televisión Al Arabiya.

La decisión del gobierno provisional responde a las órdenes imperialistas, provenientes del Consejo de Derechos Humanos de la Naciones Unidas, que la semana pasada había planteado la necesidad de que se “arrojara luz sobre las circunstancias que rodean la muerte de Gadafi…” La ONU reclamó una “investigación amplia… porque se trata de una cuestión muy seria que debe aclararse”.

Con esta noticia se acabaron las mentiras montadas durante meses por los “amigos de Kadafi, como Castro, Chávez y compañía”, quienes afirmaban que la insurgencia revolucionaria eran “agentes de la CIA, de la OTAN, o sus tropas terrestres”.

Estos argumentos fueron construidos para aislar a las milicias, ayudando así al gobierno del CNT, integrado por ex funcionarios y altos militares kadafistas, para que las para desarmen y castiguen, una política que consensuada con los altos mandos de la OTAN y el conjunto del imperialismo.

De esta manera queda claro que los que ajusticiaron al dictador no fueron soldados de la OTAN ni del gobierno provisional, sino milicianos independientes, los mismos que tomaron Trípoli contrariando las recomendaciones del CNT, los mismos sectores que quieren llevar la revolución hasta el final, porque expresan a las masas que necesitan resolver sus condiciones elementales de subsistencia.

Las organizaciones de izquierda de todo el mundo no podemos dejar solos a estos combatientes. Debemos impedir que los masacren, exigiéndole al gobierno del CNT que de marcha atrás con los juicios y el intento de desarmarlos.

¡El pueblo libio tiene todo el derecho a mantenerse armado y a ejercer su propia justicia, porque fue el que protagonizó la revolución que se cobró la vida de miles de trabajadores y pobres de Libia. Porque fue, en definitiva, quien sufrió durante años los peores crímenes de Kadafi y los suyos!

El pueblo armado y autoorganizado es, en definitiva, el único interesado en continuar el proceso revolucionario y quien tiene todo el derecho a hacerse cargo del poder, de manera de poner las riquezas de la región al servicio de las mayorías.

La OTAN y el imperialismo no están dispuestos a permitir que las masas, organizadas de manera autónoma, impongan justicia con sus verdugos. Porque están dando un ejemplo que se puede extender a Siria, Yemen, Bahrein, Palestina y demás países del Norte del África y Medio Oriente.

Un ejemplo que alienta la posibilidad de que los trabajadores y los pueblos, organizados de manera independiente, se hagan cargo de los destinos de sus respectivos países, rompiendo con las burguesías y el imperialismo.

La acción directa de las masas autoorganizadas impuso justicia en Libia y amenaza con hacerlo en todo el mundo, aún en los Estados Unidos, donde los “indignados” copan las calles de Wall Street, o en Europa, conmovida por las huelgas generales y los piquetes.

Frente a esta situación los dueños del mundo preparan, junto al gobierno del CNT, un escarmiento para los rebeldes de Misarrata, Bengasi y Brega, encarcelándolos y reprimiéndolos ferozmente. Este proceso ya comenzó y dio un salto con el juzgamiento de los milicianos que acabaron con el dictador.

Desde Convergencia Socialista hacemos un llamado a todos los sectores revolucionarios o consecuentemente democráticos, a reunirnos para organizar acciones de solidaridad con el heroico pueblo en armas libio, evitando que los desarmen y que juzguen a los milicianos que derrotaron a Kadafi y a los miles que aún pelean por un cambio de fondo en ese país.

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miércoles 26 de octubre de 2011

Ejecución de Kadafi / El triunfo más importante de la Revolución Libia.

Declaración de la Corriente Revolucionaria Internacional, compuesta por Convergencia Socialista de Argentina y Movimiento Revolucionario de Brasil.

La muerte del dictador libio, Muhamar Kadafi, impactó los noticieros de todo el mundo, porque tal vez haya sido una de las escenas más fuertes e impresionantes de la historia, divulgada inmediatamente por internet y demás vehículos de comunicación. Fuerte debido a la radicalización y las circunstancias de la muerte de uno de los más sanguinarios dictadores, que permaneció más de 40 años en el poder en base a mucha sangre derramada, la represión y miseria extrema de su pueblo.

Los rebeldes que tomaron el poder en Trípoli no desistieron en su lucha hasta encontrar a Kadafi. Muchos activistas perdieron amigos, familiares y luchadores asesinados por la dictadura en las últimas décadas. Por lo tanto no estaban disgustos a concluir la revolución sin tener al dictador entre sus manos, de manera de ejercutarlo en una plaza pública a través de los métodos populares.

La revolución debe avanzar

Justamente la radicalización de las masas que mataron a Kadafi determina también que la revolución no puede terminar ahora. Kadafi era el dictador, la expresión personificada de un régimen y un sistema que oprimieron a los libios hasta ahora. Kadafi fue el portavoz y jefe de un estado dominado por la burguesía, que en los últimos años vino aplicando un plan de entrega de las riquezas y el petróleo de su país a las empresas extranjeras, mientras su población sufría el hambre y el desempleo.

En ese sentido, la muerte de Kadafi es una inyección de ánimo para que la revolución continúe hasta derrotar a la burguesía de conjunto. Para eso es preciso impedir que el gobierno del CNT (Consejo Nacional de Transición) avance sus planes políticos, imponiendo el desarme de los rebeldes y el pueblo, con el propósito de darle continuidad a la misma política que aplicaba hasta hace unos meses el dictador vencido, aunque ahora detrás del maquillaje de la democracia burguesa.

Es importante reconocer que no fueron las tropas de la OTAN quienes tomaron el poder el Trípoli y ajusticiaron a Kadafi. Quienes aún afirma eso son los mismos que pretenden que la OTAN, los Estados Unidos y las burguesías europeas gobiernen Libia junto a la CNT, explotando sus empresas y su petróleo.

Kadafi fue ejecutado por el pueblo no por la OTAN

Las imágenes de la muerte de Kadafie no dejan lugar a dudas. Quienes lo mataron fueron las masas, los rebeldes y las milicias populares, que vienen llevando adelante una lucha heroica durante estos últimos 9 meses en todo el p aís. Tanto es así que algunos diarios burgueses se vieron obligados a reconocer la verdad:

Un ejemplo es el diario Clarin de Argentina: “La Alianza Atlántica ha intentado, desde que inicio el ataque a Libia, arrebatarle a la rebelión el mérito de acabar con esta dictadura pro occidental y desactivar de ese modo un ejemplo imitable en una región plagada de tiranías.”

Esta nota expresa con claridad el pensamiento de los burgueses más poderosos, quienes atacaron a Kadaffi no por demócratas ni defensores de los derechos humanos, sino para evitar que la revolución árabe se radicalice, empujada por el ejemplo de las milicias libias.

Clarín explica el fracaso de esta política preventiva: “Fue esa gente y no los bombardeos aliados los que tomaron Trípoli en apenas 48 horas”…“fueron los rebeldes quienes hallaron al déspota en Sirte después de que desde Europa y EE.UU. se hizo circular fuerte la versión de que había caído por un ataque de la OTAN.”

La batalla de Sirte y la derrota militar de Kadaffi fueron triunfos de las masas libias y no del imperialismo o el gobierno cipayo del CNT, más preocupados en desarmar al pueblo que en otra cosa. Un ejemplo aleccionador para los trabajadores y los pueblos en lucha de todo el mundo.

Como nunca, es hora de apyoyar a los revolucionarios libios

La Corriente Revolucionaria Internacional saluda a los milicianos que vencieron y terminaron con Kadafi. Les decimos que esta victoria debe servirles para llegar a una conclusión fundamental:

¡Deben conquistar el poder e imponer un gobierno de las organizaciones obreras y populares en lucha y las milicias. Un gobierno que expropie a los monopolios, expulse a las fuerzas de la OTAN y ponga las riquezas petroleras al servicio de las mayorías, construyendo el Socialismo.

La derrota militar y ejecución de Kadaffi son ejemplos magníficos que incentivarán a todos los que pelean contra los planes de hambre y represión de sus respectivos gobiernos, particularmente de aquellos, que como en Siria o Yemen, están masacrando a sus pueblos.

De esta forma reafirmamos la necesidad de que las organizaciones de izquierda internacionalistas, que dicen apoyar a la revolución Libia hagan un esfuerzo para enviar combatientes y militantes a ese país.

Debemos organizar brigadas internacionalistas para luchar en Libia, más ahora que es un momento de grandes discusiones políticas. Después de la muerte de Kadafi la pregunta es ¿Quién gobierna Libia?...¿O la CNT o las milicias populares junto a los trabajadores? ¿Un gobierno servil de EE.UU. o un gobierno Socialista?

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